30 julio 2021

Convento de San Francisco nació con el nombre de “Inmaculada Concepción”

 

Departamental 
Granada, Nicaragua
Sábado 29 Noviembre 2014
Augusto Cermeño
 
El actual Convento de San Francisco, realmente nació con el nombre de “Inmaculada Concepción”, según el sacerdote Mario Campos, párroco de la Iglesia de San Francisco
.
“Paz y bien” fue el saludo franciscano que el padre Campos dio antes de iniciar su magistral conferencia sobre la “Conchita”, dando algunos detalles que relacionan el templo de San Francisco, fundado en 1529, cinco años después de la fundación de la ciudad de Granada.
 
“Cuántas veces se oiría el “paz y bien” en estos corredores, por 400 años. Estamos en un lugar de tremenda significación histórica para la fe, para lo que llamamos primera evangelización, porque este convento fue el primero en Nicaragua (1529). Fue fundado por Fray Toribio Benavente de Paredes, sacerdote español franciscano, que se vino a pie desde México, fundando varios conventos en Centroamérica”, relata el sacerdote.
 
Dice que Fray Toribio “era descalcito, con el hábito remendado pero no cochino, muy limpio. Porque la gente confunde falsas humildades con porquerías, muchas veces. Se puede ser muy humilde pero muy aseado”.
 
Indica que “los indígenas cuando miraban a Fray Benavente, en el lenguaje antiguo de nuestros antepasados (porque todos tenemos un pringue de sangre indígena, aunque seamos blanquitos unos más que otros, sobre nuestras venas siempre hay la herencia de un abuelo indígena, y gracias a Dios, por eso, raza mestiza, raza de bronce, que fuerza y valor…) le decían motolinias (el pobrecito)”.
 
Según Campos, “todo el mundo se olvidó que se llamaba Fray Benavente de Paredes y le decían Fray Motolinias. La pobreza es el voto esencial en la orden franciscana”.
 
Al Convento “se le pone el título de Inmaculada Concepción, porque la orden Franciscana es abanderada en la devoción a lo que llamamos: la humanidad de Jesucristo”.
 
El padre Mario se remonta a la alta Edad Media, “cuando la llamada iglesia institucional: el Papa, los obispos, lo que llamaban antes el alto clero, por circunstancias históricas y sociales se separaron demasiado del pueblo sencillo. El pueblo miraba la iglesia como algo muy de élites, como algo muy vedado para ellos”
 
Esta situación se traducía en “descenso de la devoción, de amor a Cristo, y ver a la iglesia como una institución de mando y de poder. Francisco de Asís, cuando está convaleciente de las heridas, en aquellas peleas tontas…”.
 
Las distracciones de los jóvenes, “en los tiempos de San Francisco, era pelear con el otro pueblo para ver quien mandaba, quien era más fuerte. Y, Francisco pelea contra un pueblo vecino, y ahí lo malhieren terriblemente, nosotros sabemos que en la convalecencia tiene una serie de revelaciones, manifestaciones místicas de parte del Señor y una gran petición cuando él ya está curado de sus heridas: Francisco ve y repara mi iglesia”.
 
Francisco atrajo al pueblo “con un Cristo humano, con un Cristo sencillo, con un Cristo que tuvo principios humildísimos en Belén…”
 
El padre Mario Campos, párroco de San Francisco, habló de la gran obra evangelizadora de San Francisco de Asís, quien atrajo al pueblo, a las multitudes “con un Cristo humano, con un Cristo sencillo, con un Cristo que tuvo principios humildísimos en Belén, naciendo de una doncella virgen, noble, pero pobre y muriendo, al fin y al cabo, en la cruz, en la pobreza más absoluta…”.
 
Valora que “por eso Francisco de Asís, arrodillado ante el crucifijo, decía: aquí está mi Dios y mi todo. En medio de esa pobreza adquiero yo, la riqueza más grande, porque el Señor  así lo quiso, exaltó a los humildes”.
 
Hablando del Convento de San Francisco, en Granada, el padre Mario dijo que “a los franciscanos de este convento y de otros 17 pequeños conventos que dependían de éstos, fundados en 1550, cuando se funda la antigua provincia franciscana, llamada de San Jorge, en Nicaragua, que llegó a tener 17 casas. Los conventos eran casitas sencillas”, pero era importante la presencia de evangelizadores ahí…”.
 
El padre Mario considera que “a estos frailes les debemos la primera implantación del evangelio, les debemos nosotros la fiesta de Navidad en Nicaragua, la hechura de los nacimientos, de los pesebres. Aquí no hay posadas en Nicaragua, no es México, pero hubo. Todavía se conservan restos de la llamada Novena del Niño”.
 
La devoción al nacimiento de Cristo y a la Inmaculada Concepción
 
El padre Mario Campos no evitó hacer referencia a la tradición de los cachos, las noches de desvelos, en vísperas de la Navidad, que para desgracia “la pezuña inmunda del desorden y la vulgaridad, muchas veces tergiversan lo que debería ser la alegría verdadera y devoción”.
 
Habló de “la devoción al nacimiento de Cristo, su humanidad. Estamos hablando de la devoción a la humanidad de Dios”, que lleva a “la devoción a la Inmaculada Concepción, que es el comienzo de todo”.
 
Dijo que el arquitecto Porfirio García Romano, en su magistral exposición, nos llevó “por un paseo iconográfico, acerca de las distintas representaciones de la virgen. Una sola es la señora, pero los ojos amorosos la representan de tantas maneras…”.
 
Para el sacerdote “en Granada, el que no es granadino no entiende por qué la imagen de la Concepción debe llevar un niño en los brazos. He oído comentarios, de parte de León, que ha sido la eterna rival, de Chinandega y otras ciudades, diciendo que aquí somos locos, porque aquí veneramos una Purísima que tiene niño en brazos y que quién nos ha dicho que la Purísima tiene niño en brazos”.
 
“Se les olvida a ellos de que esta es la versión totalmente franciscana de lo que es la representación a la Inmaculada Concepción, que: todo en María, apunta a su maternidad divina. Todo lo que nosotros llamamos privilegios marianos, Inmaculada Concepción, Virgen antes, en, y después del parto, Asunción Gloriosa; todo apunta a que va ser Madre de Dios. Ese es el más grande de los privilegios marianos, su maternidad divina”, expresa Campos.
 
Esto lleva a concluir, según el sacerdote, que “esta criatura, no podía nacer manchada, ni arañada por la pezuña del demonio, sino que tenía que ser preservada”.
 
 “Corrientes dentro de la iglesia contradecían este misterio revelado”, de la Inmaculada
 
 
El Padre Campos, reveló que dentro de la iglesia había “corrientes que contradecían este misterio revelado. Los dominicos decían: no, San Pablo es claro cuando escribe: todos pecaron y todos están privados de la gracia de Dios. Decían que María nació como las demás criaturas, concebida en pecado, pero después, cuando iba a ser Madre de Cristo, Dios la limpió, le limpió esa impureza”.
 
Es entonces que “se levantan los franciscanos con Dun Escoto, el beato, el gran teólogo, junto con San Buenaventura, entre los franciscanos. Los franciscanos se distinguieron por ser acérrimos defensores de la verdad de la Inmaculada Concepción”.
 
Los franciscanos sostenían que la Virgen Inmaculada Concepción de María “no ha sido limpiada. No es posible que quien fuera a nacer de un vientre de mujer, naciera en un vientre, como decía aquella telenovela, vientre de alquiler”.
 
El padre Mario se declaró novelero y gran admirador de las noveles brasileñas, considera “tan reales”. Agrega que Jesús “no podía nacer en un vientre de alquiler, no podía nacer el Señor en un vientre manchado”.
 
Los tres privilegios: verdad de fe que no había sido definida
 
Concluye el padre Mario, basándose en las afirmaciones de Escoto que “por lo tanto el Señor la preservó. Lo pudo por ser Dios omnipotente, lo quiso por ser Dios y lo hizo por ser Dios”.
 
Para el sacerdote, párroco de la Iglesia de San Francisco, en Granada, Nicaragua, “esos tres privilegios, no es un darme la gana por ser el todo poderoso. Dios nuestro Señor, es: omnipotente, omnipresente y omnisciente para nuestro beneficio”.
 
Campos dijo que Dios “está en todas partes, omnipresente, para favorecernos; todo lo sabe, para iluminarnos con su sabiduría; es eterno, sin principio ni fin, para estar siempre y por nosotros, para beneficio nuestro”.
 
Agrega que “no es un privilegio para pavonearse o para fachentear, como decimos en Granada o para creerse (darse importancia). Pudo, por ser Dios, preservarla de toda mancha; liberarla de ese reato de culpa que todos traemos al nacer. Lo quiso, en beneficio de la humanidad, porque es el canal, por medio del cual se derrama la gracia a través de la cual viene Cristo al mundo y lo hizo, en beneficio de la humanidad”.
 
Según el sacerdote “esa verdad de fe no había sido definida oficialmente en la iglesia. Sin embargo, la fe del pueblo, siempre lo creyó y lo aceptó. El dogma de fe es apenas reciente. Estamos hablando nosotros, en la iglesia de manera oficial, a la vuelta de la esquina, en 1854, apenas, cuando el Papa Pio Nono, cuando declara él: Declaramos solemnemente y definimos que la Virgen ha sido preservada de toda mancha, del pecado original, desde su primer instante”.
 
Campos se preguntó ¿qué es la concepción sino el momento en que uno empieza a tener alma? “Por eso el aborto es un crimen abominable, porque el que aborta a un niño, asesina una criatura de Dios. La Virgen de la Concepción es Patrona de los No Nacidos. Es patrona de los niños que están el vientre de su madre”, comentó el sacerdote.
 
Indica que el Papa, “recogiendo el sentir y el querer de clamores de siglos, en el pueblo cristiano, define en Roma, en 1854, el dogma. Pero antes de la definición, la Virgen Santísima a Santa Catalina Labure, una religiosa francesa, de la Orden de San Vicente de Paul, revela, por medio de la Medalla Milagrosa, como que la Santísima Virgen, deseaba y quería, ardientemente, que esa verdad de su pureza inmaculada, fuera conocida por el mundo”.
 
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