1 agosto 2021

Granada celebró a San Juan Bosco, con una misa oficiada por el Obispo Jorge Solórzano Pérez, y procesión en las calles de Granada, con participación amplia de ex alumnos salesianos

La imagen, el ícono mundial de San Juan Bosco, recorrió las calles de Granada, luego de misa oficiada por el mismo Obispo de la Diócesis de Granada, monseñor Jorge Solórzano Pérez.

 

Estudiantes de primaria y secundaria, ex alumnos, desfilaron orgullosos de haber cursado y culminado sus estudios secundarios en el prestigiado Colegio Salesiano, que es parte de la obra educativa de Don Bosco.

 

Además de la comunidad educativa, en la procesión se dieron cita centenares de granadinos, que sienten una gran devoción y respeto por el santo que entregó su vida a Dios, a Jesús, a María Auxiliadora, a niños, niñas y jóvenes, en quienes inculcó hermoso valores cristianos.

 

Raymon Aarón Silva, médico radiólogo, quien se bachilleró en el Salesiano en el 2004, dijo sentirse emocionado “de vivir este momento increíble de desfile de ex alumnos celebrando a San Juan Bosco”.

 

A Silva lo sorprendimos filmando el desfile de ex alumnos que fueron miembros de la “Banda de Guerra”, llamada ahora “Banda Rítmica” y que se atrevieron a retomar los instrumentos: bombos, platillos, tambores y trompetas, para mostrar su cariño por San Juan Bosco.

 

“En el mundo entero hay mucha devoción por San Juan Bosco”, dice el Obispo emérito Leovigildo López Fitoria

 

Monseñor Leovigildo López Fitoria, Obispo Emérito de Granada, comentó a LAVERDAD que Don Bosco no solo es un santo de los granadinos, también “en el mundo entero hay mucha devoción por San Juan Bosco”.

 

“Porque fue un gran apóstol para la juventud. Ya en su tiempo, la juventud, como en todos los tiempos, tiene problemas. San Juan Bosco es para todos los tiempos y para todos los jóvenes de todos los tiempos”, dijo en un juego silogístico de palabras.

 

Habló sobre la importancia de la devoción “a este santo y la devoción que no solo se reduce a una procesión, a rezar y ya nomás. Es imitar sus virtudes, como el amor a los niños y jóvenes. Él le aconseja que sea firme, pero también suave, de manera que no se les exaspere, pero sí se les instruya y se les de buen ejemplo”.

 

Dijo que “el niño va creciendo con el ejemplo de sus padres y los consejos de sus padres que más respondan a ese ejemplo. Que no sean unos consejos groseros sino unos consejos amables, cariñosos, firmes y con exigencia de una buena conducta”.

 

Valora que los consejos de los padres deben darse “con amor paternal, no con niñerías ni blandenguerías, sí con firmeza, pero también con espíritu de amor y caridad paternal”.

Share on facebook
Facebook
Share on google
Google+
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp

Deja un comentario

Usamos Cookies