Granada, Nicaragua
Lunes 26 noviembre 2012
Augusto Cermeño
Es evidente que hay peligro a la vista, pero desconocemos los motivos por los que la Alcaldía autorizó ese lugar, donde todas las tardes llegan niños a jugar y no falta alguno que este disparando sus petardos, lo que es normal en esta época.
Según a vendedora Julia Auxiliadora Marenco Jáen, los bomberos pasarían supervisión el miércoles 21 de noviembre, para dar su visto bueno al lugar y los vendedores saquen sus mercancías para exhibirlas y venderlas en sus tramos.
Si los bomberos aprueban el lugar se quedan ahí. Todo indica que los apaga fuegos van aprobar tal situación. Es muy imperativo que se tomen las medidas necesarias para mantener alejados a los niños, sobre todo los que lanzan sus petardos, para evitar accidentes que lamentar.En el lugar hay una docena de casas cerca en la parte este, los niños y niñas del parque, una vieja gasolinera abandonada, quedando únicamente los lugares donde almacenaban combustible, que todos sabemos acumulan gases inflamables.
En la parte noreste esta la vieja Estación del Ferrocarril, remodelada, donde funciona la Escuela Taller, un museo, oficinas del Centro Histórico y algunos vagones antiguos que permanecen guardados en el lugar, incluyendo el vagón presidencial.
Según los vendedores, los bomberos y la policía darán el permiso el jueves 22 de noviembre. Si les dan el permiso, los vendedores van a Managua el viernes para amanecer el sábado con sus ventas de pólvora abiertas.
Los vendedores dicen que una señora reclamó porque en el lugar van a instalar el altar de la Conchita, pero ese día los tramos se van a cerrar, aseguró la señora Marenco Jáen.
Igual medida se adoptará cuando toque a la calle La Inmaculada, agregó. Reconoció que en el sector se mueven muchos chavalitos, pero “el comisionado dijo que van a poner algunos policías para ver esa tiradera. Usted esta viendo que están tirando (petardos) y eso es peligroso”, dijo.
El año pasado se instalaron en el costado norte de las instalaciones donde fue la fábrica de Jabón Prego, donde, se dieron quejas de los vendedores de falta de clientela, por el lugar un tanto oscuro y apartado.
La Alcaldía intentó ubicarlos en el Malecón, pero los vendedores lo vieron también complicado por los vientos, la algarabía de la gente celebrando los días de festividad navideña y los borrachos que deambulan por el lugar.





