17 octubre 2021

Justo homenaje al “Papa” Francisco Heberto Portobanco Guillén, le rinden autoridades municipales, empresarios, deportistas y comerciantes

Heberto Portobanco acompañado por don Cesar Augusto Lacayo

 


Granada, Nicaragua
Augusto Cermeño
 
Heberto Portobanco acompañado por don Cesar Augusto LacayoUn justo homenaje al “Papa” Francisco Heberto Portobanco Guillén se desarrolló la tarde del jueves 16 de agosto 2012 en la Plazoleta del Estadio “Roque Tadeo Zavala Sandino”.
 
Al “Papa” le levantaron frente a la entrada del Estadio “Roque Tadeo Zavala” un monumento consistente en una fuente y busto que se le erigió en un penacho que se levanta y se puede observar desde la carretera.
 
El señor Alcalde, ingeniero Eulogio Mejía Marenco, al inaugurar el monumento, promovido por la autoridad municipal, la empresa privada, deportistas y la Cámara de Comercio e Industrias de Granada, dijo que el acto “es un justo homenaje a su tenacidad, a su papel insustituible y constancia por mantener contra viento y marea, en pie de lucha siempre, pese a dificultades, al equipo Tiburones de Granada”.
 
El edil puso en el tapete de los recuerdos de generaciones pasadas, cuando Heberto salía a jugar a las calles “con limones, como lo aseguraba su hermano menor, Joaquín Portobanco, hasta escalar a la profesional, con apoyo de don César Augusto Lacayo, padre, y fue además un gran billarista”.
 
Mencionó “la entereza y la recia personalidad de Heberto Portobanco, un hombre de dotes excepcionales, de un alto sentido de humanismo y personalidad, con amigos y ajenos”.
 
Alcalde Mejia Marenco junto a la viuda de Portobanco y Francisco Heberto (der.)Además “de su justo proceder y de su conducción con los jugadores, que tuvieron la dicha de estar bajo su dirección. De tal conducta pueden hablar con mayor certeza personajes destacados del beisbol como Denis Martínez y Ernesto López, solo para mencionar a dos de los más reconocidos”.
 
Eulogio dijo que bautizan la plaza del Estadio con el nombre de Heberto Portobanco Guillén. Como “para dejar constancia histórica de ello estamos restaurando la fuente, al centro de la cual, en un pedestal, se coloca un busto del “Papa” Portobanco. Una bella obra del brillante escultor granadino Johnny García, que develizaremos en este acto”.
 
El edil agradeció a la familia Portobanco Balladares, al licenciado Oscar González, Presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Granada y “a todos los que con sus contribuciones hicieron posible que Granada entera reconozca a uno de sus hijos ilustres y destacados”.
 
En la actividad observamos la presencia de personalidades de la empresa privada, como don Ernesto Chamorro Benard y representantes de la Cámara de Comercio e Industrias de Granada, en la personas del licenciado Oscar González, Presidente de dicha cámara.
 
“El Papa” Portobanco nace con el esplendor del beisbol en Nicaragua
 
“El Papa” Francisco Heberto Portobanco Guillén nació con el esplendor del beisbol en Nicaragua, según el ingeniero Dionisio (Nicho) Cuadra Kautz, al registrar el baúl de los recuerdos de una época, en que Nicho Cuadra se batía en los campos de beisbol de Granada. Los había por todos lados.
 
Cuadra se refirió a “dos décadas del beisbol de gran envergadura, cuando el padre de Heberto brilló, don Pedro, brilló como gran jugador y por consecuencia sus hijos”.
 
El busto del Papa, frente al estadio Roque Tadeo Zavala S.En la década de los 50 a los 60, “Heberto no manejaba equipos de primera división. Se contentaba con visitar los estadios, dirigir equipos de menores, instruyéndolos, dándoles a conocer los reglamentos, todo aquello que conlleva a que eventualmente, estos muchachos, lograran sus propósitos”.
 
Un experto en reglas del beisbol y juegos en el parque de “Los Monos”
 
Nicho conversó con el licenciado Juan Rodríguez Rivera, con quien comentó sobre esas peculiares cualidades del “Papa”, que era el manejo magistral de las reglas del beisbol.
 
Recuerda el ingeniero Cuadra, cuando jugaban beisbol en el campo aledaño al Parque de “Los Monos”, ya desaparecido. Donde estaba el Estadio, antes de que se trasladara al Estadio Majulia.
 
“Era tan jodido este Heberto, tan interesante y tan terco. Los alegatos que armaba en relación a los reglamentos, era tal que una vez dio a conocer un ejemplo:  Qué pasa con un jugador que pega un jonrón de patio y al doblar segunda le coge un infarto y se muere ¿es jonrón o no es jonrón? “Se los dejo a ustedes que contesten la pregunta, igual cosa les digo a ustedes, que contesten la pregunta”, dijo en tono de reto a los conocedores del beisbol.
 
Para Nicho, Heberto comienza a brillar cuando se inicia el beisbol amateur, “si no me equivoco al comienzo de 1970, algo así como la antesala para la preparación del Mundial de 1972. En ese entonces eran cuatro los equipos de mayor trascendencia en el beisbol nacional: Granada, Bóer, León, Flor de Caña, de Chichigalpa y Chinandega.
 
Ligas Esperanza y Reconstrucción y Liga Nacional: Llega la Revolución de 1979
 
Ing. Dionisio Cuadra KautzSegún Dionisio Cuadra Kautz, Heberto reorganizó las ligas: Esperanza y Reconstrucción y la Liga Nacional, cuando llega la Revolución del 19 de julio de 1979.
 
Surge la inquietud sobre el futuro del beisbol. “Sucedió, por suerte, el beisbol estaba dentro de los planes revolucionarios y se nos dieron instrucciones de que cada ciudad formara su propio equipo y que, por el momento no iban a recibir apoyo alguno, sino una directiva que se formara fuese la obligada a levantar los equipos".
 
Para 1981-82, surge “al apoyo definitivo de E. Chamorro y Cia. Y otros más, que voluntariamente nos apoyaban. Era el apoyo necesario para poder arrancar la liga. Para poder comprar uniformes, guantes, zapatos y “no había salario para los jugadores. Los jugadores de esa época se conformaban con los viáticos, que se lograba a través de las entradas en este estadio…”, recordó Nicho. Este período duró una década.
 
Para el ingeniero Cuadra, cuando vino el triunfo de doña Violeta y “se decidió de que ya era hora de que los directivos pasáramos a mejor vida, a la vida civil y no seguir obligándonos”.
 
Médico español Miguel Litón sacó a Heberto de un duro trance
 
Otro de los recuerdos desenfundados por Nicho Cuadra Kautz es el delicado estado de salud en que estuvo Heberto y que fue sacado de ese duro trance por el médico español Miguel Litón.
 
“Miguel Litón lo sacó de su trance y lo mantuvo con nosotros por espacio de 10 años. Siempre él con esa voluntad férrea, esa amistad definida, que repercute en el corazón de los seres humanos. Nos hizo y nos hace reconocer en Heberto lo que hoy se le está brindando. Un homenaje póstumo a Heberto Portobanco Guillén, que se lo mereció desde antes y se lo estamos dando hoy”.
 
Carlos García encontró “la horma de su zapato” en la recia personalidad de el “Papa” Portobanco, dijo el doctor Agustín Cruz Pérez, ex directivo del Granada
 
Ernesto Chamorro BenardEl doctor Agustín Cruz Pérez, ex directivo del Granada, recordó anécdotas del genial “Papa” Portobanco, cuando en 1972 se perfilaba para ser manager de la Selección Nacional. Había competencia fuerte por el cargo, pero el “Papa” era el mejor de los mejores.
 
Según Cruz Pérez, Heberto tuvo maestros como el colombiano Manías Torres. Dio a conocer una leyenda en que se dice que “Heberto Portobanco no sabía leer ni escribir, lo cual es falso, naturalmente, puesto que mi persona, que fue su abogado hizo muchas escrituras en las que estampó su firma”.
 
“Se decía que era la señora, doña Celia, la que le leía diariamente las reglas del beisbol y dada su prodigiosa memoria se aprendía las reglas y las sabía interpretar correctamente y las aplicaba”, expresó el ahora asesor de la Presidencia de la Corte Suprema de Justicia.
 
Portobanco hablaba de beisbol, “invocaba y mostraba su profundo conocimiento del beisbol. Eso le llevó a dirigir la selección de Nicaragua. En la época en que se avecinaba el mundial del 72, en Nicaragua, recuerdo que había una cerrada lucha entre Oscar “La Mona Larios”, de León; Argelio Córdoba, cubano nacionalizado nicaragüense y Heberto Portobanco”.
 
El árbitro, recuerda Cruz Pérez, “era Tony Castaño quien iba a recomendar quien iba a ser el manager de la selección de Nicaragua. Resulta que Heberto logra ganarle a Cuba en Holanda, cuando sacó de emergente a Germán Jiménez y pegó tremendo jonrón que todavía no ha caído”.
 
Luego le gana a Cuba en República Dominicana, con Denis Martínez y el relevo del zurdito Antonio Herradora. Según los recuerdos del doctor Cruz Pérez, “hasta una canción se hizo de esa victoria”.
 
Placa en memoria a el PAPA PortobancoEl gran esfuerzo del “Papa”, no fue apreciado por Carlos García, “quien también se las daba de querer dirigir a los manager, porque hasta el line up les daba. Resultó que con Heberto encontró la horma de su zapato, puesto que Heberto siempre se dio su lugar”.
 
En un acto de injusticia deportiva, “la selección se la dan a Argelio Córdoba. Cuando realmente, el que se había ganado ese derecho, era Heberto, no solo en el terreno de juego sino hasta con su dinero, que lo gastaba para sufragar gastos de esa selección de 1972”.
 
Concejal Margarita Molina dio lectura a certificación del acuerdo que da el nombre del “Papa” Portobanco a la Plaza del Estadio
 
La Concejal Margarita Molina, dio lectura ante personalidades, familiares, amigos y publico simpatizante del “Papa” Portobanco, a la certificación extendida por el Secretario del Concejo, doctor Otto Alexander Navas Gutiérrez.
 
La certificación hace constar que “en acta número 12, del Sábado 11 de octubre del año 2011, en el edificio de la Alcaldía Municipal de de Granada, en sesión ordinaria número 10 del Concejo Municipal, en su parte conducente dice: Punto número 14. Solicitud al Concejo Municipal para colocar un busto, en honor a Heberto Portobanco y que la Plaza lleve su nombre…”.
 
Heberto calzaba a peloteros y amigos
 
El “Papa” Heberto Portobanco Guillén tenía un tremendo ojo para calzar los pies de sus peloteros (Calixto Vargas, Ernesto López, José del Carmen Barberena, Larry Lion, “El camioncito Guillén”, Denis Martínez, etc.) y “a los periodistas de ese entonces”, revela el doctor Agustín Cruz Pérez.
 
Recordó que Heberto también calzó a Armando Provedor, Sucre Frech y Orlando Meza Lira. Agrega que “nadie se iba sin sus zapatos cada vez que venían a Granada a visitar a Heberto.
 
Dr. Agustin Cruz PerezEntre las positividades que caracterizaban a Heberto esta “la disciplina que imponía a sus peloteros. Cuando íbamos en el bus y, tal vez, habíamos perdido, Dios te guarde que los peloteros se vinieran riendo, se levantaba arrecho y les pegaba tremenda zarandeada”.
 
Heberto les decía, muy acalorado: “Todavía tienen el descaro de venirse riendo, cuando les debería dar vergüenza. En aquel bus se guardaba aun silencio espeluznante y hasta el aire se podía cortar con un cuchillo”.
 
Los concejos de Heberto al “Tiburón mayor”
 
El “Papa” Heberto no desaprovechaba un solo momento para asesorar o aconsejar a sus peloteros, incluyendo a los más brillantes, como es el caso de Ernesto López “El Tiburón Mayor”.
 
“Decía Heberto al “Tiburón Mayor” Ernesto López: con cuenta de tres y dos, ¿con qué te va venir el pícher?, lógicamente por el centro, ahí tienes que comprar y hacer swing de jonrón. De esa manera recuerdo como el tiburón se volvió un tremendo jonronero”, relata el doctor Cruz.
 
Agustín también trajo al recuerdo que “cuando al “Tiburón Mayor” se le subían los humos, muy rápido se los bajaba, diciéndole: las únicas estrellas que conozco están en el cielo”.
 
“A uno que es hechura de Heberto, que lo pulió, que lo entrenó, que le ponía un home play de madera, para que agarrara control, fue a Denis Martínez, que para orgullo de todos nosotros los nicaragüenses, fue el primer granadino y nicaragüense, en llegar a grandes ligas”, manifestó el doctor Cruz.
 
Inauguracion de una de tantas ligasOtro recuerdo de Agustín, “es la llegada de un veloz lanzador leonés, llamado Antonio Chévez. Yo le preguntaba: “Papa” ¿cuál crees vos que se va mantener en grandes ligas? y él me decía: Denis. Porque además de inteligente Denis tiene las 3 C, que todo pícher debe tener, que son: Control, cabeza y cojones. Y él, Chévez, lo que es, es un tira piedras”.
 
De esa forma, agrega Agustín, “Denis Martínez duró como 19 años en grandes ligas. ¡Cómo vivía Heberto tan pendiente de Denis! El 28 de Julio de 1991, me llamó por teléfono, eufórico, gritándome: ¡Denis acaba de ganar un Juego Perfecto contra los Dogers de Los Ángeles!”.
 
Recordó que “en una serie final contra el Estelí, que dirigía Argelio Córdoba, le tocaba pichar al “Guajiro” Porfirio Altamirano. Ese día lo acompañé en su carro rojo, un Impala que él tenía, se lo manejaba su chofer Jean Hit, de apellido Altamirano, pero le decían Jean, por un
Pelotero que se llamaba Jean Hit”.
 
Heberto comentó a Cruz: “éste indio guajiro no me va ganar. Vas a ver cómo voy hacer para que lo expulsen. Desde que comenzó el juego empezó a gritarle: ¡sos mi mujer, que no te de vergüenza. Reconócelo!. Grita que grita, hasta que como a la altura del cuarto inning, no se aguantó más el tal guajiro Porfirio Altamirano y se va con la bola, se la tira y se la pega. Inmediatamente el “Papa” se va gritando donde el juez principal: ¡agresión, agresión! El asunto es que los expulsan a los dos. Ya estaba conseguido el propósito, que era sacar del juego al guajiro”.
 
Después del juego, según narra Agustín, “a toda velocidad salimos de Estelí. Año después me encontré en Montelimar al Guajiro Porfirio Altamirano y le recordé lo que había sucedido ese día. Y me dijo: fíjate que yo me fui a buscar una pistola, pues iba a matar a Heberto, ese día. Llegue con ella buscándolo pero no lo encontré. Dijeron, ya se fue, ya voló. Le dije, no ves que todo era pura jodedera, para descontrolarte hombre. Cosa que logró, no me jodas, sino se ha ido lo hubiera matado, volvió a reiterar el guajiro Porfirio Altamirano”.
 
Mariana Sanchez Bustos (Marucha)Indica que en esa serie contra el Estelí les tocó jugar “el séptimo y decisivo juego, en un terreno neutral. En este caso, el Estadio Nacional de Managua. Iba a pichar el guajiro Altamirano, hombre de gran velocidad y muy difícil de ganarle. Pero la suerte estaba de nuestro lado. Ese día le va pegando un tremendo jonrón, por el center fil, el “Tiburón Mayor” Ernesto López, que todavía no ha caído”.
 
Ese día, según Cruz Pérez, “los fanáticos granadinos van chineando a Heberto, lo sacan del Estadio y lo llevan hasta el parqueo del Estadio, donde estaba su leal chofer, Jean Hit y mi persona. Heberto se monta en el carro y ya no lleva ni los zapatos. Ya que se los habían quitado, como suvenir, los fanáticos que lo chineaban. No solo eso, sino que me dice: estos hijos de puta me han robado hasta la cartera. En efecto, ese día Heberto quedó sin cartera. Pero no importa, ese fue un día feliz, en su vida. ¡Cómo gozaba Heberto!
 
Recordó las bondades de Heberto y su gran capacidad de llevarse con la gente. Dijo que “una vez puso a lanzar la primera bola, nada menos, que a doña Amelia Benard, conocida como “Mama Amelia”. En otra tampoco se olvidó de la popular Mariana Sánchez Bustos, a la que le dio hacer un traje con la insignia de Los Tiburones”.
 
“Es así como también, “La Marucha” lanza la primera bola, en la inauguración de un campeonato de beisbol. A pesar de que Heberto siempre se daba a querer, había gente que tal vez no hablaba bien de él. Entonces tenía una sabia frase que nuca se me olvida: yo no soy monedita de oro, como para que todo el mundo me quiera”, comentó el doctor Cruz Pérez.
 
Portobanco le dio cuatro, cinco campeonatos a Granada. Heberto decía, rememora Agustín: estoy vigilante y pendiente del equipo, de nuestro equipo, los tiburones del Granada. Siempre dirigidos, en espíritu combativo, por ese gran hombre que fue Heberto Portobanco Guillén. En cuyo nombre hoy quiero agradecer a la iniciativa privada, como es la Cámara de Comercio de Granada, al señor Alcalde, a los concejales de la Alcaldía y a todas las personas que encabezaron el comité, como Bayardo Dávila, para la cristalización de esta idea, de erigir un monumento a la memoria de un hombre nacido y querido por todos los granadinos, que es lo mismo que decir: por toda Nicaragua, dado que todos sabemos que Granada es Nicaragua”. Agustín terminó gritando a todo pulmón: ¡Viva el Papa Heberto!
 
El Tiburón Mayor reconoce genialidad del manager de todos los tiempos, sus ocurrencias y decisiones inesperadas y sorprendentes
 
Ernesto LopezEl Tiburón Mayor, Ernesto López, al que Portobanco alguna vez “bajó de la nube en que andaba”, diciéndole que “las estrellas solo existen en el cielo”, reconoció la genialidad del carismático manager Heberto “El Papa” Portobanco Guillén.
 
“La verdad es que esta demás decirlo, ya hoy Agustín, tanto como Nicho Cuadra, dijeron muchas anécdotas de Heberto. La verdad de las cosas es que era tan ocurrente Heberto, eran tan impredecibles las jugadas de él, que nadie lo esperaba y eso fue lo que hizo famoso al Gran “Papa” como se le conoce en el beisbol nacional”.
 
Ernesto, también esta convencido del merecido homenaje a Heberto, diciendo que “se acordaron de él”. Valora que la familia Portobanco “están orgullosos de este homenaje que se le rinde a Heberto”.
 
“Las estrellas no existen, están en el cielo. Heberto trataba a todo el mundo, al pelotero por igual”, dice Ernesto López
 
Ernesto López aún tiene en el recuerdo algunas ocurrencias del “Papa”, de tal manera que un día lo mandó a jugar tercera base, cuando “iban a tocar bola y me puso adelante, buscando que me metieran la bola…”.
 
“El Tiburón Mayor” reconoce que Portobanco Guillén trataba a todo el mundo por igual y que, realmente “las estrellas están arriba. El dio todo por el beisbol a cambio de nada”.
 
Sobre los planes de escalar al beisbol de las grandes ligas, cuya posibilidad estuvo en sus manos, Ernesto López habla con un tono un tanto de pesar, porque tuvo la oportunidad y no la aprovechó en su momento.
 
Según Ernesto, Heberto siempre lo quería tener en los estadios, lo retuvo en los estadios nicaragüenses, no lo quiso aflojar, porque “El Tiburón Mayor llenaba los estadios. Era un atractivo, jugando en el estadio”.
 
La oferta de los scout no era tan abultada, le ofrecían apenas “5 mil dólares en aquel tiempo. La verdad es que hubo un momento en que los scout ya no se interesaron en mí persona y deje escapar la oportunidad que se me brindó en su momento. Dicen que las oportunidades hay que aprovecharlas en el momento”.
 
Pudo ir a Grandes Ligas
 
Francisco Heberto Portobanco BalladaresCree que no la aprovechó “porque, a lo mejor fui mal manejado por Heberto Portobanco, en su momento, que no me dejó firmar, en su momento”. Heberto tenía retenido a Ernesto, como el “imán” de los estadios.
 
Ernesto, siempre con tristeza, recuerda que él llenaba los estadios. “Yo llenaba los estadios, la gente venía a verme, a observarme pegar los jonrones que conectaba Ernesto López”, recordó.
 
En toda su carrera, Ernesto pegó 319 cuadrangulares, un poco menos de la mitad de los más de 700 jonrones de Hank Aaron. Lo que considera Ernesto es que “esas son otras dimensiones, pero a nivel nacional, conectar 319 pelotas fuera del estadio, no es para cualquier trompudo”.
 
Francisco Heberto Jr. Agradeció homenaje a nombre de la familia Portobanco Balladares
 
El joven Francisco Heberto Portobanco Balladares, agradeció a nombre de la familia, el homenaje a su padre, incluyendo a sus hermanos: Quechita, Violeta, Amanda Auxiliadora, Janeth y Richard.
 
“Deseamos manifestarles que en estos días nos sentimos muy orgullosos y honrados por este homenaje realizado a la memoria de mi papá, el gran manager y estratega Heberto Portobanco Guillén. Un hombre que de una manera totalmente desinteresada, que dio todo por el beisbol nacional y muy especialmente por nuestra ciudad de Granada”.
 
Dijo que cada uno de los integrantes de la familia Portobanco Balladares “vivió cada momento de alegría, pasión, júbilo y también de tristezas que embargaron a mi papá en cada partido, en su vida deportiva”.
 
Francisco Heberto Jr. Reveló que “era tanto el amor que sentía por Los Tiburones del Granada, que estará jugando esta tarde y esperamos salgan bien por él, en espíritu, fue su deseo antes de irse de la vida terrenal, vestido con el uniforme número 17, que utilizó como manager de este gran equipo, al cual le dio muchas glorias con la conquista de 4 campeonatos nacionales”.
 
“Así se cumplió su voluntad. Solo me queda decirles, que cuando él decía que el partido no se termina, hasta que cae el out número 27. Con esto les quiero decir que nunca se rindió ante la adversidad, aún en su lecho de enfermo. Dejó un gran legado a nuestra familia y su abnegado pueblo granadino”, expresó Heberto Jr.
 
“Hoy, que es el día de mi papá, estamos reunidos aquí para celebrarte y honrarte, en tu memoria, con esta imagen y esta plaza que lleva tu nombre, donde queremos inmortalizar a ese ser humano que entregó su vida entera al beisbol de esta bella ciudad colonial”, indicó.
 
Agradeció a la Alcaldía Municipal, Cámara de Comercio, personas y empresas, “que de una u otra forma contribuyeron a este sueño muy merecido, para que se hiciera realidad. Dios guió sus pasos al Gran Papá y esperamos que Dios siempre lo tenga en su gloria. Tu esposa, tus hijos, yernos nueras y nietos, hoy te decimos nuevamente muchas gracias por todo lo que nos distes en vida, por tus consejos, tu amor, por tu cariño, pero como siempre dirías, el partido continúa. Dios bendiga a Granada, Dios nos bendiga a todos. Muchas gracias”.

 

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