17 octubre 2021

Trump decreta edificar muro a lo largo de la frontera sur, con México

AFP

0b60b2a001247de7709a55cfdac5b6d8El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este miércoles un decreto sobre refuerzo del control migratorio que contiene la directiva para la construcción de un muro a lo largo de la frontera con México.

Publicidad

El objetivo declarado del proyecto es evitar el ingreso de inmigrantes ilegales, drogas y criminales.

Mala matemática

Miles de millones de dólares. Pero nadie sabe exactamente cuántos miles. Casi un tercio de la frontera —o más precisamente 1,050 de los 3,200 kilómetros de extensión— ya tiene algún tipo de reja que impide el paso de personas o vehículos. Pero la construcción de apenas unos 660 kilómetros de barrera costaría unos 11,400 millones de dólares, de acuerdo con un estudio elaborado por el instituto Washington Office on Latin America (WOLA).

El propio Trump fue vago con relación a los costos, y en diversas declaraciones su estimativa osciló entre 4,000 y 10,000 millones, aunque arquitectos e ingenieros estiman que el costo será mucho mayor.

En un artículo titulado «La mala matemática apoya el muro fronterizo de Trump», un equipo del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) estimó el año pasado que 1,600 kilómetros de concreto y acero costaría entre 27,000 y 40,000 millones de dólares.

Según ese artículo: «Es simplemente imposible construir ese muro al precio que Donald Trump sostiene».

Modo de pago

Tampoco este detalle está claro. Por el momento, la Casa Blanca solo puede utilizar en este proyecto fondos ya autorizados. El Congreso, cuyas dos cámaras están controladas por el Partido Republicano, deberá decidir de dónde saldrá el dinero si es que el gobierno desea que el muro sea terminado, pero el partido se pasó una década defendiendo la prudencia fiscal.

Este miércoles el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, dijo que Trump «está trabajando con el Congreso y con otras personas» para encontrar una forma para pagar por el muro.

De acuerdo con Spicer, «hay muchos mecanismos presupuestarios que se pueden usar. En esta fase su objetivo es hacer que el proyecto arranque lo antes posible utilizando fondos y recursos» ya disponibles.

Trump insiste en que México pagará por el muro, posiblemente interviniendo en las remesas que migrantes mexicanos envían a su país y que el año pasado alcanzaron los 25,000 millones de dólares. Por su parte, México descartó de plano cualquier posibilidad de pagar por el muro o devolverle dinero a Estados Unidos por esa obra.

Materiales

Trump sugirió la utilización de paneles prefabricados de concreto y reforzados con barras de acero, materiales pesados que presentan un increíble desafío logístico, ya que su transporte requiere vías pavimentadas y construcción de estaciones para moldear el concreto, sin mencionar la contratación de un verdadero ejército de trabajadores durante varios años. EFE- EFE –

Esos paneles requerirán fundaciones suficientemente profundas para asegurar estabilidad y evitar los túneles, detalle que en términos de ingeniería significa aún más dinero.

Un muro formado por paneles de concreto de 12 metros y que alcancen tres metros de profundidad costará por lo menos 26,000 millones de dólares, de acuerdo con Todd Sternfeld, director de una firma especializada precisamente en paneles con esas características.

Obstáculos

La frontera ya incluye enormes obstáculos naturales. Uno de ellos es el río Grande. Leyes vigentes prohíben construcciones que impidan el flujo de agua o interfiera en la capacidad de beneficiarse de sus recursos.

Trump tampoco podrá actuar a su gusto en los terrenos situados al costado de la frontera y que en su gran mayoría son de propiedad privada. La construcción del muro en esos casos requerirá una gigantesca batalla legal y enormes pagos por expropiación.

¿Apoyan la idea?

En realidad, los estadounidenses parecen divididos en relación al tema. Una encuesta divulgada este miércoles señaló que 47% está a favor y el 45%, en contra.

Pero críticos del proyecto afirman que semejante propuesta es inútil. Por ejemplo, la mayoría de las drogas que ingresa al país es por puntos legales y no transportada a través del desierto.

Y si el objetivo es evitar el ingreso de inmigrantes ilegales, ese flujo se encuentra en niveles próximos al verificado en la década de 1970, de acuerdo con WOLA.

Ciudades santuarios

El decreto también determina tomar medidas para «destinar los recursos legalmente disponibles» para «construir, operar o controlar instalaciones para detener extranjeros en o cerca de la frontera terrestre con México».

El mandatario firmó también un segundo decreto que se propone reforzar la vigilancia migratoria en el interior del país.

De acuerdo con el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, el gobierno «eliminará recursos federales para las llamadas ‘ciudades santuario’ y ciudades que dan abrigo a inmigrantes ilegales».

Se trata de ciudades donde las autoridades se niegan a arrestar y entregar para deportación a inmigrantes en situación irregular. Esos «santuarios» suman unos 300 y están diseminados por prácticamente todo el país.

Por el decreto firmado este miércoles, el DHS deberá «asegurarse» que las jurisdicciones ‘santuario’ «no sean elegibles para recibir ayuda federal» mientras brinden un espacio seguro a inmigrantes ilegales.

Comunidades seguras

Trump retomó el controvertido programa «Comunidades Seguras», cancelado en 2014, que permite que las autoridades locales compartan con el Gobierno federal las huellas digitales de los indocumentados en cárceles locales y de los condados, con el fin de deportarlos.

«Las agencias federales van a aplicar la ley sin tapujos», dijo el portavoz de la Casa Blanca durante su conferencia de prensa diaria.

«Vamos a restablecer el popular y exitoso programa de Comunidades Seguras, que ayudará a los agentes del ICE (Oficina de Control de Inmigración y Aduanas) a encontrar a inmigrantes ilegales para su deportación», añadió Spicer.

El programa «Comunidades Seguras», lanzado en 2008 por el expresidente George W. Bush y mantenido por su sucesor, Barack Obama, hasta 2014, permitía a las autoridades locales compartir con el Gobierno federal las huellas digitales y otros datos biométricos de los indocumentados en cárceles locales y de los condados.

En teoría, solo los criminales peligrosos, entre estos violadores, homicidas y secuestradores, quedaban sujetos a un proceso de deportación.

Pero las estadísticas oficiales bajo el gobierno de Obama demostraron que buena parte de los deportados no eran «criminales peligrosos».

Reacciones en contra

MÉXICO / AFP

Políticos de oposición en México abogan  para que el presidente Enrique Peña Nieto anule su visita del próximo martes a Washington ante la «ofensa» de su homólogo Donald Trump de autorizar la construcción de un nuevo muro fronterizo que sea pagado por México.

«El anuncio del muro de @realDonaldTrump previo a la visita de @EPN es una ofensa a México. Se debe reconsiderar la visita. #NOALMURO», escribió en Twitter la exprimera dama Margarita Zavala, esposa de Felipe Calderón (2006-2012) y quien tiene aspiraciones presidenciales por el conservador Partido Acción Nacional PAN.

«Ante las acciones de intolerancia y hostilidad que ha anunciado Donald Trump», el senador Miguel Barbosa, coordinador de la bancada del izquierdista Partido de la Revolución Democrática, pidió a Peña Nieto cancelar su viaje pues «no tiene por qué correr el riesgo de que Trump pretenda imponer sus condiciones».

«La construcción del muro, el ataque a las ciudades santuario y el endurecimiento de la frontera son actos de agresión», dijo el senador citado en un comunicado, al subrayar que «quitar recursos a las ciudades santuario son actos inhumanos, hechos salvajes».

Mientras el dos veces candidato a la Presidencia de México y líder de la izquierda en el país Andrés Manuel López Obrador sugirió hoy al mandatario Enrique Peña Nieto que presente una demanda ante la ONU contra el Gobierno de EE.UU. por «violación de derechos humanos» y «discriminación racial».

López Obrador dijo que hace esa sugerencia de «manera respetuosa» ante «la majadería y el agravio que significó» la firma este miércoles por parte del presidente Donald Trump de la orden para destinar fondos a la construcción del muro con México y «perseguir a migrantes en ese país».

 

Nueva York

Nueva York y Los Angeles, las dos mayores «ciudades santuario» de Estados Unidos, prometieron el miércoles resistir al castigo de Donald Trump y seguir protegiendo a sus inmigrantes sin papeles.

«Protegeremos a toda nuestra gente sin importar de dónde vienen y sin importar su estatus migratorio», dijo el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, en una conferencia de prensa convocada a las prisas luego de que el flamante presidente Trump firmara decretos contra los inmigrantes.

La decisión de Trump de cortar fondos federales a la policía de las cerca de 300 «ciudades santuario» del país será «contraproducente» y las tornará menos seguras, añadió.

«Separar a las familias y cortar financiación a cualquier ciudad -especialmente a Los Angeles, por donde entra el 40% de las mercaderías estadounidenses, y por cuyo aeropuerto viajaron más de 80 millones de pasajeros el año pasado- pone la seguridad personal y la salud económica de toda nuestra nación en riesgo», advirtió asimismo el alcalde Eric Garcetti en un comunicado.

El decreto de Trump también recibió fuertes críticas de representantes de gobiernos reunidos en la Celac, organismos como Human Right Watch, así como del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, advirtió que las políticas migratorias «deben respetar los derechos humanos».

«Los migrantes son titulares de derechos como cualquier ciudadano en cualquier país», afirmó Almagro en una comparecencia ante la asamblea parlamentaria Euro-Latinoamericana (Eurolat) en el Parlamento Europeo (PE).

Share on facebook
Facebook
Share on google
Google+
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp

Deja un comentario

Usamos Cookies