15 abril 2021

Nicaragua despide al maestro querido por todos: se fue a la eternidad el ex sacerdote jesuita y doctor Juan Bautista Arríen

 

 
* Doctor Arríen en “ESTA NOCHE” (2009), de Carlos Fernando Chamorro, habló de sus memorias, de un libro que escribió a petición de su hijo
 
* El Padre General de los jesuitas, en Roma, lo llamó 

* Rector, futbolista, miembro de Selección Nacional de Futbol en 1966 y su mayor satisfacción como deportista…

*“La revolución a mí me salvó…” 
 
Nacional
Granada, Nicaragua
Sábado 16 Agosto 2014
Augusto Cermeño (con monitoreo nacional)
 
Autoridades de gobierno, diplomáticos, periodistas, ex diputados, ex compañeros de trabajo y personalidades de todos los ámbitos de la sociedad que participaron en los homenajes realizados al doctor Juan Bautista Arríen, fallecido el sábado 9 de agosto (2014) a las 4:20 de la tarde, no escatimaron en elogios y agradecimiento hacia el maestro, filósofo y deportista.
 
Por su parte, el Ministerio de Educación decretó tres días de duelo por el deceso de Arríen durante los cuales la Bandera de Nicaragua, el país que tanto amó, se izó a media asta en todos los centros educativos públicos, como reconocimiento a su incansable trabajo y su firme defensa de la educación.
 
Hoy, 11 de agosto, los restos mortales de Arríen descansan en el Cementerio General de Managua.
 
Doctor Arríen en “ESTA NOCHE” (2009), de Carlos Fernando Chamorro, habló de sus memorias, de un libro que escribió a petición de su hijo
 
El padre Juan Bautista Arríen, lo vimos la noche del lunes 11 de agosto (2014) en el programa de Carlos Fernando Chamorro “Esta Noche”, en entrevista realizada en 2009, donde el padre habla de sus memorias, de un libro que escribió a petición de su hijo.
 
Recordó todas las incomodidades sufridas por pensar diferente, por pensar en favor de los oprimidos, por cooperar con el gobierno revolucionario, en que él tuvo depositada su fe y confianza de que las cosas iban a ser mejores.
 
El Padre Arríen fue fundador de la Universidad Centroamericana (UCA), rector de esta prestigiosa universidad católica de los jesuitas y gran deportista, promotor del juego de futbol, del que fue gran jugador y estratega.
 
También fue maestro de muchos nicaragüenses, destacando entre estos alumnos el mismo Presidente de la República, comandante Daniel Ortega, de quien dijo lo vio participar en un concurso de oratoria, que no ganó, pero al escuchar sus palabras notó el sentido de protesta y el mensaje social del contenido de su discurso.
 
Carlos Fernando le preguntó, en esa entrevista, sobre el incidente en que el general Anastasio Somoza lo calificó de ser un sacerdote comunista.
 
El padre Arríen recordó sobre la misa solemne, por el aniversario de la muerte del general Anastasio Somoza García, un 21 de septiembre y en un momento que se nombraban nuevas autoridades.
 
Dijo que él participó en la toma de Catedral en 1970, lo que le aplaudieron los estudiantes, por los que habló en su favor, posteriormente, por las detenciones de estos muchachos que protestaban contra la dictadura.
 
El doctor Arríen recuerda que se dieron frases en su contra, como: “en la UCA existe algún comunista, ese cura español es uno de ellos. Cornelio Hook dijo: en esta sociedad de intereses, en Nicaragua, no cabe el padre Arríen, mejor que vaya a tocar arrebato las campanas de la catedral de Madrid”. Nicaragüense 
 
El Padre General de los jesuitas, en Roma, lo llamó 
 
El Padre General de los Jesuitas, hizo llamar al padre Juan Bautista Arríen, en Roma, lo que puso tenso al sacerdote, pensando que lo podían sacar de Nicaragua, “no me dejarían tampoco en Centroamérica”, dijo.
 
Esta situación aflictiva para Arríen se dio en 1971, cuando “yo estaba en Alcalá”, expresó. El general de la Compañía de Jesús le mostró sobre la mesa quienes lo adversaban y quienes lo apoyaban.
 
El General solo le recomendó cuidarse y advertirle que en la Compañía de Jesús “no nos podemos meter en política. Yo salí rejuvenecido porque el padre Pallais, cuando regresó, vino diciendo a todo el mundo, que el padre general estaba totalmente en contra de mi actitud…”.
 
El asunto es que fue nombrado un nuevo rector de la UCA, el que se negó a moverse a Nicaragua si no llevaba con él al padre Arríen. Finalmente el sacerdote Arríen regresó a Nicaragua, lo que no fue del agrado del Padre Pallais.
 
Después de esto, llegó el terremoto de 1972, la UCA “se cayó, pero estaba viva. Me dijeron ahí que hay que rehacer la UCA, hay que reorganizarla, pero yo no tengo esa capacidad”. 
 
Arríen pasa a estudiar alta gerencia en el INCAE, saca su doctorado den Boston y en el año 1975 regresa a Nicaragua. El sacerdote dijo que su mayor satisfacción como deportista (futbolista) fue “haber entregado la camiseta nacional, haber sentido la camiseta con un Nicaragua en el pecho y haber jugado contra otros equipos…”.
 
Rector, futbolista, miembro de Selección Nacional de Futbol en 1966 y su mayor satisfacción como deportista…
 
El padre Juan Bautista Arríen entra a un período de muchos logros en su vida como académico y como deportista. Llegó a ser rector de la UCA, futbolista destacado de la selección nacional nicaragüense y su mayor satisfacción fue “haber entregado la camiseta nacional”.
 
Hablando de su vida como rector, dijo que “la vida de rector es una vida durísima. Para la insurrección tuve que ir a las cárceles a sacar a los presos, tuve que pasar toda una vida…, que me provocó un ulcera y de ahí vino toda mi crisis, porque yo no tenía apoyo, ni siquiera mi comunidad que era más conservadora, muy buena gente, muy espiritual, pero políticamente…”.
 
Valora que quien más le defendió fue el conocido empresario granadino Alberto Chamorro Benard, Presidente de la Junta de Directores. Juan Bautista pasó más de 30 años fuera de la compañía de Jesús, convirtiéndose en hombre casado y de hogar, de familia, con hijos y nietos.
 
Juan Bautista se convirtió en un gran educador, participa en la Revolución. Aún con eso de que se casó, todos los que le conocían lo llamaban “el padre Arríen”, porque en verdad, el respeto por este hombre como religioso se lo llevó a la tumba. 
 
El mismo dice que siendo alguien “que no tenía que esconder nada. Ese soy yo, yo no hice nada malo, yo todo lo arreglé. Al primero que visité cuando tomé la decisión fue al arzobispo de Managua, Monseñor Obando… y sigo siendo jesuita civil”, dijo.
 
Sonando muy reflexivo, habló de su salida de la Compañía de Jesús, diciendo: “salir de una organización y encontrarte a la deriva. Tenía una salida: tenía un contrato con la Universidad de Stanford, vino la revolución y la revolución a mí me salvo”.
 
“Me integré ahí, al espíritu original de la revolucionario, al proyecto original de la educación de la revolución. Ahí me quede diez años, escribí el libro “Diez años de educación en la Revolución”. 
 
Luego de la perdida de las elecciones, en 1990, el padre Arríen quedó “una vez más a la deriva, me trataron muy mal, pero me salvó tu mamá – doña Violeta Barrios de Chamorro- como Presidenta y por Toño Lacayo, porque oficialmente me nombraron Secretario Permanente de la UNESCO en Nicaragua, con un  nombramiento oficial, de Ernesto Leal, de la Cancillería, firmado por tu mamá…”.
 
“La revolución a mí me salvó…” 
 
El padre Juan Bautista Arríen García, le confesó a Carlos Fernando Chamorro, en el programa televisivo “Esta Noche”, que “la revolución a mí me salvó, y hasta me entregue al espíritu revolucionario de la revolución…”.
 
Arríen habla también de su libro, sobre sus memorias, el que le sugirió su hijo, ya fallecido, quien una vez le dijo: “por qué no escribes tus memorias”. Cuando su hijo muere, Arríen pensó en esa sugerencia de su vástago.
 
Entonces pensó que su vida no era solo de él, era compartida con otros, por lo que empezó a recordar a “toda la gente con la que viví, la solidaridad cuando tuve cáncer. Entonces me sugirió el título: La Vida más allá de uno”.
 
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