17 agosto 2022

Padre clama justicia ante la muerte de su hijo, «por un miembro del Ejército»

Sucesos

Granada, Nicaragua

Por: Augusto Cermeño

IMG_7242Un angustiado padre, clama por justicia, ante la muerte de su hijo de 20 años, Douglas José Domínguez Vargas, por impacto de bala, que presuntamente le disparó un oficial del Ejército de Nicaragua, en circunstancias aún no esclarecidas.

El hecho se dio el pasado sábado en horas de la tarde, según información que recabamos de familiares, amigos y vecinos del Reparto Julián Quintana y Villa Sandino.

El señor Douglas José Domínguez Córdoba dijo que no sabía nada sobre lo ocurrido a su hijo, pero en la tarde se dio cuenta “que lo habían baleado en una playa. Yo me di cuenta que él iba a ir a la playa, hasta yo iba a ir, pero no quise ir porque estaba cansado, estaba bien trabajado”.

Por la tarde “me vienen a avisar que un guardia del ejército lo había baleado, por gusto, porque él estaba en la costa, acostado, andaba pescando, y llegaron ellos, los del ejército. Dicen que eran como 9 ó 13, aquí todo el mundo se da cuenta, en el barrio. Hay muchos testigos”.

Declara el señor Domínguez, que “dicen que primero le pegó una patada en el estómago y lo voló al suelo. Después lo agarró del brazo y le pegó otra patada en la nuca. Cayó al suelo el chavalo y ya en el suelo fue que le pegó el balazo”.

Douglas José, padre, se enteró de la mala nueva como a eso de las cuatro de la tarde del sábado (26 de septiembre 2015) y el hecho, se cree fue “como a esa misma hora”, dijo. Cuando el padre se fue al hospital mistad Japón Nicaragua, le dijeron que su hijo estaba en la morgue.

El muchacho nació, según el padre, el 22 de abril de 1995, hijo de la señora Mercedes Adelina Vargas Mejía y Douglas José Domínguez Córdoba. El padre cree que los soldados “andaban tomados, más el que mató a mi hijo, quien andaba borracho o no sé si andaba con mariguana, porque solo a mi hijo se encargó de mutilarlo, de hacerle daño”.

Como antecedente de este hecho de sangre, el señor Domínguez dice que un par de semanas antes de los hechos “mi hijo andaba garrobeando, agarró dos iguanas. Cuando venían para acá, ellos lo pararon y el hombre se las quitó, el del ejército. Después se fue a pescar y, desgraciadamente, se volvió a encontrar al mismo sujeto, y la agarró solo con él”.

Según Domínguez, conoció que “hasta uno del ejército, que andaba con él, le dijo que estaban haciendo mal, pero como era el jefe, no se detuvo, les dijo que hicieran caso y ¡bang! le pegó el balazo. Le pegó una patada y le pegó el balazo”.

Domínguez demanda “que se haga justicia. Yo no pido absolutamente nada, yo lo que quiero ver es podrido a ese jodido en la cárcel”. Cree que “supuestamente ya está detenido. Me di cuenta como a las 8 y pico de la mana de hoy (domingo 27 de septiembre 2015)”.

Insiste en que su deseo es “que se haga justicia, porque mi hijo no era ningún delincuente, ni vago, era conocido por todo el barrio. Él trabajaba conmigo, era electricista como yo. Él se fue a pescar, porque su señora quería pescado frito”.

“Pero desgraciadamente se encontró al demonio ahí, en la costa de la playa”, lamentó. Según Domínguez, le quedan tres hijos: José Francisco, Guillermo Erving y Linder Johanny. La madre de estos muchachos vive al lado de los Cocos y está enferma, según expresó Domínguez.

Policía: “sin comentarios”

IMG_7248Sobre el delicado asunto, intentamos obtener la versión de la Policía Nacional, comenzando con el comisionado mayor Pedro Rodríguez Argueta, Director General de Atención a la Juventud, a nivel nacional, pero no informó ni comentó nada.

Argueta solo dijo: “Ahorita cero comentarios, excelente amigo. Gracias, muy amable…”. También intentamos obtener las declaraciones del comisionado César Useda, quien nos manifestó que “de eso hay un oficial encargado, que es de relaciones públicas, es el que les va dar toda la información. Usted conoce al comisionado Cerda, él es el que está autorizado”. Intentamos hablar con el comisionado Juan Cerda y solo nos responde la grabadora de su celular, diciendo: “Graba su mensaje”.

Argueta controla alteración

IMG_7250Los comisionados Argueta y Useda, estaban en la vela del ahora occiso, en procura de atender cualquier situación, pero no dieron declaraciones. Sin embargo, el comisionado mayor Argueta atendió una alteración que se estaba dando a unos 8 metros de la casa donde se realizaba la vela del desventurado joven.

Argueta intervino con buen suceso, logrando evitar que se diera un pleito entre varias personas, sobre todo gente que andaba con sus tragos. Argueta logró frustrar lo que pudo convertirse en un enfrentamiento masivo. Para decir verdad, los ánimos entre los asistentes a la vela, estaban caldeados, cuando eran las cuatro de la tarde de ayer (domingo 27 de septiembre 2015).

Testigo declara sobre hechos

IMG_7219Luis Noel Cajina García, de 28 años, testigo de los hechos del sábado por la tarde, dijo que andaban alrededor de 12 en la playa, de la Aguja 1 kilómetro hacia el Guayabo.

Dijo que “algunos de los muchachos estaban con una botella, tomando, echándose sus tragos. Estábamos tranquilos. Yo me salía a la calle, con otro muchacho, cuando de repente miramos que venían los guardias”.

“Cuando nosotros llegamos donde estaban nuestro amigos, ya miramos que los tenían en el suelo y los estaban apuntando con el Ak. Cuando nosotros llegamos, a nosotros nos dieron también de que nos tiráramos al suelo. Nosotros hicimos caso, nos tiramos al suelo, normal…”, declaró Cajina García.

Aseguró que “toditos estábamos tirados en la arena, boca abajo. Uno de nosotros, que se llamaba Douglas, porque ya está muerto en una caja, comenzaron a patearlo. Douglas les estaba explicando que estábamos ahí nada más, tranquilos, sin robarle a nadie y ellos vinieron y comenzaron a pegarle”.

“Douglas siguió hablando, y ellos le dicen: cállate, que te calles y como no se callaba le pegaron un tiro. Como no se callaba, porque está diciendo que le ayudaran, que se estaba desangrando, por el tiro que le pegaron. El que comandaba a los que andaban ahí, ese le pagó el tiro, así, a quema ropa. Que te calles le dice y bung le dio el tiro”, manifestó Luis Noel Cajina García.

Asegura el testigo que Douglas no sacó ningún arma, “nada sacó, nadie sacó arma. Nosotros andábamos, nadie sacó arma. Incluso, un limón, para pasar (tragos) ellos lo pelaron con un tuco de vidrio que estaba ahí y después lo tiraron. Nadie andaba armado”.

Dijo que “cuando ellos miraron que no se movía, y la policía ni los bomberos llegaron, le pusieron el cuchillo, se lo montaron, para hacer de cuenta y caso de que él se les había abalanzado, como le dijeron a su jefe. Le dijeron que se les había tirado encima con un cuchillo y por eso le tuvieron que pegar el balazo, pero mentira, él ya estaba en el suelo”.

Agrega que el ahora occiso “ya estaba indefenso, no se podía defender, porque estaba en el suelo. Injustamente lo mataron, porque no se les dejó ir como ellos dicen, con un cuchillo”. Asegura que ante la situación “nadie hizo nada, porque a todos nos estaban apuntando con el Ak en la cabeza. Si nosotros nos hubiéramos movido, a toditos nos hubieran matado también”.

A Douglas lo sacaron del lugar, “hasta que llegaron los bomberos. Ellos dice que tenía pulso y que estaba muy débil el pulso, pero es mentira, porque él desde hace rato dejó de quejarse, de moverse, de decir nada”.

Para Cajina García, a Douglas “lo sacaron sin vida de ahí. Ya no había nada que hacer, ya lo habían matado. Incluso, cuando yo me quise levantar para verlo como estaba, a mí me dijeron: con las manos estiradas. Estira las manos, me dicen y como me quise levantar me pegaron una patada en las manos y el brazo se me fue así y se me dislocó el hombro”.

Asegura que pasó “hora y media en la policía, con el brazo dislocado. No hicieron nada para ayudarme. Uno de los compañeros que andaba conmigo, cuando llegó allá, el vino y me ayudó a montármelo, porque a los bomberos todavía no les habían avisado que yo estaba allá, con el brazo dislocado”, concluyó el testigo.

Cambista hace llamado a comisionada Granera y al general Avilés

IMG_7225El cambista José Ramón Mojica Aburto, vecino del sector del Julián Quintana, aclara a la Primer comisionada Aminta Granera y al general de Ejército Julio Avilés, en el sentido de que “el hecho de que ellos sean la autoridad suprema en Nicaragua, no significa que van abusar, ni ellos, ni su gente, con las personas que somos ciudadanos nicaragüenses”.

“Ahorita, un miembro del ejército abuso de su autoridad, quitándole la vida a ese ciudadano nicaragüense. Dice la Constitución de Nicaragua, que el ejército y la policía están para resguardar y cuidar la vida de todo ciudadano nicaragüense y más bien se la quitaron…”.

Vecina y madre se declara adolorida

IMG_7237Rosa del Carmen Barahona Miranda, madre de familia, residente en el sector del Julián Quintana, se declaró adolorida por la muerte del joven Douglas Domínguez. “Así como fue a él pudo ser uno de nuestros hijos, a mi hijo, que se yo. Te aseguro que yo estoy partida. A mí me duele la muerte de éste niño, porque son niños que hemos visto crecer en el barrio, jugar, participar con todo el mundo…”.

Dijo que los muchachos “se fueron a recrear a la playa, para que unos desgraciados, que yo no sé qué está pasando. A la policía se le está saliendo de las manos, que ahora tiene que entrar ahora el ejército a la ciudad. Porque estamos en la ciudad, no estamos en montaña aquí, para que el ejército entrara, mirara a los niños que estaban bañándose, a la juventud y los vienen a matar…”.

Se identificó como “una de las madres que está formando el Comité de Prevención de la Policía para ayudar a los jóvenes a salir de estas cosas, que se quieren malmatar entre ellos mismos”.

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1 comentario en «Padre clama justicia ante la muerte de su hijo, «por un miembro del Ejército»»

  1. En este sector se ralizados muchos asaltos en los ultimos dias, y la proliferacion de pandillas se ha multiplicado, no justifico la muerte del joven pero es necesario restablecer el orden, con ejercito y policia donde se necesite.

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