21 febrero 2024

La herencia patriótica y digna del General de Hombres Libres Augusto César Sandino

General Augusto C. Sandino


Granada, Nicaragua
Sábado 23 febrero 2013
Augusto Cermeño
 
General Augusto C. SandinoUn 21 de febrero de 1934, fue asesinado a traición, el General de Hombres Libres Augusto César Sandino. El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) rindió homenaje al jefe del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional (EDSN), en Niquinohomo, Masaya, cuna de Sandino.
 
LA VERDAD y LAS NOTICIAS (en radio), rindieron honor al General Sandino y levanta las banderas de la libertad y la dignidad de un pueblo que con su sangre, sacrificio y alto patriotismo, hizo un alto, se convirtió en una pétrea muralla en la que se estrellaron las fuerzas invasoras yanquis.
 
Sandino nos legó su ejemplo de hombre digno, valiente, de ideales firmes, que fueron retomados por una generaciones de hombres que decidieron dejar la tranquilidad de los hogares, de la vida cómoda, para levantar en lo más alto la bandera roja y negra y darle su lugar y respeto a nuestra preciosa bandera azul y blanco, la bandera de la patria.
 
Poema de Neruda a Sandino
 
El inmortal poeta Pablo Neruda, en un poema dedicado al héroe latinoamericano, al valeroso general Sandino, en partes medulares escribe:
 
Pero cuando fuego, sangre y dólar no destruyeron la torre altiva de Sandino,
los guerreros de Wall Street
hicieron la paz, invitaron a celebrar al guerrillero,
y un traidor recién alquilado le disparó su carabina.
 
Se llama Somoza, hasta hoy esta reinando en Nicaragua: los treinta dólares crecieron y aumentaron en su barriga.
Esta es la historia de Sandino,
Capitán de Nicaragua,
encarnación desgarradora de nuestra arena traicionada,
dividida y acometida, martirizada y saqueada.
 
Pablo Neruda
 
El pensamiento que hereda Sandino a generaciones del presente y futuro de América Latina
 
La oscura reunion del Espino NegroSandino legó a las generaciones venideras una herencia de valor y lucha sin cuartel contra quienes pretendieron someternos y convertirnos en esclavos de los poderosos.
 
El resolvió a los que le pedían el desarme frente a la intervención, lo siguiente: Mi resolución es esta: yo no estoy dispuesto a entregar mis armas, en caso de que todos lo hagan… Yo me haré morir con los pocos que me acompañan, porque es preferible hacernos morir como rebeldes que vivir como esclavos.
 
Ante las ofertas denigrantes, las tentaciones del dólar imperial, Sandino dijo: Estoy en mi puesto y lo espero. De lo contrario no me harán ceder. Yo no me vendo, ni me rindo: tienen que vencerme. Creo cumplir con mi deber y deseo que mi protesta quede para el futuro escrita con sangre.
 
El antiimperialismo que Sandino heredó a los nicaragüenses, retomado por el FSLN cuando luchaba contra la dictadura somocista, queda muy bien definido en su invitación a las fuerzas interventoras norteamericanas. Sandino dijo:
 
Venid, gleba de morfinómanos, venid a asesinarnos en nuestra propia tierra, que yo os espero a pie firme al frente de mis patriotas soldados, sin importarme el número de vosotros; pero tened presente que cuando esto suceda, la destrucción de vuestra grandeza trepidará en el Capitolio de Washington, enrojeciendo con vuestra sangre la esfera blanca que corona vuestra famosa White House, antro donde maquináis vuestros crímenes.
 
Sandino deja muy claro en su ideario, su ancestral herencia cultural, al decir: Soy nicaragüense y me siento orgulloso de que en mis venas circule más que cualquiera la sangre india americana, que por atavismo encierra el misterio de ser patriota leal y sincero.
 
También deja claro a quienes piensan en poseer Nicaragua como hacienda propia, pasando por encima de la dignidad y la soberanía nacional diciendo que: Nicaragua no debe ser patrimonio de oligarcas y traidores.
 
Una de los pensamientos de gran valor patriótico de Sandino, que hasta se ha convertido en consigna revolucionaria, en bandera de libertad, es la siguiente expresión: La libertad y la soberanía de un pueblo no se discuten; se defienden con las armas en la mano.
 
También decía el general Sandino: Nicaragua no debe ser patrimonio de determinado grupo o partido, juramos ante los símbolos de la patria o morir antes de vendernos o rendirnos ante las propuestas de invasores y traidores.
 
Sandino juró lealtad a la Patria, dijo: Juró ante la Patria y ante la Historia que mi espada defenderá el decoro nacional y que será redención para los oprimidos.
 
Dirigiéndose al jefe invasor Hatfield, que pretendía su rendición, el General Sandino le respondió: Recibí su comunicación ayer y estoy entendido de ella. No me rendiré y aquí lo espero. Yo quiero Patria Libre o Morir. No les tengo miedo. Cuento con el ardor del patriotismo de los que me acompañan.

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