18 junio 2021

Nicaragua posee pirámide más antigua de América

Tomado de La Gente

Por Orlando Valenzuela

27 de Mayo 2021

El descubrimiento de la pirámide de Garrobo Grande en el departamento de Chontales, hace más de 35 años, por el arqueólogo Jorge Espinoza Estrada, demuestra que las grandes culturas del norte como los Aztecas, Olmecas y los Mayas junto a las del sur como los Incas, con sus monumentales pirámides, no son las más antiguas de América, sino que todas parten de un tronco común que nace en Nicaragua, con Garrobo Grande.

La pirámide de Garrobo Grande fue construida varios miles de años antes que Tenochtitlan en México y Machu Picchu en Perú, según los estudios realizados de este sitio arqueológico.

Se trata de una construcción piramidal de tres gradas que tienen 30 por 40 metros de diámetro y 6 metros de altura. Es la estructura más rústica que existe en América, porque las otras estructuras piramidales del continente, generalmente, tienen corte y una amalgama o sustancia que usaban para pegar las piedras.

En el sitio arqueológico son “bolones sobre bolones”, es decir, no hay pega ni corte en la piedra y la convierte en la única estructura con esas características en América, no existe otra tan rústica y construida de esa manera, sin corte y sin pega, es piedra sobre piedra, explica el arqueólogo Jorge Espinosa Estrada.

La más antigua del continente

Para el arqueólogo nicaragüense, que recientemente recibió el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Nicaragua, UNAN-Managua, la primera vez que se construyó gradas en toda América fue allí en Chontales, en Garrobo Grande.

Espinosa Estrada no cree que exista otra estructura piramidal en el continente americano tan antigua como Garrobo Grande y opina que todos los cercos de piedra que existen en Mesoamérica salieron de ese lugar, por eso afirma que la pirámide nicaragüense es el tronco común.

El arqueólogo señala que cuando los primeros cazadores llegaron a Nicaragua se quedaron maravillados al ver tantas manadas de animales reunidas en tan pequeño espacio territorial, por lo que se vieron obligados a quedarse por la abundancia de comida y cazas a corta distancia.

“Cuando tienes la panza llena de carne y cazas a corta distancia por milenios, te haces sedentario y vos buscas qué hacer y eso fue lo que paso aquí, esa pirámide fue construida por los descendientes de esos cazadores que se volvieron sedentarios a muy temprana edad”, afirmó el experto.

Alcanzará fama mundial

De acuerdo a sus investigaciones arqueológicas, en Mesoamérica se han descubierto muchas ruinas antiguas y mencionó el caso Norte Chico, a unos 200 kilómetros al norte de Lima, Perú, donde se encontraron 25 ciudades con estructuras piramidales, algunas de ellas con más 5,500 de años de antigüedad que llevó a muchos arqueólogos a creer que esas estructuras son las más viejas de América.

“No es así, Garrobo Grande es mucho más primitiva», afirma el científico nicaragüense.

El investigador señala que estructuras arquitectónicas construidas por los Mayas, Aztecas, Incas y otras civilizaciones datan de entre 3 a 4 mil años antes de Cristo, y son mucho más jóvenes que Garrobo Grande.

El experto pronostica que la pirámide de Garrobo Grande tendrá fama mundial.

“Cuando uno descubre uno de estos sitios, se va dando a conocer gradualmente, y yo creo que este lugar supera a todos los sitios donde se levantaron centros urbanos, porque este es el más primitivo o más antiguo, y no tengo dudas de que este es el tronco común, que de allí se derivan todas las construcciones que se ejecutaron en el continente americano”, insistió.

¿Cómo fue descubierta?

Espinosa Estrada descubrió la pirámide de Garrobo Grande a inicios de los años ochenta, gracias a un mapa que elaboró Fermín Ferrer, cartógrafo que fue presidente provisional de Nicaragua por 21 días en el año 1856.

En ese mapa Ferrer puso un rótulo en Chontales que decía: “Ruinas Antiguas”, lo que motivó la curiosidad del entonces joven arqueólogo Espinosa, que con entusiasmo se metió a pie a la montaña chontaleña hasta que encontró el sitio perdido, entre la maleza, y descubrió que se trataba de una pirámide primitiva.

“Creo que ni el mismo Fermín Ferrer sabía que eran pirámides, porque se miraba solo como unos montículos, tenían mucha tierra y estaban cubiertos de vegetación y no se miraban las gradas, y vi que era una estructura de tres gradas altas y la estructura más alta la denominé Mastaba América, y lo curioso es que toda esta estructura era muy rústica y no tenía ninguna amalgama que pegara las piedras”, detalló el arqueólogo nicaragüense.

Años después, en el 2003, el mismo Espinosa Estrada volvió al sitio, esta vez acompañado de un equipo de 45 personas, más provisiones, volando en un helicóptero.

Con sus ayudantes, se logró limpiar 25 manzanas de maleza y se restauró un lado de la que ahora es considerada la primera pirámide de América.

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