27 noviembre 2021

Primera imagen de Santa María entronizada en Nicaragua

Culturales

Managua, Nicaragua

Clemente Guido Martínez. Historiador.

1EL viernes 2 de Octubre de 1528, en la plaza de TOTOACA en el pueblo de Nicaragua, el Fraile Francisco de Bobadilla, Provincial de la Orden de Nuestra Señora de la Merced, convirtió un templo indígena en templo católico, vertiendo en sus paredes y suelos mucha agua bendita, poniendo un altar y en este una cruz y al siguiente día, el sábado 3 de Octubre de 1528, hizo llevar al nuevo templo una imagen de Nuestra Señora y la puso sobre el altar (Oviedo 353-355).

Sería, según mi punto de vista, la primera vez que en Nicaragua indígena se entronizaba una imagen de Santa María en un templo católico apenas bendecido como tal un día antes, significando por lo tanto, el inicio formal de la devoción hispano-indígena de la Virgen María en Nicaragua. Siendo Bobadilla de la Orden Mercedaria, puedo plantear la hipótesis que fue una imagen de la Virgen de la Merced la entronizada.

Desconozco, me tocará averiguarlo, si esta imagen sobrevivió al tiempo y todavía exista en alguno de los templos católicos de Rivas. Es conocido el templo de La Merced en San Jorge, donde se hay una imagen de la Virgen de la Merced, pero todavía no puedo asegurar que sea este templo y esta imagen los de 1528.

-Pero independiente de su existencia actual o no, que incluye la indagación de la existencia o no del templo católico de TOTOACA (no puedo precisar qué localidad actual de Rivas sea aquella indígena Totoaca), el hecho consignado por Gonzalo Fernández de Oviedo, es de por sí mismo, un hecho histórico-religioso que podría ser asumido por la Iglesia Católica en Nicaragua, como la fecha del inicio de la devoción Mariana formal en nuestras tierras.

Devoción Mariana que antecede la popularidad de “La Purísima”, la cual según los estudios del Dr. Edgardo Büitrago se le atribuye a los Franciscanos y no a los Mercedarios (con razón), pero hasta el Siglo XVIII (1761, específicamente), cuando el Rey “don Carlos III pidió al Papa Clemente XIII fuese declarada la Santísima Virgen María, en su Inmaculada Concepción, Patrona de toda España y de sus dominios, lo que fue concedido en el año de 1760 y un año después en 1771 se dispensó a España y a las Indias el privilegio de rezar el Oficio de Concepción que rezaban los Padres Franciscanos” (Büitrago,117).

TOTOACA: ¿TEMPLO DEDICADO A QUETZALCOATL-HÉCAT?

¿Qué significa la toponimia “Totoaca”? En náhuatl, la palabra Totoaca tiene similitud con la palabra Totoacatl, excepto por la terminación tl, que es omitida por el Cronista Oviedo, y que según  Rémi Siméon (1885), significa: “Pluma de Pájaro” (Rémi, 718). ¿Se refiere al Cacique del lugar nacido en día Acatl y que tenía como estandarte las plumas preciosas de pájaros?

Las palabras conjugadas son: Tototl que significa Pájaro-plumas por conexión (Rémi, 722)  y Acatl que significa, Caña (Nombre de año y de día, Rémi, 8).

No sabemos qué estatua veneraban en el templo de TOTOACA, ni lo sabremos nunca porque fue quemada el día anterior (2 de Octubre de 1528), solamente a manera de hipótesis podemos proponer que era una estatua a una deidad vinculada al “Viento”, es decir a Chiquinaut y Hécat (Oviedo, 344).

En la isla Zapatera se descubrió una estatua probablemente representativa de esta deidad; es la estatua C-9 de la Colección Squier-Zapatera exhibida actualmente en el Museo Convento San Francisco, la cual alguna vez estuvo pintada de colores blanco y rojo (Guido, basado en análisis de Rigoberto Navarro Genie, 48-57) y su pareja en el contexto arqueológico de la Isla Zapatera, reportado por Carl Bovallius era una estatua femenina con un tocado de serpiente, combinando las deidades del viento Hécat y Quetzalcóatl (el sol, serpiente emplumada en su vuelo por la bóveda celeste).

No olvidemos lo que nos dice Fray Bernardino de Sahagún sobre el signo Acatl:

“Cuando comenzaba a reinar este signo los señores y principales hacían ofrendas en la casa de Quetzalcóatl, que se llamaba Calmécac, donde estaba la estatua de Quetzalcóatl a la cual estos días componían con ricos ornamentos, y delante de ella ponían flores y cañas de humo e incienso, y comida y bebida; decían que éste era el signo de Quetzalcóatl” (Sahagún, Historia General de las Cosas de la Nueva España, ver  http://www.jesusfelipe.es/bernardino_sahagun.htm).

Por todo lo anterior, podemos inferir que el templo de TOTOACA estaba dedicado a los dioses indígenas del viento y el sol, que al final de cuentas son la misma deidad Quetzalcóatl-Hécat o Chiquinaut como refieren los propios caciques Nicarao a Fray Francisco de Bobadilla, por lo tanto la Cruz y la imagen de Nuestra Señora Santa María, fueron opuestas a estas deidades, desplazándolas de su templo que se convirtió en el primer templo católico de San Jorge.

LA DERROTA DE QUIATEOT (dios de la lluvia)

El hecho narrado anteriormente, fue antecedido por una “derrota” de la deidad de la lluvia que veneraban los Nicaraos, el dios Quiauit (en México se le conocía como Quiahuitl), y que no había “podido” darle lluvia a la comunidad de TOTOACA, y la coincidencia providencial o fortuita (como prefiera el lector) de que cuando llega al pueblo el Fraile Mercedario, llovió cinco días de forma recia, “y tuvieronlo los indios por señal de milagro” (Oviedo, 353).

Quiateot enviaba el agua a las comunidades indígenas, hijo de Omeyateite y Omeyatecigoat, quienes vivían “donde sale el sol en el cielo” (Oviedo, 328).

Según Oviedo, este hecho fue aprovechado por Fr. Bobadilla para predicar a los principales indígenas que si se convertían al cristianismo “llovería a su tiempo, y les daría buenos temporales, y se salvarían sus almas guardando la Fe Católica” (Oviedo, 353).

Después que hizo un breve y devoto sermón a los cristianos, les exhortó a rogar a Dios le diese “Gracia” ante El, para que “su misericordia viniese en los corazones de los indios para recibir el Sacramento Santo del Bautismo”.

Acto seguido utilizando a los “lenguas” (traductores indígenas), se dirigió a los principales y jefes para predicarles sobre la Fe Católica, y según refiere Oviedo, hizo predica sobre la creación, la encarnación del Hijo de Dios, su muerte, pasión, resurrección y asunción.

Fr. Bobadilla, junto con los otros españoles que estaban en Totoaca, fueron en procesión hacia la plaza de este  pueblo, para quemar públicamente “muchos ídolos” (estatuarias religiosas indígenas) y cabezas de venados y bolsitas con sangre de venados. Los Nicaraos tenían muchas cabezas de venados con sus cuernos ensartados en cañas (Oviedo, 109), y se les conocía como “Mazat” y había una deidad del venado.

En este punto es justo citar al grupo de Caciques que Fr. Bobadilla interrogó sobre sus usos y costumbres religiosas, quienes le aclararon que ellos no consideraban al venado un dios, ni a los animales, sino lo siguiente:

“Verdad es que así los nombramos a esos animales, porque de cada uno de esos nombres tenemos un dios; más no por eso comemos a dios, sino para tomar esos animales y cazarlos invocamos al dios Mazat para tomar los ciervos, y al dios Toste para tomar los conejos en más cantidad, y ponemos la cabeza a la puerta de la casa del que los mata por memoria. Tomamos la sangre de los venados después de degollados y secada envolvémosla en unas mantas y ponémoslas en una cesta colgada en casa, y eso tenemos por el dios de los venados” (Oviedo,349).

DEBERES PARA CON EL NUEVO TEMPLO CATÓLICO

Una vez entronizada la imagen de Santa María, en el templo que recibió su nombre (Santa María), orientó a los indígenas que a este templo debían ir para “hacer oración () encomendándose a Dios y a su gloriosa Madre”; que tuvieran muy limpio, cuidado y barrido el templo; y les catequizó sobre el uso de imágenes religiosas en los templos católicos, “no que a ellas adoremos, sino aquello que nos representa por ellas, como trata el bienaventurado San Antonio de Florencia, Arzobispo, en sus Partes Historiales”, refiere Oviedo, 355.

Barrer los templos, era una tradición indígena, de tal forma que la nueva tarea, no era nueva (Oviedo, 351).

CAMPAÑA DE BAUTISMOS DE FR. BOBADILLA.

Concluye su informe el cronista, asegurando que en nueve días, Fr. Francisco de Bobadilla, había bautizado en la Provincia de Nicaragua un total de 29,063 personas. Pero en total durante su recorrido que duró del 1ero. De Septiembre de 1528 al 5 de marzo de 1529, bautizó a 52,558 personas.

Enumera Oviedo la lista de poblaciones indígenas, tanto Nicaraos como Chorotegas, que visitó Fr. Bobadilla en este tiempo antes indicado: Provincia de Nicaragua, Oxomorio (Ochomogo), Diriá, Bombacho (Mombacho), Masaya, Matapalete (=?), Marinalte (=?), Lenderí (Tenderí, Nindirí), Manga (Managua), Matiari (Mateare), Maviatiapomo (=?), Nagrando (Nagarote), Ariat (=?), Mabitra (=?), Mahometombo (Momotombo), Maribio (región Maribios), Tecoatega (=?).

LA DEVOCIÓN A SANTA MARÍA ERA PROPIA DE LA SOLDADESCA

Finalizo este breve artículo, refiriendo que la soldadesca española que venía en los primeros tiempos de la conquista y colonización de Nicaragua, eran temerosos y devotos de Santa María. Así lo prueba Oviedo cuando nos narra que la tropa de Gil González Dávila, en su primera incursión por las tierras de Nicaragua (finales de 1522) viéndose en tremendo aprieto por unas intensas lluvias que les caían, acudieron a una imagen de “Nuestra Señora” poniéndola en la parte superior de la casa que les servía de refugio, alumbrándola con una lámpara de aceite (Oviedo, 163).

LOS INDIGENAS ADQUIRIERON RAPIDA DEVOCIÓN MARIANA

Fr. Antonio de Remesal, otro de los cronistas de indias, nos refiere que la devoción a las imágenes de “Nuestra Señora”, fue rápidamente adquirida por los indígenas recién bautizados.

“Todos los pueblos que veían esto pedían el bautismo y algunas imágenes: principalmente de Nuestra Señora, que sin saber lo mucho que tenía de bueno, le cobraron extraña afición y como no había ministros para todos, los mismos indios a imitación suya se echaban agua unos a otros haciendo la señal de la cruz (Remesal, 137).

Quiero dejar claro que la imagen que recibían nuestras comunidades indígenas, no podía ser de ninguna manera la imagen popular de la Inmaculada Concepción de María, pues esta imagen no existía para el siglo XVI (siglo del que estamos haciendo referencia), sino hasta el siglo XVII cuando el artista Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682) la pinta (1670-1675), inspirado en la visión de Santa Beatriz De Silva.

CONCLUSIONES GENERALES

Después de hacer este breve recorrido documental, concluyo que:

La devoción Mariana en Nicaragua tiene profundas raíces en los primeros años de la Colonización Española, y su punto probado de inicio es en San Jorge, en un pueblo llamado TOTOACA donde el templo indígena se convirtió en templo católico y la imagen de Nuestra Señora fue entronizada por primera vez de forma eclesiástica por la autoridad del Provincial de la Orden de los Mercedarios, Fray Francisco de Bobadilla, a quien podemos señalar como el precursor del Marianismo en Nicaragua.

Probablemente la advocación Mariana venerada en los primeros años de la Colonización Española en Nicaragua fue la imagen de la Virgen de la Merced.

Las coincidencias climáticas favorecieron la rápida introducción del catolicismo en San Jorge con la llegada del Fraile Bobadilla justo al momento de concluir una sequía, que propició la creencia de que los dioses indígenas de la lluvia, del viento y del sol habían sido superados por los nuevos dioses traídos por los españoles.

No olvidemos que además de la imagen de Nuestra Señora, el otro signo que sirvió de referente conquistador ideológico fue la Cruz, que también tiene su explicación en la memoria religiosa de los Nicaraos, pero de este tema versaré en otro artículo.

Queda pendiente comprobar, si el actual templo católico de La Merced en San Jorge, y la imagen de Virgen de la Merced, en dicho templo, es el asiento original de aquel templo indígena (Totoaca) y de aquella primera imagen entronizada.

FUENTES BIBLIOGRÁFICAS:

Nicaragua en los cronistas de Indias: Oviedo, introducción y notas de Eduardo Pérez Valle, Colección Cultural Banco de América, Serie Cronistas No. 3, 1976.

“Las Purísimas”, Edgardo Büitrago. 2da. Edición, PAVSA 2010,

“Diccionario de la Lengua Náhuatl”, 1era edición en español, 1977. 1era edición en Francés, 1885. Rémi.

“Los dioses vencidos de Zapatera, mitos y realidades”, Academia Nicaragüense de la Lengua, Mayo del 2004. Clemente Guido Martínez.

Carl Bovallius, Nicaragüan Antiqüitis, 1886.

Rigoberto Navarro Genie, Inédito, práctica profesional de D.E.A. de Prehistoria, Arqueología, Etnología , Universidad de París (La Sorbonne), año 2001.

http://www.jesusfelipe.es/bernardino_sahagun.htm).

Fray Antonio de Remesal.  Nicaragua en los Cronistas de Indias. Serie Cronistas No. 2. Colección Cultural  del Banco de América. 1975

Nuestra Identidad No. 9. “La inmaculada Concepción de María”. Alcaldía de Managua, año 2013.

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