22 septiembre 2021

Gringo listo para irse al otro mundo: guarda una caja de pino, una carreta de bueyes como carro fúnebre y deja todo a su amigo Alex Quino

Arte y Cultura

Granada, Nicaragua

Por: Augusto Cermeño

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George Russell Crosby, de 77 años, asume una posición de como va ir en su ataúd a la hora de la hora

Un ciudadano norteamericano, jubilado, que vino a Granada, Nicaragua en el 2001, a pasar sus años de pensionado norteamericano y a quedarse forever, ha decidido prepararse para el final de sus días, aquí, de modo que dio hacer una caja mortuoria de pino, con hojas de higuera pintadas en verde naturaleza.

Es la voluntad del gringo George Crosby Russell, de 77 años, originario de Seattle, Washington, el ser enterrado en Granada, la Gran Sultana, metido en una caja de pino completamente desnudo, ya que considera que vino al mundo desnudo y se va desnudo. Incluso, nos dio una demostración física de cómo va a ir metido en la caja.

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George conversa con su amigo Alex Quino

No quiere vela ni, mucho menos, un pomposo entierro, quiere irse sin vela, sin flores, sin nadie que lo llore o le dedique una oración al señor. No quiere misa, no quiere sacerdote, no quiera nada que no sea la presencia de sus amigos, principalmente su mejor amigo que es Alex Quino, un joven cuarentón, corpulento, con apariencia de Superman.

George nos mostró, en su casa, en el sector de Caña de Castilla, la caja, una media docena de monos, sus muebles, sus cuarto de estudio y en el patio rodeado de elevados muros, se desvistió totalmente y se metió en la caja mortuoria, para realizáramos las fotos de cómo va a irse fuera de este mundo.

Alex nos comentó que “hay gente que le tiene horror a esta caja”, una caja que se puede ocupar con mueble de guardar cosas, como un baúl. La caja, además de las hojas de higuera pintadas, tiene clavadas unas herraduras, las que cambió a su caballo. En vez de un crucifijo le puso las viejas herraduras del caballo.

No quiere nada: ni música, ni flores, ni sacerdote, ni gente llorando u que todos le digan ¡adiós Jorge!, al pasar la carreta de bueyes

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George cuando se desvestía para colocarse «como Dios lo trajo al mundo» dentro de la caja

George dice que no quiere “música, ni flores, ni sacerdote, ni vela, nada de tristeza, ni llanto, nada de coche fúnebre (como el de Bustamante), que se lo lleven en una carreta con bueyes y que le digan ¡adiós Jorge!”, según traducción Alex Quino.

George al dar esas expresiones habla una especie de spanglish. “Como a la cuadra hay un muchacho que tiene una carreta de bueyes, al que le dijo que cuando él se muera que lo lleve y el muchacho le dijo  que bueno. George dice que esta emocionado el muchacho por llevarlo en la caja. Le dijo que cuándo va a ser ese día, porque él quiere llevarlo”, tradujo Alex.

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Una carreta como esta llevara a George hasta su ultima morada, en Granada, Nicaragua

La idea es que la carreta recorra no menos de 4 kilómetros de carretera, desde Caña de Castilla hasta el Cementerio de Granada, donde tiene todo listo: el lugar donde descansaran por siempre sus restos mortales.

“Él siempre había querido montar en una carreta y cree que ese día, el de su entierro, va a ser su oportunidad, para un viaje final. De vez en cuando se mete en la caja, para estar seguro de que todavía alcanza. Cuando la hora le llegue, quiere que lo ponga en la caja desnudo, a como él vino al mundo”, nos reveló George, con la traducción de Alex.

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George da una muestra de su desnudez dentro de la caja

Nos preguntó que si se podía desvestir para ver, en vivo, como va a ir en la caja y le expresamos que procediera, por lo que advertimos a los lectores que van fotos y video sobre este tema, por cierto un tanto curioso e interesante. La idea es verlo de la manera más natural posible, sin prejuicios ni morbo, que pueda deformar el mensaje que este personaje extranjero quiere darnos.

Se desvistió y seguidamente se metió a la caja, en la que cave tallado, como a la medida. Nos expresó que es la primera entrevista que da a un medio de comunicación. “Dice que esto lo está haciendo porque ya se prepara para esa hora, la manera que él quiere que sea sepultado y todo. Sabe que hay personas que lo van a tomar de diferentes maneras, pero dice que es su última decisión y él ya la tomó y solo está esperando ese día”, manifestó Alex.

Familia, en Estados Unidos, ya lo sabe, el gringo ama su caja, cree en Dios, pero no cree que hay vida después de la muerte

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Alex (camisa azul) y George (roja) acomodan la caja de pino pintada con hojas de higuera por el mismo George

George dijo que la decisión que ha tomado ya es del conocimiento de su familia en Estados Unidos y que “no quiere dejarle responsabilidades a nadie, simplemente el hecho de que sea sepultado y ya, porque ya se preparó con su caja y que ama su caja”.

Además “ya tiene su bóveda en el cementerio, el ama su bóveda en el cementerio y ya está listo para esa hora. Está encantado con la idea de que se va ir en esa carreta jalada por bueyes. Esta listo para el último adiós, aunque dice que nunca se sabe cuándo eso va pasar. Dice que cuando las campanas suenen, ya todo se terminó”.

George tiene la idea “que cuando uno se muere ahí termina todo. No cree que haya un cielo, un infierno, o un purgatorio. Cree en Dios, pero él no cree que haya una vida después de la muerte. Dice que no es religioso, ni nada por el estilo, el cree que hay un Dios, pero dice que, al mismo tiempo, cuando todo se termina, todo se termina”, expresa Alex, al traducir palabras en ingles de George.

Otra cosa es que “tampoco cree en la reencarnación y que si en realidad existe la reencarnación, le gustaría reencarnar en un urinario. Dice que toda la vida la gente se la ha orinado encima, entonces, si va a volver, que se le sigan orinando”, comento George. Haciendo gala del llamado “humor negro”.

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George ama a sus mascota, media docena de perros que lo acompañan en casa

“Es una manera de decir, como decir que al torcido hasta los perros lo orinan. Entonces es una manera de decir”, explica Alex. De esta manera nos dice que en la vida hay momentos de “mala suerte” o una “mala racha”, por lo que se llega a decir “solo falta que me orine un perro”.

La herencia de George

George ya hizo su testamento, en el que “todos sus animales (caballo, perros, gatos, monos), todos sus bienes me los deja a mí y a mi hermana, en agradecimiento por habernos hecho cargo de él, hasta el día de hoy”. Son 12 años de estar bajo el cuidado de Alex y su hermana.

El norteamericano dice que no tiene planes de ir a su país a saludar a su familia, porque “ya tiene 77 años y se puede morir. Dice que cualquier día de estos va ser el adiós y ya no tiene ningún deseo de ir a Estados Unidos”.

Su principal prioridad en este momento, a la altura del mes de abril del 2015, “es estar preparado y dejarle la menor molestia a la gente que se va encargar de sepultarlo y de hacerse cargo de sus animales, de sus cosas”.

George cree que sus animales quedan en buenas manos y que si no pueden “al menos debemos buscar un buen hogar para ellos. Dice que le gusta a los animales, más que a las personas y que por eso los cuida y va dejar a alguien que los va cuidar bien a ellos”.

La idea de prepararse para el fin de sus días, le vino a George “a finales de los años 1800, cuando los vaqueros vivían jugando con pistolas. Entonces, como se vivían matando, entonces ya tenían listas las cajas. Ese estilo le gustó a él y en ese estilo es que el decidió que se va ir”, al estilo de los Cowboy del oeste norteamericano.

“Me pidió que cuando él se muera, que lo lleven en la carreta…”

Conversamos con José Heriberto González Carcache, propietario de la carreta de bueyes, quien, por casualidades de la vida, iba pasando por el lugar, cuando me disponía a retornar a Granada.

Nos dijo que como “somos conocidos, de hace rato, porque diario paso por aquí, somos muy amigo de él y me pidió que cuando él se muera, que lo lleve en la carreta a enterrarlo, en Granada, donde tiene su bóveda”.

José Heriberto, de 34 años, reside a medio kilómetro de la residencia donde habita George. Se dedica a acarrear agua y leña. Dice que está dispuesto a cumplirle a su amigo George, “si estamos vivos, si no me voy primero que él. Si me voy primero, tengo un amigo que va cumplir la misión”.

José dice que su amigo quiere hacer lo mismo que George.

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1 comentario en «Gringo listo para irse al otro mundo: guarda una caja de pino, una carreta de bueyes como carro fúnebre y deja todo a su amigo Alex Quino»

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