24 mayo 2024

Medicina preventiva!

 

domingo, 9 de junio de 2013

Tomado de El Archivo CCLXII

 

Alejandro José Gallard Prio – domingo 9 de junio del 2013.

Ojalá tomáramos en serio la medicina preventiva, ya que eliminaríamos epidemias y otras enfermedades que de ser detectadas a tiempo, se pueden curar.

 

Para los presupuestos de salud de los gobiernos, es un negocio redondo, ya que se economizan los altos costos de curación y hospitalización que ocasionan enfermedades endémicas y, para los ciudadanos, la forma más eficiente de liberarnos del sufrimiento y gastos de enfermedades que se pueden detener si se les detectan y combaten al principio.

 

No hay mejor ejemplo que el de casa: Chepy, mi esposa, es muy cuidadosa con su salud, lo que le valió, gracias a uno de sus periódicos chequeos de sus senos (1981), que el Dr. Gordon P. Buzbee (difunto) quien era su oncólogo en el Hospital de la Universidad de Pennsylvania (Philadelphia), le detectara un pequeño acceso en su seno izquierdo, ordenando de inmediato los exámenes de rigor, cuyos resultados confirmaron que el mal era canceroso y que requería extirparle el busto y los ganglios, para prever cualquier contagio posterior. La intervención resultó exitosa y gracias a su constante revisión (Medicina preventiva), aquí la tenemos, en el 2013, rebosante de salud a los 92 años cumplidos.

Tenemos otro caso, de un querido amigo, Kevin Long, esposo de Pilar, a quienes todos ustedes conocen, por sus intervenciones en este vuestro ARCHIVO. Permítanme citarla:

 

  "Lo de Kevin fue un caso de cáncer de colon que se extirpó, con una pequeña metástasis en el pulmón que también se pudo extirpar, no estaba en ninguna otra parte. Kevin era vegetariano y deportista, no bebía, aparte de una copa de vino de vez en cuando, no fumaba y no sabía que tuviera antecedentes familiares, luego ha salido que sí, que su madre también ha tenido un cáncer gástrico.  

En un control rutinario (Medicina preventiva) se vio en Kevin una inflamación en el colon, que se creyó eran unos divertículos, se tomó unos antiinflamatorios y luego como reacción se produjo un proceso, se le operó y se vio todo.

Precisamente por su condición de vegetariano (tomaba lácteos y huevos), deportista, y vida sana, nadie pensaba en el colon.

Sigue con controles, cada seis meses, con un muy buen estado de salud general, gracias a Dios".

Limitar nuestra idea de salud a reparar lo que está roto es jugar a la ruleta rusa con nuestra vida, especialmente después de cierta edad.

 

Muchas veces, cuando aparecen los síntomas hay poco que se pueda hacer. Especialmente en el caso del cáncer porque muchísimos cáncer no dan ningún síntoma hasta que el tumor ha adquirido un punto de no retorno. Y, sin embargo, en sus inicios, muchos de los tumores son de crecimiento lentísimo y una mera extirpación quirúrgica sería suficiente para no tener que volver a enfrentarte a la enfermedad.

Somos vulnerables, estamos expuestos y nos resistimos a ser conscientes de esta realidad. A veces cuando nos encontramos de bruces con ella es tarde.

¿Quién entraría en un consultorio oncológico preguntando por la forma y manera de identificar los tumores cuando no tiene síntoma de que tenga alguno?

Vamos por partes. Estamos concienciándonos de la necesidad de prevenir los tumores ginecológicos y de mama en la mujer y de próstata en el hombre. ¿Es nuestro único órgano?

Los tumores pulmonares, digestivos, se llevan por delante millones de seres humanos cada año. Cuando mi marido, enfermó de un tumor digestivo, preguntaba a mis amigos, también en la cincuentena, cuántos se hacían revisiones periódicas… NI UNO.

Al llegar a ciertas edades, tengas síntomas o no,es necesario realizar endoscopias y colonoscopias, lo que proceda, radiografías de tórax, ecografías abdominales y de tiroides, mamografías y estudios ginecológicos y análisis completos de sangre.

Desde luego, no haciendo nada, te puedes librar, pero desde mi punto de vista, es jugar a la ruleta rusa. Con una pistola de pocas balas y muchos agujeros, pero ¿quién se atrevería? Lo hacemos con nuestra salud, porque no hemos aprendido aún otra cosa".

La lección de doña Pilar, quien nos dice que ella no es ni médico, ni enfermera, es de mucho valor, se trata de alguien que ha pasado por muchas experiencias, por lo que insiste que debemos prever, en vez de curar.

 

Por lo tanto, debemos de insistir en que "Salud Publica" inicie una campaña de medicina preventiva, instalando en las clínicas de los centros escolares, de acuerdo con la cantidad de alumnos, un médico, enfermera o asistente de enfermería, que se asegure de que todos los alumnos reciban sus vacunas preventivas y reciban una revisión anual, asegurándose de darle seguimiento con charlas periódicas en las clases sobre la importancia del aseo y de insistir con los alumnos de reportar cualquier anormalidad que sientan en sus cuerpos. No debe haber ningún centro escolar sin clínica, no podemos olvidar que la mente necesita un cuerpo sano.

Es conocido que nuestros países siempre están con problemas presupuestarios en cuanto a educación y sanidad, pero el resultado de un pueblo, que puede estudiar y trabajar con la energía y el ánimo que sola la buena salud provee, nos convierte en un pueblo productivo y progresista y como tal, en contribuyentes que son, los que sostienen los presupuestos.

Un pueblo sano, no necesita incrementar hospitales y por lo tanto, el gasto en medicinas se reducirá, pero del otro lado de la moneda, la construcción de hoteles, paradores, restaurantes crecerá, unido al incremento en la producción y consumo de alimentos, que trae un flujo turístico, que siempre anda en búsqueda de países, donde reine la limpieza, la salud ambiental y servicios de parte de personas sanas y sonrientes.

Gracias por leernos y reenviarlo a sus amistades. Hasta el próximo ARCHIVO CCLXIII, el 16 de junio de 2013.

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