domingo, 8 de diciembre de 2013
Tomado de El Archivo CCXC

Europa, África, Asia y América, a través de los siglos han venido recibiendo flujos humanos, transformando a dos de los Continentes mencionados, América y Europa.

Pero los hispanoamericanos, no somos los únicos representantes de las "diásporas" que con su fuerza laboral, han venido a darle a Canadá y a USA, el empuje para mantener su producción y posición. Los asiáticos (vietnamitas, coreanos, filipinos, tailandeses, camboyanos y en menor escala chinos de Hong-Kong, Taiwán y japoneses) juegan un muy importante rol, especialmente en la creación de pequeñas empresas que, gracias a su cultura de cooperar el uno con el otro, logran tejer un enjambre económico respetable. Esa UNIÓN hace que el esfuerzo tenga mayor fuerza.

Y sobre el tema de integrarse plenamente, me permito presentarles a mis amigos y paisanos que lograron, como el joven tereseño Orlando Espinoza (de Santa Teresa, Carazo, Nicaragua), co-propietario de la fábrica de sombreros "Worth & Worth" que mencionamos en "El Archivo" anterior, que forman parte de los contribuyentes al fisco de los ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA, y no son parásitos delincuentes o "wellfare recipients" como nos describen los enemigos de nuestra inmigración, que como he venido demostrando, son también HIJOS, NIETOS O BIZNIETOS DE INMIGRANTES, aunque renieguen algunos y otros traicionen su propia ascendencia.
Comencemos con la simpática pareja que reside en lo que llamamos "El Barrio" de Philadelphia, Julio y Dina Puhiera, Ingeniero Industrial nativo de Bonanza, región del Atlántico Norte, Nicaragua y ella, empresaria y ama de casa, del poblado de Tecolostote, Chontales, Nicaragua. Llegaron en la década de los 80 y a base de honestidad y tenacidad, crearon una empresa distribuidora de helados con un socio local, que ya abarca los Estados de Pennsylvania, New Jersey, Delaware y partes de Maryland y Virginia. Los Puhiera recorren rutas extensas de lunes a viernes, durante primavera, verano y otoño, ya para diciembre la actividad decrece y por los meses de enero, febrero y parte de marzo, viajan a Nicaragua, donde por años realizan obras sociales. Para este próximo febrero, el 16, inaugurarán una Escuela para niños minusválidos, en Tecolostote.
Esta pareja ha procreado dos hijas, Juliette y Shirley, ambas profesionales, la primera, "Máster en Ciencias de Computación" que trabaja con el "Gobierno Federal" (USA) y Shirley, enfermera especializada en cirugías de corazón abierto, en el hospital de Pennsylvania, el más antiguo de Philadelphia.
Para terminar y equipar la Escuela se necesita de nuestra cooperación, ya sea con el valor de una bolsa de cemento o dos, si desea hacerlo, por favor escríbame ([email protected]), y les diré donde enviar la ayuda. Una vez terminada la obra, pondremos su imagen y nombre (si no hay objeción) en "El Archivo", así como nombres de los contribuyentes, entre los cuales ya se encuentra este servidor y su hijo Fernando, el Cónsul Honorario que ha designado Nicaragua para Philadelphia, Eli Gabay, abogado de uno de los bufetes más influyentes de Philadelphia y, por supuesto la familia Puhiera-Castrillo.
En el área del Valle del Delaware, que abarca parte de los estados de Pennsylvania, New Jersey y Delaware, todos vecinos de la metrópolis, llamada, la Gran Philadelphia, nuestra Diáspora Centroamericana, está compuesta de médicos, dentistas, ingenieros, mecánicos, profesores, artesanos, transportistas, pequeños empresarios, obreros y trabajadores agrícolas, una honrosa delegación que con sus hijos y nietos, forman una fuerza laboral en libertad que enaltece al inmigrante.
El ser INMIGRANTE, es sinónimo del espíritu del obrero, campesino y empresario americano. Inmigrantes fueron los padres fundadores de este refugio de hombres libres. Inmigrantes, los que redactaron sus leyes y reglamentos, para con ello, mantener abiertas las oportunidades de quienes llegan a estas puertas en la búsqueda de una mejor vida, en libertad, ya que todos somos INMIGRANTES.








