21 septiembre 2021

No Desestimemos!

Así Pensamos

Alejandro José Gallard Prio
Ilustración y Publicación: Juan Flavio Orozco V.

1Generalmente, no tengo dificultad con los temas para mis escritos, pero esta semana encontré un vacío, una sequedad que una amiga lectora lleno, enviándome un correo con un manojo de frases su querido Papa Francisco, llenas de humanismo y sencillez, un antídoto para la «corruptela» y para el dolor de esas olas de seres humanos, que conocen el hambre, que tienen sed de justicia, y que la mayoría de nosotros queremos ignorar. Gracias, Nelia, nos has animado a persistir sin aburrir, ya que la corroncha de los corruptos, está muy gruesa y no la debemos desestimar.

Esto quiere decir, que no debemos tirar la toalla, que debemos luchar «sin desistir», como dice Papa Francisco (Jorge Mario Bergoglio), el conocido humanista de los barrios marginales del cono sur de nuestra América, quien a través de su vida, nunca ha desistido en su lucha por la felicidad!

2La fórmula de Papa Francisco para SER FELIZ, nos la condensa en los siguientes pensamientos «Puedes tener defectos, estar ansioso y vivir irritado algunas veces, pero no te olvides que tu vida es la mayor empresa del mundo».

Se trata de nuestras vidas. La vida de cada uno de nosotros, ya que como él nos dice: «Sólo tú puedes evitar que ella vaya en decadencia».

Y continúa aconsejándonos que no debemos de subestimarnos ya que «hay muchos que te aprecian, te admiran y te quieren» y que somos humanos, al decirnos: «Me gustaría que recordaras que ser feliz, no es tener un cielo sin tempestades, camino sin accidentes, trabajos sin cansancio, relaciones sin decepciones».

3Nos recuerda la razón del perdón en la búsqueda de la felicidad al decirnos que «ser feliz es encontrar fuerza en el perdón, esperanza en las batallas, seguridad en el palco del miedo, amor en los desencuentros».

Nos habla de la vida diaria al recordarnos que «Ser feliz no es sólo valorizar la sonrisa, sino también reflexionar sobre la tristeza».

Humaniza la prepotencia, al enfatizar en nuestra fragilidad humana al decirnos que «No es apenas conmemorar el éxito, sino aprender lecciones en los fracasos. No es apenas tener alegría con los aplausos, sino tener alegría en el anonimato».

7Y de inmediato nos insiste en el verdadero significado de la felicidad diciéndonos que «ser feliz es reconocer que vale la pena vivir la vida, a pesar de todos los desafíos, incomprensiones, y períodos de crisis».

Nos hace un llamado al análisis y nos recuerda que «ser feliz no es una fatalidad del destino, sino una conquista para quien sabe viajar para adentro de su propio ser», puntualizándonos que «ser feliz es dejar de ser víctima de los problemas y volverse actor de la propia historia… es atravesar desiertos fuera de sí, mas ser capaz de encontrar un oasis en lo recóndito de nuestra alma». Lo anterior es un vivo retrato de las luchas de nuestros pueblos, con quien él, como Pastor, ha convivido.

Le habla a quienes se olvidan del Creador, instándonos a «…agradecer a Dios cada mañana por el milagro de la vida».

Nos anima, dándonos fuerza, ya que «ser feliz es no tener miedo de los propios sentimientos». «Es saber hablar de sí mismo». «Es tener coraje para oír un no».

4Nos prepara al decirnos: «Es tener seguridad para recibir una crítica, aunque sea injusta».

Y revistiéndose de amor al semejante, con la experiencia de su propia vida, nos recuerda de los pasos del ser humano, creado a imagen y semejante de Dios, con frases sencillas, fuertes y humildes, que vienen como un elogio poético a la vida que él, con su fe, la eterniza en amor a Dios, recordándonos la importancia de «besar a los hijos, mimar a los padres, tener momentos poéticos con los amigos, aunque ellos nos hieran», ya que «ser feliz es dejar vivir a la criatura libre, alegre y simple, que vive dentro de cada uno de nosotros».

«Es tener madurez para decir ‘me equivoqué’… es tener la osadía para decir ‘perdóname’… es tener sensibilidad para expresar ‘te necesito’… es tener capacidad de decir ‘te amo’… para que tu vida se vuelva un jardín de oportunidades para ser feliz… que en tus primaveras seas amante de la alegría… que en tus inviernos seas amigo de la sabiduría… y que cuando te equivoques en el camino, comiences todo de nuevo».

Y continua regalándonos su experiencia: «Pues así serás más apasionado por la vida… y descubrirás que ser feliz no es tener una vida perfecta… sino usar las lágrimas para regar la tolerancia… las pérdidas para refinar la paciencia… las fallas para esculpir la serenidad… el dolor para lapidar el placer… los obstáculos para abrir las ventanas de la inteligencia».

6Nos martilla: «Jamás desistas… jamás desistas de las personas que amas… jamás desistas de ser feliz, pues la vida es un espectáculo imperdible», que con la sencillez que lo caracteriza, nos regala un hombre feliz, Jorge Mario Bergoglio, quien fue moldeando su vida, abriendo ventanas a la «inteligencia», luchando sin desistir por la felicidad y el amor, reflejado en la sonrisa que es su identidad como padre y hermano de los hijos del Padre, Papa Francisco, don para la humanidad.

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