27 noviembre 2021

Norma Elena Gadea: un postre poético que todos disfrutamos en el Atrio de La Merced

Para el relax de poetas y granadinos saltó al escenario una de las artistas más connotadas de la canción nicaragüense, una voz hermosa, melodiosa y sin igual, como lo es la voz de Norma Elena Gadea, que resultó ser el postre del día para decenas de poetas del mundo y para los cultos granadinos.

El Atrio de la Iglesia de la Merced, se llenó de admiradores y amantes de la canción nicaragüense, quienes dejaron la comodidad del descanso en sus hogares para ir a disfrutar de un rato de ese pastel que se llama canto de una espléndida flor de Sacuanjoche, una Flor de Pino de las laderas de las montañas del norte nicaragüense, de ese Ocotal que tanto traficaron las tropas del “pequeño ejército loco de Sandino”.

Un poco sobre Norma Elena


Norma Helena Gadea Avilés
 (OcotalNueva SegoviaNicaragua28 de diciembre de 1955) es una cantante nicaragüense de música de protesta y vernácula popular reconocida por su portentosa voz que la distingue en su estilo interpretativo de mucha fuerza vocal.

Nacida en la ciudad de Ocotal en el norteño departamento de Nueva Segovia pertenece a una familia de músicos, artistas y gente de la radiodifusión nacional de Nicaragua.

Su madre Carmen Avilés era una destacada cantante de tangos en la década de los años 50s; mientras que, su padre Heriberto Gadea Mantilla es un empresario radial, actor radial y pintor que además ejecuta la guitarra, el instrumento que desde sus inicios ha acompañado la carrera musical de Norma Helena. Desde muy niña destacó por su voz y cantaba en veladas familiares y escolares de su ciudad natal.

Su debut artístico ocurre a mediados de los años 70s en el programa de radio "Silvestre Madero" en el rol de la hija del personaje que daba nombre al programa, interpretado por su papá Heriberto.

Su voz cantó contra la dictadura de Somoza y rinde homenaje al general Sandino con “Esa Flor de Pino”

Durante sus estudios universitarios en la ciudad de Managua grabó en la Radio "Corporación" varias canciones del folklore nicaragüense, destacándose temas de los compositores Camilo ZapataOtto de la Rocha y Carlos Mejía Godoy entre otros. Su amistad con el cantautor Mejía Godoy es un factor clave en su decisión de lanzarse en su carrera musical como cantante de música folklórica y popular latinoamericana, por ese entonces llamada música de protesta o testimonial. Se involucra en la lucha de los jóvenes de su generación contra el dictador Anastasio Somoza Debayle, aflorando la herencia de su familia paterna que siempre fue acérrima opositora y crítica de la familia Somoza.

En 1978 lanzó su primer disco titulado "Flor de pino", un homenaje a la lucha del General Augusto C. Sandino y del pueblo nicaragüense ya alzado en armas contra la dinastía somocista.

Al triunfo de Revolución Nicaragüense el 19 de julio de 1979 empieza a viajar llevando con su voz el mensaje de paz de su querida patria al mundo.

En 1985 graba su segundo disco en MontevideoUruguay titulado "Cuando venga la paz".

Participa en conciertos de solidaridad en España, Francia, Alemania, Bélgica, Suiza, los países Nórdicos (Noruega, Suecia, Finlandia), Estados Unidos, Cuba, todos los países de Centroamérica y México, Brasil, Chile, Uruguay y Argentina.

A finales de los años 80s se profesionaliza y consolida su carrera musical.

En el año 2000 presenta "Vocación de Vivir", su tercer disco grabado en Costa Rica con el acompañamiento de Adrián Goizueta y su orquesta.

Ya como artista de Mantica Waid en 2003 graba su disco antológico "Lo Esencial" con el acompañamiento en la guitarra de Eduardo Araica.

En el 2006, celebrando sus treinta años de carrera artística musical presentó el combo DVD-CD "Gracias a la Vida" con más de 30 canciones de ritmos latinoamericanos.

“Quería ser pianista, pero la vida la llevó por los sederos del canto”

Revisando un tanto la vida artística de Norma Elena, nos enteramos por medio de la revista Nicaragua Actual, de los nicaragüenses residentes en Costa Rica, que la artista “quería ser pianista, pero la vida la llevó” por los senderos del canto, para disfrute de todos los que nos damos el lujo de escucharla cantar, como lo disfrutamos la noche lunes 16 de febrero (2015) en el atrio de La Merced.

Los aplausos fueron muy seguidos y la exigencia del público fue constante. Los poetas y los granadinos que la llegaron a escuchar en La Merced, quería más y más, pero esta bella dama ocotaleña, tuvo que retirarse, disimulando su salida con una sonrisa cariños y hasta regaló un trozo de Nicaragua Nicaragüita para despedirse.

Para ilustración de nuestros lectores LA VERDAD NICA y la audiencia de LAS NOTICIAS, tomamos un trozo de un comentario publicado en Nicaragua Actual, la revista informativa de la comunidad nicaragüense en Costa Rica. En la que se puede leer lo siguiente:

“Aunque de niña Norma Helena Gadea quería ser pianista, la vida la llevó acertadamente por el camino del canto, deleitando a lo largo de tres décadas en escenario nacionales e internacionales.


Esta dama de particular voz, se inició en el arte apoyada por su padre don Heriberto Gadea Mantilla, que le enseñó los primeros signos de la guitarra, y su madre Carmen Avilés, cantante de tango en los años 50.


De esa época quedan guardados en su memoria bellos recuerdos que la llenan de emoción y sentimientos. Sin olvidar sus años de colegiala en el Inmaculado Concepción de María, de Ocotal; el Francés Nicaragüense, de
 Managua, ni tampoco sus años de universitaria.

Ahora ella sabe que el canto era su vocación de vivir. “Quise ser pianista, pero no podía tener un piano, así que me decidí aprender a tocar guitarra, sé que no lo hago bien, pero me acompaña (ríe)”.


En la universidad interpretó canciones de protesta contra la dictadura de
 Somoza y en los 80 su canto alzaba la bandera del Frente Sandinista.

Ahora dice sentirse libre. “Antes levanté una bandera específica de una lucha identificada con el partido Frente Sandinista, a pesar de que nunca fui militante, pero creo que llegué a un punto en que la bandera que levanto es la bandera de la vida, del amor, de la paz, de la armonía, la bandera de todos los seres humanos que no tienen color definido. Pero siempre le canto a la dignidad”.


El cantautor Luis Pastor González dijo que “Norma Helena es dueña de una de las voces femeninas más destacadas de Latinoamérica, que ha defendido la canción nicaragüense en cualquier escenario. Su voz tiene una fuerza privilegiada y su personalidad un carisma que atrapa al público”.


Salvador Cardenal expresó: “Para mí, Norma Helena tiene una de las mejores voces femeninas que he oído. Recuerdo que yo estaba en cuarto año en el Centroamérica cuando la oí por primera vez, su voz era muy dulce y cautivadora. Su voz me sigue fascinado al igual que me fascina que cante mis canciones y no tiene que pedirme permiso para hacerlo”.


Eduardo Araica: “Es una artista que le añade a su calidad vocal, un toque de apasionamiento, de amor; por eso sus conciertos son muy intensos, muy expresivos y el resultado es que convence con su canto”.


El cantautor Luis Pastor González, productor y director del concierto “Vocación de Vivir”, dijo que éste tiene un concepto muy íntimo en el que participan como invitados especiales cantautores y músicos que han estado muy de cerca en la carrera de Norma Helena. Como Luis Enrique y Carlos Mejía Godoy, Eduardo Araica, Salvador Cardenal, Elsa Basil, Los Juglares, su primo Moisés Gadea, Ronald Hernández, Jeffrey Rubens, Carlos Luis Mejía y Tierra Fértil”.

Las cosas bonitas cuestan

El lunes 16 de febrero, cuando me asomé al concierto de Norma Elena, al que por cierto llegue un poquito tarde, comencé por hacer tomas de video artesanal desde la periferia de un público que parecía muralla insalvable, pero logré romper sin mucho esfuerzo esa ensimismada y distraída presencia humana granadina.

Pude pasar y acercarme poco a poco, con la idea de tener algo para ofrecerles, no solo estas líneas cariñosas sobre Norma Elena, sino un tanto de ese pastel que, a plenitud, disfrutamos todos, incluyendo mi esposa, Marlene, y mis preciosas hijas.

Martita y Ximenita, se nos pegaron, porque son unas niñas que gustan mucho de escuchar a nuestros artistas nacionales, gracias a Dios, porque hay algunas corrientes juveniles que gustan más del arte  importado, que no es malo, pero no fijan su atención en lo nuestro, lo que es una falla nuestra, de los padres. 

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