27 noviembre 2021

Apropósito del conato de incendio en La Merced: reseña histórica del templo mercedario

*Primer templo y Convento mercedario

* Una iglesia de La Merced sin fachada ni torre

* Construcción de torre y frontispicio

* Destrucción de la torre

* Belleza actual del templo

* Mejoras

* Revelaciones del Padre Romero a Barberena Pérez

* Enmanuel Mongalo

Arte y Cultura

Granada, Nicaragua

Por Augusto Cermeño

Fotos: Marne González Puerto

20160202_154326Cuando nos enteramos del conato de incendio que amenazó la integridad de uno de los templos con más historia en la ciudad de Granada, la Santa Iglesia de La Merced, fundada por sacerdotes mercedarios llegados a Granada en 1544, creemos necesario realizar una breve reseña histórica de esta iglesia cristiana católica granadina.

Registrando un poco los datos recopilados por don Julián N. Guerrero C. y doña Lola Soriano de Guerrero, nos encontramos con datos interesantes en su “Monografía de Granada”, sobre el tema.

Hablan de que “el primer templo mercedario, rústico y pobre, que existió en Granada y sustituidos, desde luego, por otro u otros de escasa mejorada categoría, fueron antecedentes del actual templo de la Merced”.

Consultada la revista española “Misionalia Hispánica”, publicada en Madrid, en el año 1944, “aparecen en Nicaragua los frailes mercedarios Diego de Alcaraz, Alonso Dómino, Lázaro Guido, Leonardo de la Madrid y Sebastian de Betanzos, compañeros de Fray Francisco de Bobadilla, evangelizando a nuestro indígenas desde los años 1529 y 1530, con sede en el Convento de la Merced de León Viejo, y en un radio expresado de 40 leguas castellanas, cuyas misiones alcanzaron entonces lejanos pueblos de Segovia y Matagalpa y del norte de la región de Chinandega”.

IMG_9217La misma publicación, pagina 92, informa textualmente: “Convento de Granada. Es antiguo y tal vez sean sus orígenes la evangelización de aquella región por el Padre Lázaro de Guido, por el año de 1536”.

Dicha publicación, según Guerrero y Soriano, dice sobre el antiguo Convento, lo siguiente: “En 1696 tenía 6 religiosos, con 1,090 pesos de capellanía y aniversarios, y 200 pesos anuales en esquilmos de una hacienda de ganado mayor y cortas limosnas. En 1775 tenía 16 religiosos… y en 1791, solo tenía dos…”.

Primer templo y Convento mercedario

IMG_9202Esto lleva a la conclusión, por parte del autor de “Monografía Departamental de Granada”, que “el primer templo y convento formales y de construcción duradera de los frailes mercedarios de la ciudad de Granada, debe referirse a una época posterior al año 1,544, cuando llegaron a la ciudad los 24 frailes españoles con el Comendador Fray Francisco de la Cueva, de que hicimos referencia en acápites anteriores de este capítulo”.

Guerrero y Soriano consideran valedera la relación que le hizo “al historiador granadino, doctor Alejandro Barberena Pérez, el recién fallecido e ilustre Prelado Monseñor Francisco Romero y Guerrero, referente a la lámina de plomo encontrada en el fondo de excavaciones que ordenó hacer en el piso de la actual Capilla de Dolores, de la Iglesia de La Merced”.

En la lámina de plomo se leía lo siguiente: “Siendo Sumo Pontífice su Santidad Paulo IV y Rey de las Españas, Felipe II se puso la primera piedra de este templo…”. Los años del Pontificado de Paulo IV, fueron de 1,555 a 1,559, y del reinado de Felipe II, de 1,556 a 1,598.

IMG_9220La conclusión que deduce Guerrero y Soriano, “sin ninguna duda, de que en el mismo lugar en el que hoy admiramos la estructura del templo de La Merced de Granada, existió el primer templo formal de ese nombre, y cuya descripción nos ofrece el Ilustrísimo Obispo de Nicaragua Fray Agustín Morel de Santa Cruz, relatándonos textualmente:

La de la Merced consta de un cañón que es más alto y capaz que todos los de las demás iglesias. En él y en la Capilla Mayor y sus colaterales hay 9 altares, tres con algún adorno y los restantes sin él. Trabájese el dorado del retablo del mayor y en la reedificación de las celdas, claustros, oficinas y cercas que estaban muy deterioradas. Tiene su órgano y coro alto, sobre el cual están las campanas. Y, finalmente, la comunidad se compone de seis a ocho religiosos”.

IMG_9198De esto, Guerrero y Soriano, nos llevan a concluir, con las lecturas del Obispo Morel de Santa Cruz, sobre el anterior templo de La Merced, “que la estampa exterior del actual templo no tiene ninguna relación con la que mostraba al visitante el templo que allí existió en el año de 1,751”.

Una iglesia de La Merced sin fachada ni torre

Además, “no queda ninguna duda de que la Iglesia de La Merced de la época del Obispo Morel de Santa Cruz, era un simple y corriente “cañón”, sin fachada exterior ni torre alguna, pues de haberlas tenido no se hubieran escapado al ojo observador del obispo cronista, para describirlas minuciosamente, atendida la acuciosidad que revelan sus relatos”.

20160202_153115Guerrero y Soriano, terminan su análisis historiográfico de La Merced, diciendo que “deben respetarse, en cuando al estado actual de la iglesia de La Merced, las afirmaciones que ofrece la inscripción que ostenta su torre, pues constituye el historial auténtico de su construcción y de sus restauración, con fechas precisas; y cuyo texto literal es el siguiente:

“Se empezó esta obra el 6 de agosto de 1,781, y se acabó a 25 de febrero de 1,783, con 33 varas, sin la cruz. Fue demolida hasta su mitad en la guerra civil de 1,854, y restaurada y mejorada el año de 1,863, bajo la dirección del Maestro Esteban Sandino, Contribuyó mucho a esta obra el fervoroso celo del Presbítero Don José Antonio Castillo…”.

Construcción de torre y frontispicio

De esta inscripción, se logra establecer, según Guerrero y Soriano, “que la antigua torre del templo y el frontispicio fueron construido entre los años 1,751 y 1,783, iniciándose la construcción después de la visita del Obispo Morel de Santa Cruz”.

20160202_153115Las diferencias arquitectónicas, y estilos, de la torre y el frontispicio, deja claro, según Guerrero y Soriano, “que fueren ejecutadas las obras, en diferentes años del período que señalamos para el todo del templo; y que las torre y el frontispicio tienen 187 años de construidos”. La Monografía de Granada fue publicada en 1978. En la actualidad (2016), le sumaríamos 38 años más, lo que nos da una edad aproximada de 225 años.

Sobre el antiguo frontispicio y la torre anexa, reconstruidas en el año 1,863, Guerrero y Soriano coincide con el escritor mexicano González Galván:

“El exterior de La Merced es más rico y variado. La fachada es una conjunción de tres portadas unificadas en el cuerpo bajo por la altura de la cornisa corrida y se forman cinco calles, con tres ingresos, como en San Francisco; pero la parte alta es lo más variado, movido y rico el conjunto y, naturalmente, lo más barroco. Un segundo cuerpo, al centro de la mano de dos espadañas que lo enmarcan, mientras una tercera espadaña, de igual tipo, se yerguen sobre él, y el perfil se complica aún más con abundantes remates que hacen de la silueta de esta fachada una bella crestería barroca, cuyo nervioso altibajo contrasta con la serenidad del cuerpo inferior…

20160202_153037La movida fachada en su claro barroquismo debe datar, pues, de fines del siglo XVIII, y la torre, de un siglo después…

Se confirma la diferencia de época y gusto en que la corpulenta y alta torre no sigue la formula colonial de equiparar fachada y torre, pues se levanta pegada pero independiente y, además, su decoración es neoclásica, a base de ingenuos pliegues de estuco, que simulan colgar de las cornisas… y dan a los muros del cubo un gracioso aspecto como de bambalinas para espectáculo teatral”.

Destrucción de la torre

IMG_9272El doctor Alejandro Barberena Pérez, nos dice en su obra “Granada, Nicaragua, 1971” que la torre original era más alta, y así se aprecian en los dibujos que se publicaron a mediados del siglo XIX, cuando ocurrió el derrumbe a cañonazos de la parte superior, un 24 de diciembre de 1854.

Explica el historiador Barberena (qepd) que “Jerez no la cañoneo por salvajismo, sino para contrarrestar los estragos que hacían los rifleros mercedarios apostados por Don Fruto (Chamorro)”. Es importante aclarar que esta explicación tendenciosa del doctor Barberena, no deja de explicarse por sus inclinaciones liberales.

“En el segundo cuerpo de la torre, en alto relieve está el Escudo Mercedario”, describe Barberena Pérez.

Belleza actual del templo

Revela Guerrero y Soriano, que el embellecimiento posterior, a épocas señaladas, es fundamental la actuación de Monseñor Francisco Romero y Guerrero, quien en su “Carta Pastoral”, nos refiere muy orgullosamente:

IMG_9195“El Padre Romero el templo de La Merced en la soberbia iglesia que es hoy, quizás la más bella de Granada. Construyó sobre bases firmes la nave central de ese templo; edificó toda la nave de Dolores, haciendo constar que la hizo con la ayuda eficacísima de la señorita Emelina Bermúdez, quien aportaba semanalmente el dinero necesario para el pago de la planilla… Después emprendió la construcción de la hermosa Cúpula de La Merced, que es un plagio de la soberbia Cúpula de San Pedro en Roma”.

Mejoras

IMG_9200Para el doctor Barberena Pérez, La Merced contaba con solo una nave, a manera de cajón. “Posteriormente se hicieron columnas a los lados para simular una conjunción de tres naves, que cuando se construyó la torre quedaron más asimétricas, porque la nave de Dolores, con el complemento de la torre es más ancha. Al mismo tiempo, en la parte superior se abrieron ventanas grandes para darle luz. Me contó el padre Romero, que al quitarle el cielo raso de madera, para construir las bóvedas de cemento armado, tuvo que cerrar estas ventanas, en 1934”, relata el historiador.

20160202_154045También expresa que “las columnas del interior del templo eran lisas. Fue labor intensa de los párrocos, agregarle a la piedra esos capiteles, cornisas, frisos y labraduras estilo corintio, que revelan mucho gusto y que hoy por hoy, se podrían hacer a muy elevado costo, Trabajaron el Padre Alfaro, el Padre Pérez, el Padre Pereira y concluyó el Padre Romero”.

También refiere el doctor Barberena que el Padre Octavio Enrique Mejía Vílchez “ha hecho buena labor. La capilla de la virgen de Fátima la hizo el filántropo granadino Dr. Evaristo Carazo Morales. El Padre Mejía Vílchez, quitó, entre otras cosas, la Pila Bautismal y la puso al pie de la torre en el Bautisterio, que encierra arriesgada consulta de ingeniería. Esa pila de mármol la hizo el Padre Pereira y el cuadro muy bien presentado del Bautisterio en agua, de Juan el Bautista en el Jordán, es obra del artista granadino Miguel Ernesto Duarte”.

En las obras posteriores se puede observar el piso de ladrillos mosaicos, cuyo diseño, al centro de las naves, deja ver, en la unión de 4 ladrillos, la cruz gamada, del fascismo alemán hitleriano. IMG_9192No estamos claros si estos ladrillos, al centro de las tres naves, revela muy claramente la tendencia política del sacerdote autor de las modificaciones más modernas del templo de Nuestra Señora de La Merced. El nazi fascismo, se popularizó con Hitler, en Alemania, entre los años 1936 hasta finales de la Segunda Guerra Mundial, con la derrota del fascismo (1945). Un piso similar está en el antiguo Club Social de Granada, ahora convertido en Palacio de Cultura «Joaquin Pasos Arguello».

Revelaciones del Padre Romero a Barberena Pérez

IMG_9172El Padre Romero reveló al doctor Alejandro Barberena Pérez, que fue él, el ordenador del Archivo de La Merced. “Vio valiosos documentos que revela los estragos del incendio de 1856. El costo de la reconstrucción de la iglesia. Hay un libro de bautismos y matrimonios de puño y letra del Padre Agustín Vijil, con notas que hablan de sus recuerdos en la política nicaragüense desde 1,844. Atriles de plata que los donó un devoto del Santísimo Sacramento (1,744). Un cáliz de oro macizo antiguo de más de una cuarta de altura”.

Enmanuel Mongalo

El historiador granadino, Barberena Pérez, revela en su obra, que “el héroe nacional Enmanuel Mongalo fue enterrado en la Iglesia de La Merced, en febrero de 1872. El Padre Romero recuerda que en la nave central entre la imagen de San José, buscando la segunda columna, entrando por la puerta mayor, había un ladrillo que tenía una crucecita en la parte superior. Más abajo “EM. MONGALO”. Al lado opuesto había una pequeña lápida de mármol que decía “F. Vega”. Un poco casi paralelo, frente a la virgen del Carmen. Cuando se le quitó el enladrillado a esta nave, desaparecieron estos recuerdos. El Padre Romero no se explica cómo cuando se trató de llevarse polvo de los restos de Mongalo a Rivas, hayan hecho excavaciones de la Nave de Dolores que nada tenía que ver con tan alta finalidad”.

 

Bibliografía básica:

Granada: Monografía Departamental 1978

Julián N. Guerrero y Lola Soriano de Guerrero

Granada, Nicaragua 1971

Alejandro Barberena Pérez

La Guerra en Nicaragua

Segun Frank Leslie (1855-1857)

Noticias de Interés

Share on facebook
Facebook
Share on google
Google+
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp

Deja un comentario

Usamos Cookies