21 julio 2024

“Nadie me enseñó a hacer versos”…decía Rubén

Nacional

Granada, Nicaragua

Por: Uriel Castillo Gómez

27 de enero 2024

Pedro Joaquín Chamorro Alfaro

Rubén Darío, leyendo los primeros libros que leyera, entró al mundo de las ideas que suministran los libros. Rubén era un niño muy inteligente, hacía algunas producciones literarias, algunas poesías, hablaba en leguaje poético. Desde muy niño, él mismo decía “nadie me enseñó a hacer versos, ello fue en mi orgánico natural nacido”.

Para 1880 teniendo Rubén unos trece años y habiendo una gran efervescencia de los sectores liberales en León, y no solo en León sino en toda Nicaragua por el desprecio que le habían hecho al doctor José Leonard y Bertholet cuando fue nombrado director del colegio de León, que era más o menos parecido al colegio de Granada que quedaba donde estuvo antiguamente el Instituto Nacional de Oriente. Ahí comenzó a funcionar el colegio de Granada con internado y todo, el internado estaba donde está actualmente la biblioteca. Era parecido al de León, y el doctor José Leonard y Bertholet había sido nombrado director del colegio de León. Toda la gente protesto porque José Leonard era liberal, revolucionario, hombre de ideas avanzadas en Europa, que fue donde comenzó el liberalismo en el siglo 19, entonces esa idea revolucionaria contradecía todas las ideas conservadoras y por supuesto el pueblo pidió la renuncia de Leonard y Bertholet y tuvo que renunciar.

Congreso Nacional niega beca a Europa para Darío

Los diputados leoneses llevaron a Rubén Darío a Managua, lo presentaron ante el Congreso Nacional de la Republica que estaba dirigido en esa época por don Pedro Joaquín Chamorro Alfaro y le dijeron a Rubén que recitara. Rubén Darío recitó unos versos que estaban incluidos en su famoso poema “El Libro” constituido por cien décimas, es decir mil versos; ese larguísimo poema, es un poema liberal, radical, revolucionario, que habla contra el Papa y contra la iglesia católica. Cuando él termina de leer parte de esos versos, leyó unas tres o cuatro décimas llenas del más radicalismo liberal. Entonces se levanta don Pedro Joaquín Chamorro Alfaro, el presidente del Congreso, le pone una mano en el hombro al mozalbete, porque tenía nada más quince años y le dijo “hijo mío si así escribes ahora en contra de la religión de tus padres, ¿qué será si te vas a Europa? a aprender cosas peores”. Y no le dieron la beca, lo mandaron al colegio de Granada, ahí le dieron beca para que estudiara en ese colegio, que hubiera sido muy bueno que estudiara aquí porque habían buenos profesores, también en León habían buenos profesores y los liberales le dijeron “nosotros habíamos pedido que te mandaran a Europa y ellos te mandan allí, no aceptes, mejor quedare aquí en el colegio de León”. En el colegio de León estaba José Leonard y Bertholet de director, quien fue profesor de Rubén Darío. Él ejerció gran influencia en ese jovencito inteligentísimo que era Rubén, y después se produjo la rebelión, después el poema contra el jesuita y después la expulsión de los jesuitas en el año de 1882.

Ese mismo año de 1882 Rubén viaja por primera vez a El Salvador porque estaba enamorado de Rosario Murillo y el muy precoz dijo “me caso” y sus amigos se echaron a reír, “como te vas a casar, si tenes catorce  años y la chavala tiene once. ¿Como te vas a casar además con que la vas a mantener si no trabajas?” y Rubén lo que estaba haciendo en ese momento es que tenia un trabajito en la Biblioteca Nacional donde le daban un sueldito para que pudiera mantenerse en Managua.

Rubén Darío vivía en la casa del doctor Modesto Barrios y su trabajo consistía en leer todos los libros de la Biblioteca Nacional que tenía cinco mil volúmenes, entonces él entró a leer y a leer. Él quería leer primero desordenadamente y el director que era el doctor Antonio Aragón le dijo: “venga mi muchachito usted va a comenzar a leer por aquí, sigue por aquí y continúa aquí porque usted tiene que llevar un orden en su lectura, orden cronológico y temático al mismo tiempo hay que ser ordenado para leer para que usted vaya adquiriendo los conocimientos, pero, gradualmente y ordenadamente”. Y, entonces Rubén se lee toda la biblioteca nacional, cinco mil volúmenes, esto nos indica la calidad de intelectual que se volvió.

Rubén Darío podía leerse en dos horas  doscientas y hasta trescientas páginas. Él hacia un método de lectura que ponía la vista en el centro de la pagina y con los dos ojos leía hacia los lados y solo iba bajando la vista, lo mismo hacia con la otra página y después pasaba rápidamente, centraba la vista en el centro de la página, él quedaba viendo y después solo pasaba la otra página. Darío tenía tanta memoria que se aprendió todo el diccionario de la Real Academia Española y después, también se acometió el diccionario de galicismos, por eso es que se le hizo fácil después aprender el francés.

Después de 1882 Rubén va a El Salvador y lo recibe el presidente Rafael Saldivar, le da de regalo quinientos pesos plata que Rubén malgasta invitando a comer y a beber a un montón de amigos intelectuales salvadoreños. Cuando se vio estaba sin un peso en la bolsa, inclusive cometió un devaneo, con sus tragos, quiso entrar al cuarto de una señora que parece era la señora de un alto dignatario salvadoreño y entonces mandan al director de policía, no a que lo capturen sino que obligatoriamente lo lleven y lo encierren en un colegio para que de clases de gramática y lo tienen ahí. “No deje usted salir a este jovencito a menos que nosotros lo digamos” y ahí lo tuvieron largos meses como preso, no podía salir del colegio pero claro que dentro del colegio andaba libremente, esto sale en su autobiografía. Él mismo lo cuenta, y sale también en “La dramática vida de Rubén Darío” de Hedelberto Torres, un  gran investigador dariano que dice la verdad sobre Rubén Darío. Hedelberto Torres para hacer esa investigación anduvo por todos los lugares donde Rubén Darío vivió para poder hacer su investigación. Entonces lo encierran, lo liberan, lo sacan para estrenar su primer frack porque quería el presidente Saldivar que él abriera la celebración por el primer centenario del nacimiento de Simón Bolívar que se iba a cumplir en Julio de 1883.

Noticias de Interés

Facebook
Twitter
WhatsApp

Deja un comentario

Usamos Cookies