3 agosto 2021

Juan José Quezada, “el guerrillero desconocido”, uno de los héroes de Nandaime: la guardia propagó el rumor de que era el Comandante Carlos Fonseca

 

Departamental 
Granada, Nicaragua
Sábado 20 Septiembre 2014
Augusto Cermeño
Colaboración documental de Julio Alemán Fajardo, ex combatiente histórico granadino
 
Juan José Quezada, a quien la Guardia Nacional somocista bautizó como “el guerrillero desconocido”, al tiempo que propagaba el rumor de que este militante sandinista era el comandante Carlos Fonseca Amador.
 
La verdad es que todo se quedó en rumor, y el plan de la Guardia Nacional era atraer militantes sandinistas de la clandestinidad para atraparlos cuando llegaran a reconocerlo, pero no les funcionó.
 
Juan José se curaba de heridas propinadas por machetazos de juez de Mesta
 
Juan José, aquel 18 de septiembre de 1973, estaba en una casa de seguridad de Nandaime, donde se reponía de heridas propinadas por machetazos que le diera un Juez de Mesta que lo agarró de sorpresa cuando el guerrillero descansaba en una troje de maíz, luego de una larga caminata con Juan de Dios Muñoz en la montaña.
 
El joven guerrillero realizaba trabajo político entre los campesinos, ubicaba rutas y buzones, como parte, preparando condiciones para futuras acciones militares, durante “la etapa de acumulación de fuerzas en silencio”. Este hecho se dio en la comarca Dudú, entre el rio y el cerro del mismo nombre, en Waslala.
 
Lamentablemente, no conocían la zona y no sabían que esa trojita era de un juez de mesta, que era la autoridad política y militar del somocismo en ese territorio campesino. A René Vivas, quien llegara a ser Jefe Nacional de la Policía Nacional, le toco ir a traer a Juan José a Rancho Grande, en junio de 1973.
 
Mucho entrenamiento en Cuba y Palestina
 
Juan José Quezada trabajó desde 1971 en la montaña, después de pasar por entrenamiento militar en Cuba. El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) lo envía a Líbano, bajo el seudónimo de “4”, recibiendo entrenamiento militar durante cuatro meses en los campamentos palestinos de Al Fatah, cuyo presidente es, en ese entonces, Yasser Arafat.
 
En esos entrenamientos también participaron Leticia Herrera, Enrique Schmidt, Pedro Arauz Palacios, René Tejada Peralta, René Vivas Lugo y Eduardo Contreras. Eran entrenamientos que se combinaban con situaciones combativas.
 
Juan José era hijo de Isabel Maldonado y del doctor José Quezada. Nació en León el 19 de febrero de 1950. “Era un hombre muy sencillo, muy humilde, que siempre hacía sus cosas muy discretamente”, recuerda Leonel Espinoza, militante sandinista de vieja data.
 
El joven Quezada, tenía planes de estudiar medicina para servir a obreros y campesinos. Entra a la Universidad y se integra al Frente Estudiantil Revolucionario (FER) y se inicia en el FSLN en 1969, poco antes de la muerte de Julio Buitrago, padre de la Resistencia Urbana.
 
Inicia primera escuela urbana de guerrilleros
 
 
Pasa a la clandestinidad e inicia la primera escuela urbana de guerrilleros. Después desapareció y no se supo más de él, hasta que se conoció su muerte en Nandaime.
 
Participó con Pedro Arauz (Federico) en el secuestro de un avión de LANICA que iba rumbo a El Salvador, el 4 de noviembre de 1969. Este operativo sandinista tenía el propósito de propagandizar la existencia del FSLN.
 
El tirano Somoza decía que había aniquilado al FSLN, luego de la represión desatada en aquella época.
 
Incorporado a células guerrilleras palestinas
 
Juan José Quezada, como militante sandinista, se incorpora a las células de los patriotas palestinos, desarrollando distintas misiones en Francia, Rumanía y la Unión Soviética. 
 
Al cabo de unos meses, el comandante Carlos Fonseca, Secretario General del FSLN, ordena a todos los combatientes entrenados por Al Fatah, que estaban dispersos por varios países de Europa, que retornen y se incorporen a la lucha clandestina.
 
En 1971 regresa a Nicaragua y es uno de los primeros que ingresa a  la montaña después de la experiencia de Zinica, que se da entre 1969 y 1970, con un grupo de militantes sandinistas encabezados, entre otros, por Catalino Flores, Jacinto Hernández y Enrique Lorente.
 
Estos militantes habían organizado un campamento guerrillero que es descubierto por la Guardia Nacional y desarticulado en marzo de 1970. Seguidamente, la dictadura desata feroz represión en Waslala, Bocay y El Cuá.
 
Los hechos de Nandaime
 
Regresando al relato que hace el comandante René Vivas Lugo, sobre este hecho histórico, nos dice que fue a traer a Juan José, herido por machetazos que le propinara el juez de mesta somocista, que decidió huir al escuchar la detonación de un disparo de 45 que le hizo Juan José. Juan José consideró que “fue un simple descuido”. La verdad es que le ayudó mucho sus reflejos y su alto entrenamiento militar, según recuerda el comandante René Vivas Lugo.
 
En esas lamentables condiciones, René lo traslada a Nandaime, a una casa situada cerca del Hospital que ahora lleva el nombre de “Rommel Carrasquilla”. La casa la recién había alquilado el FSLN para reuniones de la Dirección Nacional y para refugio de guerrilleros que necesitaban recuperar su salud o que debían concentrarse para trasladarse a la montaña.
 
La guardia detectó la casa cuando los comandantes Ricardo Morales y Oscar Turcios, llegan al lugar, en un vehículo que hacía mucho ruido, por falta de escape. Llegaron a la medianoche a conversar con Juan José y Jonathan González, un joven que se preparaba para irse a la guerrilla en la montaña.
 
En la misma casa vivían: María y Luisa (embarazada). Leticia Herrera, responsable del FSLN en el Departamento de Granada, cree que la familia que vivía en la casa vecina, escuchó el ruidaje del carro y dio aviso al comando de la guardia en Nandaime, que había movimientos “sospechosos”.
Según Leticia, la guardia captura a Ricardo y Oscar Turcios, al salir de la reunión, poco después de la media noche. Los habitantes de la casa de seguridad sandinista no se enteraron. A las 5 de la madrugada del 18 de septiembre de 1973, ya amaneciendo, la guardia les cae a los guerrilleros de la casa de seguridad.
Jonathan estaba sacando agua de un pozo, para bañarse, mientras Juan José está en la única habitación de la casa. María está palmeando tortillas y Luisa está lavando trastes, frente a la ventana que da a la casa vecina. En ese momento, Jonathan y Luis divisan a cinco guardias atravesando el patio vecino, rumbo a la vivienda de los guerrilleros.
Jonathan corre a la casa, María avisa a Juan José, quien ordena que dejen entrar a los guardias. Juan José y Jonathan tomas sus armas y asumen posiciones de combate. Los guardias entran y se topan con fuego sandinista. Juan José ordena a María y Luisa, dos campesinas de la montaña, que se larguen, que se vayan a Jinotepe, que no usen bus, que caminen lo más lejos posible del lugar.
Jonathan y Juan José se retiran a los potreros, hasta llegar a un restaurante, conocido como el GRAJINAN, donde trataron de llevarse uno de los carros que estaban estacionados, pero ninguno de los dos sabía manejar.
Salieron a la carretera y la guardia pidió refuerzos que llegan desde Jinotepe, Granada, Managua y Rivas. Inician la persecución hasta que abaten a Juan José y a Jonathan.
En el cuartel de Nandaime, después de torturarlos toda la noche y la madrugada, asesinan a Oscar Turcios y Ricardo Morales. La guardia, inicialmente, no pudo identificar el cadáver de Juan José Quezada, llamándolo “el guerrillero desconocido”. En 1980, el comandante Tomas Borge Martínez relató que la dictadura tendió una trampa para que guerrilleros sandinistas salieran de la clandestinidad a identificar el cadáver, pues rego el rumor de que uno de los guerrilleros abatidos era Carlos Fonseca.
Muchos creyeron la versión de la guardia, hasta familiares del Fundador del FSLN, debido al gran parecido de Juan José con Carlos.
 
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