Granada, Nicaragua
Lunes 26 noviembre 2012
Marlene Urbina
Más de un siglo de existencia acompañó a Germán del Socorro Solari Silva, quien se fue de este mundo dejando un sin número de nietos, bisnietos y tataranietos, a quienes contó una y otra vez sus experiencias y aventuras como operador de radio del Vapor Victoria, cuando contaba con sus años mozos.Fue a las 7 de la noche del domingo 25 de noviembre cuando el Creador lo llamó a su seno, a sus 101 años y 6 meses, curiosamente en la misma fecha que hace 25 años falleció su esposa, Brunilda Woo, un chinita, una linda flor de origen asiático que cortó en el edénico jardín de la costa Caribe nicaragüense. Esa chinita sería mi abuelita Brunilda Woo, de quien sus nietas y nietos tenemos muy gratos recuerdos.
El Papito, así le llamábamos todos sus nietos y resto de descendencia, siempre gustó de expresarnos sus historias y sus cuentos, a veces el cuento de la bruja y otras veces el cuento de la mujer vestida de blanco a quien nunca logró verle el rostro, que según él, salía por las noches, lo que nos hacía entrar en un poco de miedo.
El abuelo Germán siempre nos trasladaba a un mundo bastante semejado con ese cuento maravilloso de Las Mil y Una Noches. Todas, sobre todo sus nietas, lo escuchábamos y pasamos ratos de amena distracción al lado del abuelo.
En mi infancia recuerdo que contaba que él (El Papito), había luchado con Lucifer cuando se lo encontró en un camino. Él decía que regresaba a casa y a lo lejos miró un bulto negro, pero a medida que se acercaba se dio cuenta que de largo parecía (el diablo) y de cerca era el mismísimo Lucifer. Al comienzo, nos reveló el Papito Germán que le entró miedo, pero tomó valor y lo enfrentó. Cara a cara con ese terrible demonio, el Papito lo retó, lucho a muerte con Satanás y lo venció. Esta fue la historia con la que más nos hacía reír, por lo que le pedíamos la contara una y otra vez.Germán del Socorro, mi abuelo, era el mayor de 11 hermanos, de los cuales ahora solo quedan 3: José, Juan y Guadalupe Solari Silva.
Los funerales del Papito Germán se realizaron el lunes 26 de noviembre 2012, desde las 3 de la tarde, con misa de cuerpo presente en la Santa Iglesia Catedral, donde asistieron una multitud de personas, la mayoría hijos, hijas, nietos, nietas, bisnietos y tataranietos. Uno solo de sus tres hermanos, el tío José, lo acompañó hasta su última morada, al lado de mí querida abuelita Brunilda, quien lo esperó 25 años, descansando en las Bóvedas de su hijo, el tío Germán Solari Woo.
Un cielo nublado daba a la tarde el aviso que la noche llegaría pronto, pero resultó agradable porque todos acompañamos al Papito hasta su morada eterna sin sufrir el inclemente sol de las tardes. Fue como una bendición de Dios.
El Papito se fue pero queda el recuerdo en su numerosa familia, sus hijos e hijas: Germán, Roberto, Marcos, Martha y Norma Solari Woo. Que descanse en la paz del Señor del Universo visible e invisible.






