Maleantes emboscan a joven policía, que resulto ser “un superpolicía” que los hizo correr como “almas que lleva el diablo”
Julio 12, 2008 – 2:47 pm -Nandaime, Granada, Nicaragua
Por: Marlene Urbina
Junior Antonio Ticay Fernández, de 20 años, es un oficial de Policía que fue interceptado por dos malandrines que intentaron robarle, cuando éste se dirigía a su vivienda en una bicicleta.
Junior circulaba sobre el km 69 carretera Nandaime-Rivas, sector del Arroyo, a las 8 y media de la noche. Venia de Nandaime de comprar un medicamento y se desplazaba de norte a sur hacia su casa, en la comarca El Manchón.
La bicicleta que conducía el oficial era una montañera, roja y al llegar a la dirección indicada, es interceptado por dos personas de estatura baja que no logra identificar porque el sitio esta oscuro.
Refiere el uniformado que los antisociales se le colocan uno de frente y otro detrás. El de frente le ordena que se detenga y con machete en mano le lanza una corrida que la víctima logró esquivar, por lo que tuvo que sacar su arma de reglamento, un revolver calibre 38, realizando un disparo de frente y dos al aire.
Los delincuentes salieron corriendo al escuchar las detonaciones en dirección oeste hacia el arroyo, luego se fue a su vivienda a informar la situación.
“PIZOTE” SE QUEDA CON DINERO Y CELULAR AJENOS
Como “Pizote” es conocido un individuo que, al parecer, le jugó sucio a su amigo, pues éste le entregó un dinero para la compra de un celular, y no le ha dado respuesta.
Quien interpuso la denuncia es Bosco Javier Pilarte Ordóñez, de 36 Años, padre de la víctima, Bosco Javier Pilarte Barahona, un joven de 17 que confió en la palabra de su amigo y le entregó 300 córdobas para la compra del celular LG, con cámara y pantalla a color.
El muchacho entregó el dinero pero “Pizote” no le entregó el celular. El señor Bosco Pilarte Ordoñez, se fue a buscar al sujeto conocido como Victor “Pizote” quien labora en Restaurante La Casona, donde fue muy mal recibido por éste, el que lo insultó al igual que el dueño del negocio según reza la denuncia policial.
Situación similar paso María Guadalupe Sanchez García, de 42 años, quien reside en Villa Sultana y expresa que su hijo, Roberto Carlos Meza Sánchez, de 17 años, se encontraba en casa de Sandra Espinoza cuando llego el José María Gutiérrez, de 39 y le manifestó al adolescente ser joyero.
El muchacho confió en las palabras del desconocido y decidió remodelar sus prendas, para lo cual le entregó a José María: 3 cadenas de plata con peso de 53 gramos, 40 gramos y 35 gramos, para un total de 8000 mil córdobas en prendas.
El adolescente quería que el joyero las fundiera e hiciera una sola cadena pero, al pasar un mes y no tener su ansiada cadena en mano, busco a José María en su casa y éste le externo que se las habían robado en Managua.
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