16 octubre 2021

Horacio Zambrana Barquero, único granadino que ha entrado por la puerta grande a uno de los nichos científicos más inaccesibles del mundo aeroespacial: la NASA

Horacio Alberto Zambrana Barquero, ex cientifico de la NASA

 

Granada, Nicaragua
Por: Augusto Cermeño
 
Horacio Alberto Zambrana Barquero, ex cientifico de la NASAHoracio Zambrana Barquero, es el granadino que se ha dado el lujo de salir a flote en un mundo donde la calidad, la exigencia es muy alta, para poder ingresar a nichos científicos como el de la Agencia Aeroespacial de los Estados Unidos (NASA).
 
Zambrana logró entrar a la NASA por la puerta grande, gracias a su excelencia académica, a su esfuerzo, a sus sacrificios y a su decisión indeclinable de salir adelante en el Primer Mundo.
 
Zambrana nos contó la historia de cómo logró acceder a esa institución de alto nivel, donde se han realizado los estudios para la fabricación de naves espaciales apropiadas para llevar al hombre a la Luna y para explorar planetas vecinos como Marte.
 
El joven científico nicaragüense nació hace 46 año en Granada, realizando estudios de primaria y secundaria, hasta primer año en el Colegio Salesiano, luego pasó al Colegio Americano, donde estuvo a punto de bachillerarse, ya que alcanzó el grado 12.
 
El problema de fondo es que llegó la Ley del Servicio Militar Patriótico (SMP), una medida adoptada por el Gobierno Revolucionario, a inicios de los 80, como respuesta a agresiones militares de las que responsabilizó al Gobierno de los Estados Unidos de América.
 
Don Horacio Zambrana Sanders (qepd), su padre, asumiendo con mucha responsabilidad y sabiduría la situación planteada por la implantación del SMP, le dijo a Horacio que tenía dos caminos, marcharse a Estados Unidos a abrirse paso en la vida, para lo cual tenía listo los pasajes, o quedarse, con el riesgo de ser obligado a dar el Servicio Militar Patriótico.
 
El mas antiguo de los tunes de viento utilizados por la NASAMuchas familias nicaragüenses vieron con mucho desagrado el asunto del SMP, sobre todo las madres, quienes, según indicadores electorales de 1989, fueron las que derribaron el Gobierno revolucionario y dieron el sí a doña Violeta Barrios viuda de Chamorro.
 
Horacio y sus hermanos hicieron maletas y se marcharon a EEUU en busca del “sueño americano”
 
Horacio y sus hermanos hicieron maletas y se marcharon el 22 de agosto de 1983 en busca del “sueño americano”. Algo que para algunos se hace realidad pero para las grandes mayorías de inmigrantes no alcanzan más que muchas penas e implacables persecuciones de la migra.
 
Horacio comenzó desde abajo, comenzó a buscar la forma de terminar sus estudios de secundaria o Highschool para luego luchar por acceder a estudiar en una universidad. Tuvo que trabajar duro, al tiempo que estudiaba.
 
“Vine a Estados Unidos en un año de mecateo, como extranjero. Era exiliado político, tuve que trabajar un año y ahorrar. Trabajé un año en un McDonald, de día y en una gasolinera, de noche. Ahorré lo suficiente como para costear mi ingreso a la Universidad. Había logrado ahorrar lo suficiente como para costear dos tercios de la colegiatura”, revela Zambrana  
 
Entró a un Junior College Ohlone, donde hace sus primeros dos años. Luego pasa a la Universidad de San José de California, donde decide estudiar ingeniería aeroespacial. El residía entre San Francisco y San José de California.
 
Cuando estaba estudiando, uno de sus profesores era el jefe, en la NASA, de uno de los túneles de viento “donde meten modelos de aviones” para pruebas. El profesor le ofreció trabajar en el verano. Fue entrevistado y se quedó en el puesto.
 
Después del verano, lo contrataron para quedarse trabajando algunas horas. Se convierte en el único experto en pasar del sistema analógico al digital y finalmente entra a la NASA entre 1986 y 1987.
 
Como ejemplos comparativos, Horacio recuerda que la NASA trabajaba con osciloscopios análogos. Dijo que la nave Apolo (capsula) la probaron con un sistema análogo, que resultaba muy anticuado. Entonces le dieron el reto de cambiar los sistemas de análogo a digital y lo logró.
 
El sistema digital le permitía a Horacio tomar datos de microsegundos. Había llegado el momento de decir que el sistema análogo estaba frenando el avance aeroespacial. El joven científico granadino logro demostrar a los grandes expertos de la NASA, que observaban sus pruebas, que estaba en capacidad de demostrar que se podía analizar todos los datos que requerían una semana con el sistema análogo, en media hora, con el sistema digital.
 
NASA le entrega premio
 
El joven ingeniero aeroespecial Horacio Zambrana B. recibio sendo honor por meritos cientificos alcanzados en la NASALos trabajos, el esfuerzo realizado por Horacio, lo hicieron merecedor de un premio que los científicos de la NASA le entregan en 1995. Le entregaron la Medalla de Servicio Público de la National Aeronautic and Space Administration USA. Honor Awards Research Center Nineteen Nine Ty-five (Administración Nacional del Espacio y de Aeronáutica de Estados Unidos. Premio de Honor del Centro de Investigación de la NASA 1995).
 
Participa en cambios radicales en la Administración Federal de Aviación (FAA)
 
El trabajo del nicaragüense, granadino 100%, se hizo sentir también, entre 1995 y 1996, en la Administración Federal de Aviación (FAA), donde se hicieron cambios radicales.
 
Horacio nos habló de 5 ó 6 centros, donde están los controladores del tráfico aéreo. Cuando llegó el joven ingeniero nicaragüense estaban utilizando la vieja tecnología de radar, que Zambrana considera ya era inadecuada en los nuevos tiempos.
Recuerda que los encargados le tenían mucho temor a los sistemas computarizados. “Le temían a las computadoras, pensando que se les iba a apagar, lo que podría, según ellos, resultar desastroso”, comentó Horacio.
 
La verdad es que, “no les quitamos los radares, pero ellos mismo los quitaron año después. Lo implementaron en Denver, Colorado, y otro en Dallas, Tejas. Hicieron pruebas y les probamos que se podía analizar temperaturas, vientos y radar. Diseñamos un programa de computación y les enseñamos a navegar a los pilotos, desde que salían hasta que aterrizaban”.
Los cambios no solo modernizaron los sistemas de navegación sino que resulta más económico (menos gasto de combustible), al eliminar tiempo para el aterrizaje y disminuye desgaste de motores.
 
Excelente experiencia en la NASA, pero el Gobierno paga poco y pasa al Cisco Systems
 
Tres generacios de Horacios - 2001Para Horacio, la experiencia en la NASA fue increíble y de mucha importancia en su carrera, sobre todo por el gran prestigio de una de las instituciones científicas más calificada del mundo.
 
El Gobierno de los Estados Unidos de América, no paga muy bien, como para favorecer las expectativas económicas de Horacio, quien ve hacia afuera de la NASA, en un mundo donde la cibernética esta cobrando cada vez más fuerza y poder en todo sentido.
Un amigo y colega de Horacio lo conecta con Cisco Systems, una compañía que estaba comenzando y llega a convertirse en la empresa de más alto prestigio a nivel mundial, la compañía de redes de internet más grande de los Estados Unidos.
 
“Algo de lo que estoy muy orgulloso es que en 2006, un año después del Huracán Catrina, mi compañía donó 100 millones de dólares para que las escuelas de Mississippi y Luisiana pudieran instalar equipos modernos”, expresa Horacio.
 
Cisco Systems escogió a un grupo de cuadros técnicos para hacerse cargo de administrar la donación, estando en el grupo nuestro compatriota y paisano granadino Horacio Alberto Zambrana Barquero.
 
La familia de Horacio debió moverse a Mississippi por un año. Mississippi es el segundo Estado más pobre de la Unión Americana. Concluida la tarea regresó a casa, en California y lleva ya 17 años en la mencionada compañía.  
 
Vino a Nicaragua en 1990, casado y con su primer hijo (Horacio IV) y encuentra una situación precaria propia de los 80
 
Familia ZambranaCuando Horacio Alberto Zambrana regresa a visitar a sus padres, en 1990, llega con su esposa y el primer hijo (Horacio IV). Vino a pasear, a ver sus padres y familiares y pasear un poco.
 
Recuerda que en esa época la situación del comercio es deprimente y precaria, de modo que los supermercados estaban “lavados”, no había nada para suplir algunas necesidades alimenticias de las que ya se había acostumbrado en el primer mundo. En los supermercados los estantes estaban vacíos.
 
La opción de mucha gente era la famosa “Diplotienda”, a donde fueron y se compraron unos jugos de manzana. En las diplotiendas generalmente había de todo, en alimentos, vestuario y electrodomésticos, entre otras cosas. Solo que se debía pagar en dólares, haciéndolas inaccesibles para las grandes mayorías de la población.
 
Tristemente, Horacio recuerda que su hijo fue atacado por un problema diarreico, luego de tomar el jugo de manzana. Pero esta dificultad no detuvo las visitas anuales de Horacio a su ciudad natal.
 
A estas alturas, después de 22 años sus 3 hijos (Horacio, Marcos e Isolina) crecieron. Horacio IV cumplió 21, es compositor de música semi clásica moderna; Marcos tiene 18 e Isolina 13 años.
 
Aún con toda la situación difícil que se encontraron en el 90, Horacio y su familia siguen visitando Granada. Los hijos aman esta ciudad, les encanta el gallo pinto, la carne asada y degustan los domingos el típico nacatamal.
 
Para Horacio “lo más importante en la vida, más que los éxitos personales, es la familia: padre, madre, esposa e hijos”.

 

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