4 agosto 2021

Obispo recomienda “desarrollo de un turismo de rostro humano”

Monsenor Jorge Solorzano, elevando la palabra al Creador

 

Granada, Nicaragua
Sábado 31 Agosto 2013
Augusto Cermeño
 
Monsenor Jorge Solorzano, elevando la palabra al CreadorMonseñor Jorge Solórzano Pérez, Obispo de la Diócesis de Granada, expresó preocupación de la iglesia por el desarrollo de “un turismo de rostro humano”, al invocar al Creador en la inauguración del XIV Foro de Desarrollo e Integración Turística de Centroamérica y República Dominicana.
 
Habló de “recuperar el déficit de humanidad que vamos perdiendo”. Exhortó a la lectura, a la reflexión sobre la vida personal, el ejercicio físico recuperador y el dialogo, la vida familiar, el conocimiento de otras culturas y otras gentes.
 
El obispo valora que el turismo “extiende el circulo de estas relaciones hacia otros países, hacia otras culturas y conocer mejor el origen y el modo de ser de personas que muchas veces, por la migración, forman ya parte de la sociedad del propio turista”.
 
Considera que el turismo funciona como “un instrumento de dialogo entres las culturas y los pueblos, estimula la cooperación y la solidaridad”.
 
Valora que “para un turismo de rostro humano, es en realidad primordial que en el destino esté una comunidad. Y esa comunidad, con su cultura y con sus realidades sociales, de modo que el turista no se limite a gozar del paisaje o de los monumentos artísticos o religiosos”.
 
Mucho menos “que se encierre en un mundo artificial ajeno a la realidad que lo rodea. A pesar de que ésta, preciso es reconocerla, la tendencia dominante actualmente”.
 
Instó a la comunidad local a valorar “lo que para él supone el turismo y a los peligros que puede suponer para su identidad cultural y social”. Incluso consideró la posibilidad de que la comunidad imponga al turismo “ciertas condiciones y ciertos límites”.
 
Dijo que la calidad de la acogida “se funda en la conciencia de la propia identidad. Si la comunidad local, incluyendo sus autoridades, los trabajadores, la sociedad en general, actúan en plena conciencia de su cultura, su patrimonio, de sus valores, solo entonces, esta en grado de ofrecer una acogida auténtica, enriquecedora para todos”.
 
Consideró que “no podemos, como comunidad de acogida, ir perdiendo nuestros valores humanos, tampoco los cristianos”.
 
“Vivencia cristiana del turismo”
 
Monseñor Jorge Solórzano Pérez, se refirió al componente de “la vivencia cristiana del turismo. El fenómeno, que en una actividad humana, forma parte del mundo cristiana que debe transformar a la luz del evangelio, de Jesucristo”.
 
Indica que en esto debe verse un medio para vivir la fe y “para ofrecer un testimonio evangelizador. Así que el turismo es un instrumento de evangelización, es un instrumento de pastoral”.
 
Habló de “una acogida, que debe hacerse, evangelizadora y humanizadora, al ayudar a los visitantes a vivir la riqueza de su tiempo libre en introducirlos en la vivencia cultural y religiosa. Al abrirles a la comprensión de la historia y a la tradición de otros países. Formarlos en la convicción de que todos los pueblos forman una única familia”.
 
Orientaciones para la pastoral del turismo
 
Monseñor Solórzano dio orientaciones “para la pastoral del turismo, denominado como uno de los nuevos adiópagos de evangelización del mundo contemporáneo”.
 
Valora que “el turismo es un espacio abierto a muchas posibilidades evangelizadoras en un mundo global, donde para algunos parece no tener lugar la fe y, tal vez, la religión”.
 
Sin embargo, monseñor Solórzano ve “en el turismo, la vocación de libertad y de paz. Y ahí nosotros podemos trabajar en el turismo, en esa pastoral, que las personas realmente vivan esa vocación de y de paz. La pastoral del turismo trabaja por la libertad verdadera y por la paz en la justicia y en el amor”.
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