Granada, Nicaragua
Por: Augusto Cermeño
Se han registrado 35 familias, con una buena población infantil, alineados en mamarrachos, algunos de cartón, como las de la canción de Los Guaraguao, sobrepasando una población de 200 personas.
Los ranchitos se ubican del CDI localizado detrás de la Cruz Roja, hacia el lago, a lo largo de más de 100 metros, a la orilla de un arroyo pestilente que, además, les produce nubes de mosquitos.
Las inundaciones de la costa del lago, los hizo moverse en busca de un lugar más seguro, y el alcalde les dio autorización para instalarse en la faja de terreno, cobrándole espacio a la calle.Están urgiendo madera, clavos, y lamentan que “El Plan techo” del Presidente Daniel Ortega no les haya tomado en cuenta. Reconocen ayuda con alimentos de parte del Alcalde Eulogio Mejía Marenco.
Los problemas de agua y luz ya lo tienen solucionado y la mayoría “ya están haciendo sus letrinas”, manifestó Danelia María Pérez Castillo.
Según Danelia, les siguen cobrando la luz de las casitas que arrancaron en la costa del lago y que en la ubicación que les dio el Alcalde “se pegaron”, ante la negativa de DISSUR conectarlas legalmente.Odra Jiménez García, de 34 años, está en el mismo lugar, próximo al CDI, en la humilde casita de ripios de su anciana madre, Mery del Carmen García Rodríguez, de 74 años.
Odra no esta clara si el lugar que la Alcaldía les ha asignado a los vecinos de la costa del lago, es definitivo o es temporal. Sin embargo, algunos parecen dispuestos quedarse definitivamente en el lugar.
Danelia pide juguetes para los niños, pero Odra, con voz quebrada nos dijo que “sería mejor que les regalen comida. Darle bastante apoyo a la familia que tienen trabajo”.





