Norteamericano demanda al Concejo y Alcaldesa
Julio 5, 2008 – 11:42 am -Granada, Nicaragua
Por: Augusto Cermeño
El abogado norteamericano Glen Díaz, esta demandando al Concejo Municipal en Pleno y a la alcaldesa Rosalía Castrillo, por la disposición de las autoridades municipales de multarlo hasta por un millón de córdobas y ordenar la demolición de la segunda planta del palacete que el gringo construyó desconociendo las normas urbanísticas propias de Granada.
Esto es el colmo, porque si alguien en los Estados Unidos desobedece las normas o leyes de ese país es de inmediato detenido y procesado. La alcaldesa Castrillo dijo no entender la actuación del norteamericano de origen latino, quien interpuso la demanda ante la Corte Suprema de Justicia.
Díaz construyó su palacete “sin permiso de construcción. Se le conminó a parar la obra y no hizo caso”. No solo, siguió la obra hasta terminarla y en la actualidad le están dando los últimos brochazos en color blanco y color zapote, destacando entre los tejados y construcciones coloniales granadinas.
NORTEAMERICANO DÍAZ HIZO CASO OMISO A URBANISMO
El ingeniero Alonso Cano, Gerente Municipal, declaró que el norteamericano Glen Díaz sometió a las oficinas de Urbanismo varios diseños, de los que Control Urbano desechó el primero y aprobó el segundo, pero Díaz no hizo caso y ejecutó, sin permiso de la Municipalidad, el primer diseño.
“En diferentes ocasiones que se mandó a detener la obra, hicieron caso omiso. Se presentaron a la oficina del centro histórico y la representante legal y el abogado, en ese entonces, dijeron que el señor Díaz quería construir su casa, con esas características que vemos actualmente”.
Agregan los enviados del estadounidense que Glen construyó su casa “porque ese era su gusto, porque ese era su deseo y, además, eran sus reales y era su terreno, que la Alcaldía Municipal no tenía porque interferir”. Es evidente que el señor Díaz desconocía o ignoró que esta ciudad es una ciudad colonial que en los aspectos relativos a construcciones o remodelaciones se ajustan a normas.
Cano dice que Díaz fue puesto al tanto de todo, pero insistió en su capricho, al construir su casa en el centro histórico de Granada. Qué podrían decir o hacer las autoridades urbanísticas norteamericanas si llega un nica a la ciudad de Newar a construir un rancho de paja o de teja de zinc en medio de edificaciones predominantemente victorianas de Newar, una ciudad muy linda, muy colonial. Seguramente que no lo dejan ni clavar una estaca. Pongámosle sello.
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