Granada, Nicaragua
Por: Augusto Cermeño
El profesor Benjamín Garay (Benji) sigue en la sagrada tarea de enseñar a niños, niñas y jóvenes adolescentes, estudiantes universitarios, que tienen deseos de superación. A muchos de ellos, gente de escasos recursos, les enseñan el idioma inglés sin costo alguno.Como bien diría el profesor Benji, “a los más pobres les dan clases free (gratis), pero les exijo atención y que aprovechen el tiempo que les doy, para que mejoren sus vidas”.
Benjamín Garay, un hombre surgido de los sectores más pobres de la Gran Sultana, se bachilleró con mucho esfuerzo, fue a la universidad y logró acumular las materias necesarias para egresar de varias profesiones, incluyendo la de agrónomo.
Aprendió inglés por esfuerzo propio, hablando y practicando con los turistas norteamericanos que se encontraba en el parque Central Colón, a los que les habla de Granada y de Nicaragua.
Benji también desarrolló el oficio de panadero, lo que le permitió mantener a su familia mientras estudiaba. A todos sus hijos les enseñó el idioma inglés y les mostró el camino de la prosperidad. Todos sus hijos están metidos en negocios muy prósperos.
El viernes 7 de octubre 2011, por la tarde, lo encontramos enseñando inglés a un grupo de sus estudiantes del turno de la tarde. Dice que tienen 20 alumnos, en los dos turnos: mañana y tarde. No acepta más porque no le gusta darle clases a grupos muy grandes, por las dificultades en el aprendizaje. Sus clases son, prácticamente, personalizadas.
Es bastante regañón, pero los muchachos lo toleran y atienden sus clases con mucho respeto. Le recordamos a profesor Benji y a los estudiantes del noble maestro que existió una maestra que era muy dura con sus discípulos, pero los mejores estudiantes de la ciudad salían de la escuela de esa profesora: doña Marcelina Rivera, que en paz descanse.






