Trabajadores municipales armaron tremendo escándalo, gritos y vulgareos contra la Alcaldesa cuando esta los mando a trabajar

Septiembre 6, 2008 – 4:13 pm -

Granada, Nicaragua
Por: Augusto Cermeño

Los trabajadores municipales armaron tremendo escándalo, gritos altisonantes y vulgares a su máximo grado, la mañana del 4 de septiembre 2008, cuando la alcaldesa Rosalía Castrillo se fue a decirles a los trabajadores en paro que fueran a buscar como trabajar y ganarse el salario que demandaban se les pague.

Error de la alcaldesa, meterse en “la boca del lobo” a jocharlo, como se dice popularmente. Pero esto no justifica los gritos vulgares de una buena parte de los trabajadores, que la siguieron, mientras la edil caminaba rápida a ponerse a buen resguardo dentro de sus oficinas. Daba la impresión de que la querían linchar.

Por cosas de la vida, en las oficinas de la alcaldesa, salón de protocolo, estaban capacitándose los del CONMUPRED, en asuntos relativos a fenómenos naturales o en catástrofes creadas por el hombre: guerras civiles, violencia callejera, tomas, motines y huelgas que se tornan violentas al calor de las presiones propias de la demanda y las respuestas a esas demandas. Había quien auxiliara a la alcaldesa Castrillo.

Castrillo les dijo haraganes y que fueran a trabajar, a desquitar lo que ganaban, lo que hizo levantar gritos de protesta, en cuenta algunos que se propasaron con voces altisonantes que no dejaban de sonar vulgares e irrespetuosas. Todo indicaba que los trabajadores seguían a la alcaldesa para lincharla verbalmente.

Hablamos con Francisco Casaya Gutiérrez, uno de los trabajadores, quien manifestó que la alcaldesa “irrespetó al trabajador”. Casaya reconoce que “la gente se alteró en el momento que ella les dijo que eran un atajo de haraganes, de boludos. Los trabajadores le dijeron que pagara”, expresa Casaya.


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