26 octubre 2021

Fuerte sismo mata 214 en Chile y desata alerta de tsunami en el Pacífico

Por Paulina Abramovich

Un sismo de magnitud 8,8, uno de los más fuertes jamás registrado, mató al menos a 214 personas en Chile la madrugada de este sábado y destruyó 1,5 millones de viviendas, mientras los países de la cuenca del Pacífico se mantenían alerta por posibles tsunamis.

El terremoto tuvo su epicentro en el mar a 90 km de Concepción, ciudad de medio millón de habitantes unos 500 km al sur de Santiago, desatando el terror de la población, que a lo largo de la jornada ha soportado más de 60 réplicas superiores a los 4 grados, y de ellas 7 de más de 6 grados.

"El número de fallecidos es de 214", dijo el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma en la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi), en un reporte hacia las 19H05 locales (22H05 GMT) sobre el sismo que sacudió a Chile a las 03H34 locales (06H34 GMT).

"Este es un cataclismo de proporciones inmensas", dijo el ministro.

La presidenta Michelle Bachelet sobrevoló Concepción y la vecina región del Maule en el sur de Chile, las zonas más afectadas por el terremoto.

Las imágenes televisivas de Concepción mostraban al gran puente sobre el río Biobío destruido, decenas de construcciones dañadas y calles obstruidas por escombros.

Sobre la destrucción "estamos hablando de una cifra preliminar de 1,5 millones de viviendas afectadas", de las cuales un tercio "probablemente no se pueden habitar más", dijo por su parte la ministra de Vivienda, Patricia Poblete.

El sismo derrumbó puentes en carreteras urbanas de Santiago, y parte importante de la infraestructura de pasajeros del aeropuerto internacional de la capital chilena, cerrado por al menos 24 horas.

El temblor sorprendió a la mayoría de los chilenos durmiendo y muchos de ellos salieron aterrorizados a las calles. Allí se mezclaban personas en pijamas que rehusaban regresar a sus viviendas y grupos de jóvenes que abandonaron discotecas y fiestas.

La confusión se vio agravada por el inmediato corte de luz que sobrevino y el colapso de las líneas telefónicas.

"Se cayeron los floreros, el televisor, todo se hizo añicos y quedó regado dentro de la casa", dijo a la AFP Aída, fuera de su vivienda del norte de Santiago.

Ante la caída de las comunicaciones, muchas personas se volcaron en las redes sociales de internet Twitter y Facebook para tratar de dar con sus familiares. El servidor Google puso en marcha un servicio de búsqueda de personas para facilitar los contactos.

"A las 3:34 AM desperté. Estaba temblando. Sin luz, con las líneas telefónicas cortadas, sin internet, ni televisión y ni una radio a pilas, mi única fuente de información fue Twitter", escribió Cony Stur.

"Si alguien puede llamar a mi casa y me dé señales de que están bien se los agradecería", pide Carlos Jaque por Facebook.

Entretanto más de 200 reos se fugaron de la cárcel de Chillán, al sur de Santiago, luego de la caída de un muro.

El sismo alcanzó a toda la cuenca del Pacífico en forma de alertas de tusnami en Japón, Filipinas y Hawai, que todavía las mantienen, mientras algunos de los países más próximos al epicentro, como Ecuador, Perú, Costa Rica y Nicaragua las levantaban sucesivamente al pasar el peligro.

La isla chilena Juan Fernández -que inspiró al narrador inglés Daniel Defoe para escribir su novela "Robinson Crusoe"- se vio invadida por una serie de olas que siguieron tras el terremoto, y que provocaron la muerte de al menos cinco habitantes, mientras otros 10 están desaparecidos.

La pequeña isla, de unos 600 habitantes, fue arrasada por un tsunami, relató Fernando Avaria, piloto de avionetas que frecuentemente vuela a la isla. "Todo lo que había a tres kilómetros del mar desapareció", dijo.

La alerta de tsunami en el Pacífico "se detendrá cuando llegue al otro lado del Pacífico, en Asia", precisó Eric Law, del Servicio Nacional Meteorológico estadounidense (NWS, por sus siglas en inglés).

Los residentes de las áreas costeras de Hawai así como turistas recibieron órdenes de evacuación a través de sirenas de alertas.

En tanto, varios países se solidarizaron con Chile.

"EEUU está listo para aportar su ayuda a las operaciones de rescate y reconstrucción y tenemos recursos que pueden ser desplegados si el gobierno chileno solicita nuestra ayuda", dijo el presidente estadounidense Barack Obama en la Casa Blanca.

El canciller chileno, Mariano Fernández, pidió a los países que han ofrecido ayuda humanitaria que no la envíen hasta tanto los servicios de emergencias cuantifiquen las reales necesidades.

El sismo es el segundo más potente de los últimos 20 años, tras el de 9,1 grados en la escala de Richter registrado en diciembre de 2004 en las costas de Indonesia y que desencadenó el tsunami que mató a 220.000 personas.

Chile ya sufrió el terremoto más fuerte jamás registrado, de 9,5 grados Richter el 22 de mayo de 1960 en Valdivia, al sur de Santiago, que dejó más de 3.000 muertos.

Chile sacudido por uno de los peores sismos en la historia
EVA VERGARA y ROBERTO CANDIA

Uno de los mayores terremotos jamás registrados destruyó casas, puentes y autopistas el sábado en el centro de Chile, matando a 214 personas y provocando un maremoto que avanzaba a gran velocidad por el Océano Pacífico.

El terremoto de magnitud 8,8 llegó a sentirse hasta en Sao Paulo, en Brasil, a unos 2.900 kilómetros (1.800 millas) al este. Aún no están claros los daños, ya que varias réplicas sacudieron la nación andina, uno de ellos casi tan poderoso como el que devastó Haití el 12 de enero.

La presidenta Michelle Bachelet envió un "mensaje de tranquilidad, ánimo y esperanza" a todo el país, hablando por radio y televisión.

"Una vez más se pone a prueba la capacidad nuestra para enfrentar la adversidad y ponernos nuevamente de pie", dijo.

La presidenta señaló hasta ahora se informa de 214 muertos, 15 desaparecidos y un millón y medio de damnificados.

Agregó que el violento sismo afectó a Chile desde la nortina Antofagasta hasta la región de Los Lagos, "donde vive el 80 por ciento de la población" chilena.

"Fue una catástrofe de devastadoras consecuencias".

Bachelet tuvo una primera reunión dos horas después del terremoto en la madrugada del sábado para coordinar las acciones necesarias de ayuda a la población afectada.

Luego visitó por vía aérea varias de las regiones afectadas.

Bachelet agradeció la solidaridad de los jefes de estado de México, Estados Unidos, Rusia, Argentina Bolivia, España, entre otros.

Anunció que el año escolar que debía comenzar el lunes, fue aplazado hasta el 11 de marzo, justamente cuando entregará el poder al presidente electo Sebastián Piñera. También dijo que se suspendía todos los activos masivos por 72 horas.

"Estamos trabajando para normalizar la situación en el país. Ha sido un sismo de tremenda magnitud y será ardua la tarea para enfrentar la emergencia y la reconstrucción", señaló.

"Una vez más, ¡fuerza Chile!" exclamó, evidentemente emocionada.

Poco a poco se reanudaron servicios en el país, pero casi un tercio de la zona de la capital y localidades periféricas, donde vive el 40% de los 17 millones de chilenos, estaba sin luz, la mayoría de semáforos apagados, el subterráneo no funcionaba y el transporte publico aún era escaso, según reportes oficiales.

El ministro de interior Edmundo Pérez Yoma calificó el terremoto como "devastador", pero la presidenta aclaró que "el sistema está funcionado. La gente debe permanecer en calma. Nosotros estamos haciendo todo lo que podemos con todas las fuerzas que tenemos. Cualquier información se las compartiremos de inmediato".

El ministro de Transportes y Telecomunicaciones René Cortázar pidió a los chilenos hacer llamadas telefónicas y viajes solo cuando sea "absolutamente necesario".

Varios edificios quedaron derruidos y las llamas devoraron una prisión. Millones de personas salieron a las calles debido a la falta de electricidad.

El ministro de interior Edmundo Pérez Yoma informó que al menos 214 personas murieron por el terremoto aunque dijo que aun "es difícil dar cifras precisas".

En Concepción, 500 kilómetros al sur y una de las ciudades más afectadas por el terremoto de la madrugada, colapsó un edificio de 14 pisos y los bomberos hacían esfuerzos por rescatar a personas atrapadas.

En el archipiélago de Juan Fernández, a 660 kilómetros de la costa chilena, se reportaron 11 desaparecidos a causa de una marejada que penetró hasta tres kilómetros de tierra. Entre los muertos en la tragedia, la Cancillería de Perú dijo que dos eran peruanos.

Las autoridades intentaban llegar a todas las localidades golpeadas por el sismo y se realizaban esfuerzos de búsqueda y rescate de víctimas en toda la zona central del país.

"Estamos en pleno proceso de evaluación", declaró la directora de la Oficina Nacional de Emergencias del Ministerio de Interior (ONEMI) Carmen Fernández.

Indicó que hasta ahora sólo tienen "tendencias preliminares" del número de afectados. Una de las localidades más golpeadas es Talca, a 105 kilómetros del epicentro.

El centro histórico del pueblo, con la mayoría de construcciones de adobe, cayó casi en su totalidad, aunque la mayoría de edificios albergan comercios que a estaban vacíos a las 3.34 de la madrugada (0634 GMT) cuando ocurrió el sismo.

La ministra de Vivienda, Patricia Poblete, calculó que "estamos hablando de una cifra preliminar de un millón 500 mil viviendas" afectadas, de las cuales hay "500.000 con daños severos, (que) probablemente no se pueden habitar" más. Aclaró que demorarán hasta dos semanas en tener datos más rigurosos.

El Centro Geológico de Estados Unidos reportó que después del sismo de 90 segundos de duración ocurrieron por lo menos 52 réplicas de magnitud 5 grados o más, incluso una de 6,9 grados. El epicentro se ubicó a 325 kilómetros al suroeste de Santiago y a una profundidad de 35 kilómetros a las 3.34 (0634 GMT).

El terremoto desató una posibilidad de tsunami en prácticamente todo el Pacífico, aunque conforme pasaba el tiempo se fueron descartando daños en Perú, Ecuador y Guatemala. Otros territorios más distantes se mantenían alertas, como Hawai, donde sonaron las sirenas de alarma, e incluso la costa oeste de Estados Unidos.

La televisión chilena informó de que 209 reos escaparon de la cárcel de Chillán, a unos 350 kilómetros al sur, luego de estallar un incendio en el penal.

Olas de gran tamaño entraron a la comuna de Talcahuano, junto a la ciudad de Concepción, a unos 500 kilómetros al suroeste de Santiago. La televisión mostró imágenes en que se pudo ver un bote pesquero en un camino al pueblo de Talcahuano.

En Santiago de Chile, 325 kilómetros (200 millas) al nordeste del epicentro, media docena de vehículos yacían volcados sobre el asfalto tras desplomarse el segundo piso de la autopista sobre la que circulaban.

El camarógrafo de Associated Press Television News Mauricio Cuevas y los periodistas de AP Carlos Cisternas, Eduardo Gallardo, Sergio Carrasco y Federico Quilodrán contribuyeron a este despacho.

Terremotos: Chile estaba preparado; Haití, no
FRANK BAJAK

El terremoto del sábado en Chile fue varias veces más poderoso que la catástrofe sísmica que asoló Haití el mes pasado, pero la cifra de muertos fue mayor en el país caribeño por varios órdenes de magnitud.

Las razones son sencillas.

Chile, en comparación con Haití, es un país rico, mucho mejor organizado e infinitamente mejor preparado para responder. Su construcción es antisísmica porque tiene una experiencia con los temblores de tierra de la que carece Haití.

Y además, está el factor suerte:

El epicentro del temblor del sábado se encontraba lejos de la costa y a casi 34 kilómetros bajo la superficie en una zona relativamente incontaminada, mientras que el desastre tectónico haitiano fue más superficial _a unos 12 kilómetros de profundidad_ y en las afueras de Puerto Príncipe.

"Los terremotos no matan, no causan daños si no hay nada que dañar", dijo Eric Calais, un geofísico de la universidad Purdue que estudia al sismo haitiano.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (SGS por sus siglas en inglés) dice que ocho poblaciones haitianas grandes y pequeñas _incluida esta capital de 3 millones de habitantes_ sufrieron temblores entre "violentos" y "extremos" durante el terremoto de magnitud 7, que según el gobierno dejó unos 220.000 muertos y 1,2 millones de personas sin techo.

En cambio, ninguna zona urbana chilena sufrió más que un temblor "grave" _el tercer nivel de seriedad_ en el desastre de magnitud 8,8 del sábado, según la medición del USGS.

De acuerdo con la energía liberada en el epicentro, dijo Calais, el sismo chileno fue 501 veces más poderoso que el haitiano.

Los sobrevivientes en Haití describieron el pánico cerval, generalmente bien fundado a medida que los edificios mal construidos caían a su alrededor. Muchos se aferraban a columnas de cemento que se volvían polvo entre sus manos.

En cambio, las casas y oficinas de los chilenos están diseñadas para soportar los temblores. Sus esqueletos de acero oscilan con las ondas sísmicas en lugar de resistirlas.

"Cuando uno mira la arquitectura en Chile, ve edificios dañados, pero no totalmente derruidos como en Haití", dijo Cameron Sinclair, director ejecutivo de Arquitectura para la Humanidad, una organización sin fines de lucro que ha ayudado en la reconstrucción de 36 países que han sufrido desastres.

Arquitectos chilenos han construido miles de viviendas para sectores de bajos ingresos y cuyas estructuras resisten los terremotos.

En Haití, no existen códigos edilicios.

El arquitecto Patrick Midy dijo que en el país más pobre del hemisferio occidental había sólo tres edificios antisísmicos, que él supiera.

La organización de Sinclair recibió en su sede de San Francisco 400 pedidos de ayuda al día siguiente del sismo en Haití, pero hasta el momento no había recibido una sola de Chile.

"Como porcentaje de la población, Chile tiene más sismólogos e ingenieros especializados de prestigio mundial que cualquier otro país", dijo Brian E. Tucker, presidente de GeoHazards International, una organización sin fines de lucro con sede en Palo Alto, California.

Sus consejos encuentran eco en el gobierno de la nación latinoamericana, ya que entran no sólo en los planos de los arquitectos y los códigos edilicios sino también en los planes para emergencias.

"El hecho de que la presidenta (Michelle Bachelet) pudiera dar informes minuto a minuto apenas unas horas después de un terremoto en la mitad de la noche da una idea de su preparación para los desastres", dijo Sinclair.

En comparación, la mayoría de los haitianos no sabían si su presidente René Preval estaba vivo o muerto al día siguiente del sismo. El Palacio Nacional y su residencia se habían derrumbado, junto con la mayoría de los edificios oficiales.

El sacudón sísmico sacó del aire la televisión, los teléfonos celulares y las radios de Haití.

El coronel Hugo Rodríguez, comandante de la unidad aérea chilena con la fuerza de paz en Haití, y sus hombres aguardaban ansiosos el sábado las noticias de sus familias. Dijo que sabía que su familia estaba a salvo y confiaba en que Chile superaría el desastre.

"Estamos organizados y preparados para afrontar una crisis, en particular un desastre natural", dijo el aviador. "Chile es un país donde hay muchos desastres naturales".

El geólogo Calais dijo que la actividad sísmica es tan frecuente en Chile _donde en 1960 se produjo el terremoto más poderoso registrado en la historia_ como el resto de los países andinos.

"Es muy probable que toda persona allí haya experimentado un gran terremoto en su vida", dijo. "El último en Puerto Príncipe fue hace 250 años. ¿Quién lo recuerda?"

En las calles de Puerto Príncipe el sábado, pocos sabían del temblor en Chile. Más de un millón carecen de vivienda y la mayoría de electricidad, y la preocupación dominante es conseguir comida.

Fanfan Bozot, un cantante de reggae que almorzaba con un amigo, meneó la cabeza ante el hecho de que su gobierno necesita ayuda internacional para distribuir alimentos y agua.

"Chile tiene un gobierno responsable", dijo con disgusto. "Nuestro gobierno es incompetente".

Los periodistas de AP Ben Fox y Jonathan M. Katz contribuyeron a este informe.

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