27 noviembre 2021

Movimientos en esferas del sandinismo en Granada, eran de esperarse

Politica

Granada, Nicaragua

Por Augusto Cermeño

IMG_3757-420x315La salida de Rudy Acevedo Silva, como Secretario Político Departamental en Granada, ha demostrado que la camisa le quedaba demasiado grande a alguien con pocos o ningún conocimiento de trabajo de las cuatro letras en una de las ciudades más difíciles, y hasta controversiales en el país.

El electorado granadino es tan complicado que se llega a pensar que “quien gana Granada, gana el país”.

Dentro del engranaje político, de problemas insolutos, están los problemas del transporte selectivo, tema al cual no logró solventar Rudy, en un momento en que están de por medio las elecciones presidenciales y de diputados.

Hay quienes piensan que gran parte de la responsabilidad por el desorden que predomina en Granada, particularmente, de la  Alcaldía y de las autoridades de policía. Por eso también se menciona al jefe de la policía, comisionado mayor Alejandro Ruiz de ser removido del cargo en Granada, por adoptar medidas y acuerdos que violentan la Ley: autorizar el funcionamiento de 75 placas de taxis, según información que tenemos y que han sido debidamente publicadas.

Hasta ahora, el trato gubernamental a Granada, ha dejado muestras que esta hermosa ciudad, que tanto atrae el turismo, es subestimada. Existe la falsa creencia que en Granada “no pasó nada” porque no cayeron bombas en la última guerra de orden libertario, pero esta ciudad aportó a muchos de sus buenos hijos a la lucha por la libertad de Nicaragua, contra un dictadora que todos pensaban que iba “para una eternidad”, pero la verdad es que “no hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista”.

Somoza, como tirano, hizo lo que quiso, y sus incondicionales, cepillos, orejas y matones, muchos de ellos terminaron frente a un paredón de fusilamiento. Antes de la caída de Somoza, los somocistas juraban que había Somoza “for ever”, pero que triste falsedad la que mantuvieron hasta que llegó aquel 19 de julio de 1979, cuando Somoza alistó sus valijas y se fue del país, derrotado por los soldados de la Revolución Popular Sandinista.

Los pequeños somocistas corrieron a los aeropuertos, para meterse en los aviones de la Fuerza Aérea Somocista, desesperados para no caer en manos de la justicia revolucionaria, de los héroes libertarios que entraron con pie derecho a levantar un sistema de justicia social, de democracia participativa, de cambios radicales en el sistema, en las estructuras de poder y “no un cambio de hombres en el poder”, como decía el comandante fundador del FSLN, Carlos Fonseca Amador.

Lo más triste, en estos días, de un gobierno “sandinista” es que algunas personas que por mucho tiempo adversaron a los sandinistas, y los odiaron a muerte, ahora aparecen diciéndoles a los sandinistas de trayectoria revolucionaria que su participación en el proceso de liberación “ahora no vale nada”. Como si se pudiera borrar de un plumazo, que seguramente proviene de personas que asumen cargos y responsabilidades que deberían ser confiadas a los reales y verdaderos sandinistas.

Esto lo podemos entender bien, si hablamos de unir todas las fuerzas para ganar la gran batalla, la batalla que solo la puede ganar el comandante Daniel Ortega Saavedra con el concurso unitario de los sandinistas, sin subestimar algunas políticas de alianzas que nos ayuden a consolidar la victoria.

Hace unos años, vino un cuadro del FSLN a desarrollar una estrategia que ayudo a fortalecer las bases del sandinismo en Granada, que puso los puntos sobre las ies para garantizar el triunfo electoral del FSLN, y lo logró.

Aparentemente hubo un socavamiento de piso al secretario del FSLN en el Departamento, José Ramón Álvarez Plata, y terminó siendo sacado del juego por no se sabe que personas que lo adversaban y han apostado a dejar por el suelo las estructuras del sandinismo, dejan el campo abierto para que fuerzas de ideologías extrañas y adversas al sandinismo histórico, al sandinismo que marcha con Sandino y Carlos Fonseca, Tomas Borge y Camilo Ortega Saavedra, vayan ocupando posiciones importantes que pueden garantizar un sandinismo relegado.

José Ramón hizo mucho por hacer crecer el sandinismo y aseguró la victoria electoral. Él escuchó al pueblo, dio respuestas al pueblo y avanzó notablemente la calidad de las estructuras partidarias. Necesitamos que cualquier persona que venga a orientar a los sandinistas granadinos imiten a José Ramón Álvarez Plata para que ayude a mejorar la situación de los granadinos, para el desorden “bien organizado” que existe, resuelva los pegones y se logre garantizar una fuerza sandinista descomunal en Granada.

La fortaleza del sandinismo está en la convicción y la calidad de revolucionario de cada uno de los militantes del FSLN. Sin ellos, nada ni nadie puede hacer absolutamente nada. Hay que revitalizar y fortalecer sus estructuras, que se capacite a su gente joven y nueva, que sepan el compromiso de ser sandinista. Es al FSLN y al pueblo de Nicaragua, al que le debemos gran respeto, amor y fidelidad.

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1 comentario en «Movimientos en esferas del sandinismo en Granada, eran de esperarse»

  1. En honor a la verdad es bien conocido que Rudy Acevedo hizo un buen trabajo político e institucional, ahora tristemente quienes hechaban flores ahora juzgan. Fácil es criticar pero es difícil estar en los zapatos de otro. Somos sandinistas y hablar mal de nuestros dirigentes es muestra de poca unidad partidaria. El socabamiento que existe en nuestra misma estructura no es buen síntoma en especial en este año electoral. Seamos justos y profesionales reconociendo la labor de quien dirigió nuestro departamento con profesionalismo, esmero y verdadero amor a nuestro partido rojo y negro.

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