Granada, Nicaragua
Sábado 13 abril 2013
Augusto Cermeño
Los usuarios de taxis como doña Thelma María Gómez Mendiola, están convencidos de que tomar un taxi en Granada es todo un lío, un atraso terrible, sobre todo cuando se tiene que estar a una hora determinada en un lugar determinado.“Uno sale con sus comprar del PALI y es imposible agarrar un taxi. Van vacíos, y uno le dice lléveme a la calle Corral y dicen: no, voy para otro lado, es que me llamaron las monjitas de Calcuta. Se necesita que pongan más taxis”, manifestó Gómez.
Dijo que esto sucede en cualquier parte, en las esquinas. Los taxis van vacíos y no llevan. Esto obliga al usuario a montarse y “andar paseando por la ciudad para llegar al destino que uno quiere llegar”, comentó Gómez.






