3 agosto 2021

El Archivo CCCLIII – Deseamos Turistas… Pero.

Desgraciadamente, ese PERO, es nuestro gran problema, ya que al ignorar que el turismo es una invitación abierta a visitar nuestras casas, pueblos, países, con un mínimo de burocracia, estamos estropeando y desperdiciando la oportunidad de mejorar nuestra economía y por ende, la felicidad y progreso de nuestros pueblos, ya que por lo general somos eficientes en crear regulaciones y muy ineficientes en ofrecer un ambiente acogedor y seguro.

 

El Turista es un huésped, que por lo general no conoce a su anfitrión, por lo tanto se toma sus riesgos, teniendo que confiar en lo que le ofrecen las promociones, paraísos y nuevas experiencias. Viaja motivado a conocer nuevas amistades, seres humanos con quienes compartir sus días de ocio, con atenciones, comidas y bebidas sanas y sabrosas.

 

Ese huésped, que acepta nuestra promoción a visitarnos, da por contado que lo vamos a proteger, ya que desconoce nuestras costumbres, leyes y regulaciones, confía que haremos todo lo posible por hacer de su visita lo más agradable, por supuesto no se le ocurre que le van a quitar su licencia de conducir, por cruzar (a veces solamente pisar) una raya en las carreteras, o las otras mal llamadas "mala maniobra", que entre otros trucos nuestros "agentes de tránsito", utilizan para mejorar sus escuálidos ingresos.

 

Proteger al turista, es cumplir con lo ofrecido en los paquetes turísticos, los cobros sorpresivos son perjudiciales, crean desconfianza e inseguridad, por mínimos que sean, además demuestra falta de profesionalidad, no olvidemos que son los detalles, por insignificantes que sean, lo que el turista recuerda de un viaje.

 

Debemos cuidar que ese recuerdo sea positivo, ya que ese huésped al regresar a casa, se convierte en nuestro mejor agente promotor y publicitario al conversar con amigos y vecinos sobre sus experiencias, entre las cuales estará el que no se aprovecharon de que era foráneo, no un tonto incauto al que le metieron la mano en sus bolsillos.

 

Así como las empresas de transporte, hoteles, restaurantes y las agencias de viaje (promotores), trabajan para modernizar y mejorar servicios y ofertas, los gobiernos deberían trabajar, limitando y agilizando sus trámites burocráticos, eliminando repeticiones, ya que el turista anda en búsqueda de goce, confort y alegría, por lo que, entre menos tramites se les exige, más felices regresan a sus casas, y mejor será la promoción que se logre de él.

 

Ya es hora de utilizar las facilidades de la era electrónica y reducir el papeleo. Lamentablemente, esto de la electrónica, y más aún la tecnología de la información, es algo que los burócratas latinoamericanos les cuesta entender, y por evitar la fatiga lo evitan y desaprueban, no muestran interés. Muchos de nuestros países tienen la creencia que entre más engorroso es el proceso, más importantes se sienten los que padecen del complejo de mando.

 

Y lo peor es que distorsionan la imagen de su propia idiosincrasia, ya que no hay pueblo más amigable y servicial que el iberoamericano. No destruyamos esa linda imagen.

 

Es loable el interés que las Confederaciones de la empresa privada, están tomando en agilizar los cruces fronterizos de Centroamérica, que se han convertido en el peor enemigo del progreso de nuestro comercio e industria, incluyendo turismo. Los atrasos incrementan los costos, bajan las utilidades, incluso causan pérdidas considerables.

 

Lo anterior demuestra que nuestros empresarios han decidido proteger los derechos de sus clientes. Ojala que también se motiven a que organismos independientes como "American Automobile Association", conocida como la Triple AAA, u otras como Michelin, acepten evaluar la infraestructura hotelera, gastronómica y servicios turísticos a nivel centroamericano, para que el mercado turístico mundial, sepa que respetamos los parámetros mundiales.

 

El turismo es un negocio competitivo y no debemos olvidar, que está basado en la felicidad de quienes invierten en la mejor utilización de su tiempo libre, de sus vacaciones fuera del confort de casa, por lo que un buen servicio con sonrisas, es la clave del éxito.

 

La mejor noticia turística para Centroamérica, al comenzar el 2015, es la decisión de la diminuta isla del Mar Caribe Nicaragüense "Little Corn Island" al declararle la guerra al plástico, uno de los contaminantes del medio ambiente más dañinos de nuestra era.

 

Es un ejemplo a seguir, que requiere de buena voluntad y educación comunitaria, ya que entre los usos peligrosos que se le ha dado al plástico, es como materia de ignición para comenzar los fogones de las cocinas rusticas, lo cual produce gases tóxicos.

 

Que emocionante seria el continuar esta cruzada en todas las islas de Iberoamérica y de allí a los pueblos y villas más pequeñas, donde se pueda apreciar el esfuerzo. Un paso positivo con el cual podremos afirmar nuestra voluntad por vivir en un ambiente sano.

 

Un saludo desde Miami Metropolitana, un área que siempre está pendiente del bienestar de sus turistas, principal fuente de empleo y desarrollo. Admiramos las facilidades aeroportuarias y nos preguntamos ¿qué harían algunos de los aeropuertos centroamericanos si les llegara, en un día, 146,257 pasajeros (un nuevo record), como llegaron el domingo 4 de enero al Aeropuerto Internacional de Miami? De este número, 72,358 procedían de 444 vuelos internacionales. En el 2014 promediaron 112,000 pasajeros por día, lo que significa que sus servicios de seguridad, migración y aduana, están ejerciendo una labor admirable, de la cual debería servirnos como modelo.

 

Según su cuenta oficial en Twitter, durante la navidad y año nuevo, desde el 21 de diciembre, más de 2 millones de pasajeros llegaron al aeropuerto en vuelos, directos o en escalas hacia otros destinos, y esperan un aumento a los 40,9 millones de pasajeros que les llegaron en el 2014, especialmente con el incremento del tráfico relacionado con Cuba.

 

 

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